“Eran militares”, de Antonio Burgos, y “Las casadas están en desventaja laboral frente a hombres, divorciadas y separadas”, de Acción Familiar

( Viñeta de Puebla en La Razón el pasado día 15) (*)
ERAN MILITARES
Artículo de Antonio Burgos publicado en ABC el pasado día 12 de mayo
Siento tener que empezar citando hoy también a Alberto García Reyes. Lo siento sobre todo por ti, Alberto querido. Vete aplicando la frase que me decía mi zapatera cuando me daban un premio: «Ea, pues ahora, hijo mío, unos poquitos de enemigos más». Pero en la escritura de periódicos pasa lo que decía Rafael el Gallo sobre el toreo: que el que tiene el duro es el que lo cambia. Y Alberto ha cambiado el duro de la realidad hacia el recuerdo: del triste accidente del A400M que cayó sobre la esperanza de la industria aeronáutica a la desgraciada catástrofe de aquella avioneta fletada por la revista «La Actualidad Española» que se estrelló sobre la gente que en la Autopista de San Pablo esperaba la caravana humanitaria de la Operación Clavel tras la riada del Tamarguillo. La avioneta de la Operación Clavel se estrelló contra algo tan sevillano como una bulla. Y recuerdo con horror lo que recordaba un entonces joven médico que aquel día estaba de guardia de puerta en el Hospital Central de las Cinco Llagas: que llegaban los heridos acarreados en motocarros. Y cadáveres decapitados. Aquel entonces joven médico se llamaba Eusebio León, padre de nuestro Eusebio León, el crítico gastronómico defensor de los camareros malajes en los bares sevillanos.
Ahora otro joven médico podía estar contando cómo llegaban carretadas de heridos a las urgencias del Hospital Macarena después que un Airbus militar en vuelo de pruebas se estrellara sobre el Fáctory del Aeropuerto, un sábado por la mañana, lleno de gente que buscaba gangas de verano en las tiendas de sus Outlets. Gracias a Dios, no ha sido así por dos cosas: por la Virgen que sale el Viernes Santo por la tarde en su Domus Aurea y tiene su capilla en Tablada, y por los pilotos que evitaron con su vida, nada menos que pagándolo con su vida, que un accidente se convirtiera en una tragedia.
Pilotos militares. Por supuesto. Al leer la inmolación de sus vidas en salvación de las ajenas del teniente coronel Gandarillas y del comandante Regueiro, me he acordado de otros militares: de los médicos y enfermeros de Sanidad de servicio en el cuartel general de la Fuerza Terrestre que salvaron la vida al chaval de la bicicleta que se empotró contra un todo terreno a las puertas de Capitanía y que con los vidrios del cristal trasero que atravesó con la cabeza se cortó la yugular. Aquellos sanitarios militares, estos pilotos del Ejército del Aire servidores de las «gloriosas alas de España» que cantan en su emocionante himno con letra de Pemán, tenían clarísimos unos valores que ya se han perdido en lo que llaman «la ciudadanía». Los enfermeros y médicos de Sanidad de Capitanía y estos heroicos pilotos de Aviación del Airbus hicieron lo que a un militar no hay que explicar: cumplir con su deber, aun a costa de la propia vida.
El teniente coronel Gandarillas y el comandante Regueiro cumplieron lo que un día juraron al besar la bandera de España: ofrecer la propia vida en defensa de la Patria. Gandarillas le puso el nombre de España, de la Patria a la que sirvió durante tantos años con tanta ilusión y entrega desde sus «gloriosas alas», a las familias que cuando su avión iba a estrellarse hacían las compras del sábado en el Fáctory. ¿Qué mejor defensa de la Patria que salvar la vida de centenares de españoles como hizo ofreciendo la suya? Se ha hablado de sangre fría. Yo hablo de algo más. De valores militares. De quien sirve a los demás como se respira, con toda naturalidad. De quien sabe obedecer y mantener la disciplina sin hacer preguntas. Yo hablo de todos los valores que estamos perdiendo en nuestra sociedad y que el Ejército de Tierra, el Ejército del Aire, la Armada y la Guardia Civil mantienen, guardan y velan y ofrecen cada día en silencio en el ara de la Patria del servicio cotidiano. Eran militares. Por supuesto. Tenían la sangre fría del valor. Servir aun a costa de la propia sangre. Con su vida han salvado muchas otras. Está más que demostrado que la muerte no es el final. Guiones y banderines de Tablada, de Morón, de San Pablo, del viejo Copero de los sevillanos voluntarios de Aviación: ¡honor y gloria al teniente coronel Gandarillas y al comandante Regueiro!
