“Muchos hombres buenos”, de María Jamardo, y “Una iniciativa popular obliga a reconsiderar el matrimonio gay en Finlandia”, de Aceprensa

( Viñeta de Idígoras y Pachi en El Mundo el pasado día 29 de julio) (*)
MUCHOS HOMBRES BUENOS
Artículo de María Jamardo publicado en Libertad Digital el pasado día 25 de agosto
Fue en mi primera clase de Derecho Penal cuando escuché hablar de Lombroso y su Teoría del delincuente nato, que define un perfil del delincuente potencial en función de rasgos fisonómicos constantes e identificables en la mayoría de criminales. Recuerdo con nitidez el debate suscitado: primero, consenso frente a la idea de que anticipar la predisposición de un individuo a la comisión del delito anulaba cualquier tipo de derecho a la presunción de inocencia (axioma en la disciplina); segundo, la incredulidad que me provocaba, personalmente, la conclusión de que dicha potencialidad delictiva se asociaba, siempre, al sexo masculino. No he podido evitar recordarlo en un agosto fatídico no sólo por los episodios de violencia vividos, sino por su descarnada instrumentalización gracias a ciertas formaciones políticas.
Unas urgen pactos de Estado mientras conservan en sus filas a cargos condenados en firme por maltrato y se niegan rotundamente a la cadena perpetua para delitos vinculados. Otras instan a reacciones inmediatas pero respaldan a féminas que asaltan capillas católicas y evitan pronunciarse respecto de otras confesiones donde las mujeres están profunda y evidentemente discriminadas. Demagogia y oportunismo en su grado máximo.
Condeno siempre cualquier tipo de violencia en cualquier ámbito. Condeno de forma tajante cualquier asesinato. Lo que me sorprende es que ese mismo rechazo que nos provocan ciertos comportamientos humanos deplorables, deleznables e inimaginables para una sociedad sana, no lo suscite la utilización electoralista de los mismos. Presuponer que en virtud de su sexo una persona es potencialmente criminal, me van a permitir que les diga, resulta absoluta e insoportablemente retrógrado. Y si añadimos que la ley lo ampara, además, ilegítimo. No hay nada más discriminatorio y estigmatizante en España que la vigente Ley de Violencia de Género, que anula la presunción de inocencia del hombre y alberga un efecto perverso, permitiendo situaciones de abuso al no definir adecuadamente el maltrato en su texto. Fruto precipitado de presiones de la ideología de género –esa que determina que ser hombre o mujer no es cuestión biológica sino cultural, en virtud de la cual no se nace hombre o mujer, sino que uno se hace hombre o mujer, sin base empírica que lo respalde–, incurre en una violación del derecho más básico. Si su objeto debiera ser la protección de las víctimas de la violencia en el ámbito familiar –extensión que no contempla, al no ser recíproca ni idéntica para hombres y mujeres y descuidar a los menores–, en la práctica y con el tiempo demuestra una ineficacia manifiesta.
Sobran argumentos. Si los culpables no merecen piedad, tampoco los inocentes ser prejuzgados. Ni toda violencia contra la mujer es violencia de género, ni toda violencia de género afecta exclusivamente a la mujer. Ningún ordenamiento jurídico debería amparar discriminación ni condena por razón de sexo, y es deplorable cualquier adoctrinamiento entorno a ello. No se puede colectivizar la culpa. Hablamos de acciones personalizadas. Cada individuo, como cada individua, es distinto y tiene idénticas posibilidades para elegir libremente cómo actuar y comportarse.
El falso debate del marxismo de género, que enfrenta dos clases en virtud de su sexo, pretende imponer de forma totalitaria y subyacente –incluido el ataque a cualquiera que se atreva a contradecirlo– la idea de que todos los hombres son iguales: maltratadores potenciales. Como si las mujeres no fuésemos capaces de hacer exactamente lo mismo que un hombre, incluido lo negativo (y aquí tenemos un ejemplo claro con el terrorismo).