Artículo en: http://sevilla.abc.es/lasfirmasdeabc/20150512/sevp-eran-militares-20150512.html
LAS CASADAS ESTÁN EN DESVENTAJA LABORAL FRENTE A HOMBRES, DIVORCIADAS Y SEPARADAS
Artículo de Acción Familiar-ABC publicado en el Boletín del Foro de la Familia el pasado día 5
Cuando se intentan explicar las desigualdades laborales entre hombres y mujeres siempre se analiza la brecha salarial, a pesar de que la legislación laboral en España, la de toda la UE y los países más desarrollados, prohíbe a las empresas pagar salarios diferentes a hombres y mujeres ante un trabajo idéntico.
Sin embargo, estas diferencias en el mercado de trabajo también vienen condicionadas por otro factor fundamental y casi siempre olvidado: la situación familiar. «Durante casi cuatro meses hemos analizado los microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA) 2014 y hemos concluido que las diferencias laborales entre hombres y mujeres se acentúan desde la perspectiva de familia —apunta María Teresa López López, directora de la Cátedra Extraordinaria de Políticas de Familia (Universidad Complutense de Madrid-Acción Familiar)—. Con este estudio no se pretende incidir en las desigualdades entre hombre y mujeres, sino estudiar las diferencias existentes también entre los propios hombres desde un punto de vista familiar».
En este sentido, y atendiendo al estado civil, la posición de las mujeres casadas en el mercado laboral las sitúa en casi todos los casos en unaclara posición de desventaja (42,3%), no sólo respecto a los hombres (54%), sino también a otras mujeres que mantienen estados civiles diferentes —solteras (46,3%), divorciadas (54,2%)…—.
La tasa de empleo más elevada es la de las mujeres separadas o divorciadas (54,2%) situándose dos puntos por encima de la tasa de hombres. «La explicación podría estar en que muchas casadas optan por hacer una pausa o retirarse del mercado de trabajo remunerado, al menos temporalmente, o se ven expulsadas del mismo por circustancias asociadas al hecho de estar casadas, como es tener hijos pequeños —destaca López López—. En el segundo caso estaríamos hablando de una discriminación que va más allá del hecho de ser mujer, y tiene sus raíces en la situación familiar. Mientras, las solteras o las divorciadas se lanzan sí o sí al mercado laboral porque no cuentan con otro apoyo económico para vivir», explica.
Tipo de hogar
El papel que desempeñan hombres y mujeres dentro de su unidad familiar también es una variable importante. En 2014 había en España más de 2,2 millones de parados cabeza de familia, de los cuales más de 900.000 se encontraban al frente de hogares con hijos a cargo, y más de 400.000 tenían a su cónyuge o pareja también en el paro. El informe destaca que tanto si se trata del cabeza de familia como del cónyuge o pareja, la tasa de empleo de las mujeres resulta ser siempre inferior a la de los hombres. Asimismo, la tasa de paro de ellas es ligeramente superior. Sólo para el caso de los hijos de 25 y más años que conviven con sus padres, las mujeres presentan una situación algo más favorable que la de ellos, con una tasa de paro más de 3 puntos inferior.
Atendiendo al tipo de hogar, es en las familias nucleares donde se observan las tasas de actividad y empleo más elevadas, mientras que las mayores tasas de paro —superiores al 35%— se encuentran en las familias monoparentales.
Otro dato preocupante para Acción Familiar es el empeoramiento de algunos de los indicadores del mercado de trabajo –como la subida de la tasa de paro y la reducción de la tasa de empleo— a medida que aumenta el número de hijos, «lo que evidenciaría que el mercado laboral español no sólo no facilita la conciliación de la vida familiar y laboral, sino que penaliza a las personas con mayores responsabilidades familiares, especialmente a las mujeres, pero también a los hombres», explica Rosario de Gortázar, presidenta de Acción Familiar.
Convivencia en el hogar
En términos absolutos, el número de hijos que conviven con sus padres y se encuentran en situación de paro, asciende a más de 1,7 millones, de los cuales casi el 60% son hombres. La tasa de paro global de este grupo de población asciende a más del 40%.
La situación de las hijas en el mercado de trabajo es más favorable que la de hijos varones, con tasas de empleo superiores a partir de los 25 año. Sin embargo, en el grupo de los 25 y 44 años la tasa de empleo de los hijos e hijas que viven con sus padres es superior al 50%. «En futuros estudios sería necesario analizar el tipo de trabajo que tienen, intentando ver si una de las razones por las que aún teniendo trabajo permanecen en el hogar de sus padres es el bajo nivel salarial y la precariedad de sus puestos, lo que actuaría como impedimento para su emancipación y para la formación de su propia familiar», explica López López.
Propuestas
Con estos datos sobre la mesa, desde Acción Familiar consideran que todavía queda mucho camino por recorrer a la hora de implementar medidas que permitan avances reales hacia una mayor conciliación entre la vida familiar y laboral de los trabajadores en España. «Es necesario trabajar para llevar a cabo un cambio cultural que les permita disponer de unos horarios laborales más racionales, que faciliten a las familias un mejor uso del tiempo». asegura Rosario de Gortázar.
Igualmente les parece urgente «recuperar el valor social y económico de la maternidad, lo que evitaría la aparición de discriminaciones hacia las mujeres, especialmente de las que están en edad fértil, no sólo en el acceso a los puestos de trabajo —matiza María Teresa López López—, sino también en la permanencia y promoción en las empresas. Si no se producen cambios y continuamos en un escenario laboral como el actual, poco favorable a la maternidad y a las familias numerosas, no será posible alcanzar una tasa de fecundidad cercana al nivel de reemplazo, con las consecuencias sociales y económicas que esto implica en el medio y largo plazo», concluye.
Tras este informe y lograr una fotografía del panorama actual, la pretensión de Acción Familiar es estudiar los datos de la EPA cada vez que se publique y, de este modo, lograr un mayor análisis de la evolución del mercado laboral y cómo influyen las posibles políticas familiares que esta organización confía en que se pongan en marcha.
Los políticos no pueden obviar la variable familiar para crear empleo»
Según queda patente en el estudio, la situación familiar de las personas es una variable determinante de su posición en el mercado de trabajo. «Si las políticas públicas dejan de lado ésta y otras variables relacionadas con la familia a la hora de proponer medidas para la creación de empleo estable y de calidad, las actuaciones que se lleven a cabo quedarán incompletas y no lograrán un avance real hacia la igualdad de hombres y mujeres», apunta María Teresa López López.
En su opinión, ignorar estas cuestiones no permitirá avanzar hacia los objetivos de la Estrategia Europea de Empleo 2020 si no se tiene en cuenta que la situación familiar es determinante de su posición en el mercado de trabajo, especialmente para las mujeres. «El estado civil o el número de hijos que tenga una mujer, por ejemplo, no pueden ser obstáculos para acceder o permanecer en el mercado de trabajo, pero tampoco el hecho de que una mujer tenga un empleo remunerado se puede convertir en un obstáculo para que pueda ejercer su maternidad, como está ocurriendo en un país con tasas de natalidad tan bajas como la nuestra».
Artículo en: http://www.forofamilia.org/noticias/las-casadas-estan-en-desventaja-laboral-frente-a-hombres-divorciadas-y-separadas/
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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