La defensa de la igualdad no la ostentan en exclusiva, ni siquiera correctamente, los observatorios y los feministas. La única posibilidad de conquistarla supone potenciar la igualdad real de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, que, desde sus diferencias (complementarias), y aprovechando sus sinergias, construyan sociedades más libres y mucho más humanas, llenas de muchos (muchísimos) hombres buenos. Por fortuna, la mayoría.
Artículo en: http://www.libertaddigital.com/opinion/maria-jamardo/muchos-hombres-buenos-76493/
UNA INICIATIVA POPULAR OBLIGA A RECONSIDERAR EL MATRIMONIO GAY EN FINLANDIA
Artículo de Aceprensa publicado en su Boletín el pasado día 21 de agosto
En 2014 Finlandia se convirtió en el último de los países nórdicos en legalizar el matrimonio homosexual. Pero ahora una iniciativa popular obliga a debatir la derogación de este cambio.
Finlandia contaba desde 2002 con una ley de uniones civiles que reconocía las parejas del mismo sexo y les permitía la adopción. Pero luego se pretendió convertirlas en matrimonio. Antes de su aprobación definitiva distintas propuestas fueron derrotadas en el parlamento. Una comisión del Parlamento rechazó en 2013 por ligera mayoría la admisión a trámite del proyecto de matrimonio gay. Tuvo que ser una iniciativa legislativa popular, respaldada por 166.000 firmas, la que finalmente permitió el comienzo de la discusión parlamentaria en 2014.
Con una ajustada mayoría, 105 votos a favor y 92 en contra y una ausencia, el parlamento aprobó el 12 de noviembre de 2014 el texto que legalizaba el matrimonio gay. Pero hace falta legislación adicional, de modo que su entrada en vigor está fijada para marzo de 2017.
Pero ahora se enfrenta a un obstáculo imprevisto. El pasado julio una iniciativa que parte de la Asociación por el Verdadero Matrimonio ha logrado reunir, pocos meses después de la aprobación de la ley del matrimonio homosexual, las 50.000 firmas (en un país de menos de cinco millones y medio de habitantes) que exige la legislación para debatir la revocación de la normativa en el parlamento. Los organizadores aun cuentan con dos meses y medio para seguir recogiendo apoyos.
Para justificar la derogación de la enmienda a la Ley de matrimonio, los solicitantes invocan la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, así como la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Los niños tienen el derecho natural a tener un padre y una madre. También indican que la actual ley, tal como está redactada, podría dar lugar a restringir la libertad de expresión.
Además en abril se celebraron las elecciones parlamentarias en las que triunfó el opositor Partido del Centro del empresario millonario Juha Sipilä, aunque quedó lejos de la mayoría absoluta y tuvo que buscar aliados para formar gobierno.
El Partido de Centro, que es considerado en Finlandia una organización liberal, obtuvo el 21,1% de los votos y 49 de los 200 escaños del Parlamento. Segundo quedó el partido Verdaderos Finlandeses, de carácter populista y nacionalista, que cuenta con 38 representantes, mientras que el tercer puesto correspondió al conservador Partido Coalición Nacional, que cuenta con 37 representantes. Una coalición de estos tres partidos gobierna Finlandia desde el 28 de mayo. Al frente y como Primer Ministro está el liberal Juha Sipilä, que en su momento votó contra la ley aprobada.. La coalición de estos tres partidos suma 124 escaños de un total de 200. De todos estos partidos del gobierno, donde encuentra más apoyos la petición que pide la revocación del matrimonio gay es en el partido Verdaderos Finlandeses liderado por el católico Timo Soini. El partido que tiene una postura más firmemente opuesta al matrimonio gay es el Partido Demócrata Cristiano, pero sólo cuenta con cinco escaños.
Para ver el artículo completo: https://www.aceprensa.com/newsletter-article/iniciativa-popular-obliga-reconsiderar-matrimonio-gay-finlandia/
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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