“A Pedro Sánchez le huele la cabeza a pólvora”, de Luis María Ansón, y “Terrorismo y sociedad multicultural”, de Victor Gago

( Viñeta de Nieto en El Norte de Castilla el pasado día 29 de noviembre) (*)
A PEDRO SÁNCHEZ LE HUELE LA CABEZA A PÓLVORA
Artículo de Luis María Ansón publicado en El Imparcial el pasado día 26 de noviembre
Las encuestas más solventes sitúan a Pedro Sánchez lejos del resultado del 28% de los votos que consiguió Alfredo Pérez Rubalcaba en el año 2011 y que fue considerado un fracaso, hasta el punto de que el veterano político tuvo que retirarse al poco tiempo, después de rendir grandes servicios a la nación, el último de los cuales fue su apoyo a la ley de abdicación y a la proclamación del nuevo Rey. El 86% del Congreso que representa la soberanía popular y el 90% del Senado respaldaron a Felipe VI gracias en parte sustancial a Rubalcaba.
Barones destacados del PP, encabezados en la sombra por Susana Díaz y Felipe González, exigirán la dimisión de Pedro Sánchez si no alcanza al menos las cotas de su antecesor. Cierto que el PSOE se acercará más al PP que en 2011, pero eso se debe a que en el centro derecha ha aparecido Ciudadanos. En algunas encuestas el partido de Albert Rivera se ha adelantado al PSOE re-legándolo al tercer puesto. No me parece probable que esto ocurra finalmente, pero si el PSOE se queda en el entorno de los cien diputados parece claro que, desde dentro del partido, le exigirán al actual líder socialista que se vaya discretamente a su casa.
A Pedro Sánchez, en fin, le huele la cabeza a pólvora. Algunos nombres relevantes del partido están creando una gestora que asumiría las responsabilidades socialistas si se produjera el desastre el 20 de diciembre. Todavía pueden cambiar las cosas en las próximas semanas pero los especialistas subrayan que la situación electoral de Pedro Sánchez es muy frágil y no ven cómo se puede producir la remontada. La incertidumbre, en fin, se ha extendido por Ferraz y se traduce en cuchicheos constantes y torvas miradas.
Artículo en: http://www.elimparcial.es/noticia/158720/A-PEDRO-SANCHEZ-LE-HUELE-LA-CABEZA-A-POLVORA.html
TERRORISMO Y SOCIEDAD MULTICULTURAL
Artículo de Victor Gago publicado en Actuall el pasado día 23 de noviembre
El miedo al terrorismo global está despertando el escrutinio de la convivencia multicultural en Occidente. La viabilidad de lo que Giovanni Sartori llama la “sociedad multiétnica” siempre fue una quimera para algunos críticos, entre otros, el propio Sartori, que anunció su fracaso.
Constatar que muchos de los terroristas que se unen al Estado Islámico son jóvenes nacidos y crecidos en Europa ha extendido la sospecha hacia esa utopía de una Ciudad democrática de razas, credos y culturas conviviendo armoniosamente. Los ataques de París del pasado 13 de noviembre han tenido, entre otros, el efecto de derribar el tabú de la equivalencia moral de las culturas.
La evidencia de que al menos dos de los terroristas del 13-N entraron en Europa mezclados entre refugiados sirios añade a esta revisión integral del lugar del “otro” el debate sobre la inmigración.
Se empieza a hablar de “preservar los valores” de la civilización, inmediatamente constreñidos, en los discursos de los últimos días, a la enumeración ilustrada de democracia y ley como únicas fuentes de valor.
Estados Unidos se divide entre los partidarios de la acogida y los que piden suspender la llegada de 10.000 refugiados sirios. Reino Unido y Francia activan por su cuenta controles más severos sobre los que llegan y, en España, el líder del PP de Cataluña, Xavier García-Albiol, además de escritores de periódicos y tertulianos, plantean el fin del modelo multiculturalista y su reemplazo por una política migratoria basada en el principio de asimilación.
Los terroristas que asesinaron a machetazos a un soldado británico en plena calle, y a plena luz del día, en Londres, los que atacaron la Redacción de Charlie Hebdo, los que causaron la masacre del pasado viernes 13 en París, o los que se están uniendo, por centenares, al Estado Islámico en Siria e Iraq son jóvenes europeos perfectamente adaptados a la forma de vida occidental. Están en plena comunión con el estado de los valores en las sociedades abiertas y multiculturales. Su predisposición a la violencia no proviene de una educación en un Islam integrista, recibida al margen de las instituciones de socialización occidentales, sino de un trato cotidiano con el significado de la vida y de la dignidad humanas en nuestras sociedades.
Cherif Kuachi, uno de los dos hermanos que asesinaron a 12 personas en el ataque a la revista Charlie Hebdo, era un músico francés que grababa discos de hip-hop.
Hasna, la chica que murió durante el asalto de la Policía al apartamento de St-Denis, nunca pisaba una mezquita, sus padres estaban divorciados, le gustaba irse de juerga y tomar drogas.
Abdelhamid Abaaoud, el planificador de los últimos ataques de París,era un delincuente de poca monta, un traficante de drogas a pequeña escala en el barrio de Molenbeek, en Bruselas, de donde están saliendo muchos de los jóvenes europeos para unirse al Estado Islámico.
En la barriada del Príncipe, en Melilla, o en los vecindarios de Cataluña donde se les recluta para el terrorismo más brutal, estos chicos no han crecido leyendo el Corán, asistiendo a las madrazas o apartados del mundo por los imanes de las mezquitas, sino jugando al Call of Duty, el vídeo juego de guerra que engancha a millones de jóvenes en las sociedades de consumo, viendo Mujeres y hombres y viceversa, Gran Hermano y series de televisión, frecuentando los mismos bares, vistiendo la misma moda y usando las mismas redes digitales que muchos jóvenes europeos.
No, los autores del 13-N y los terroristas que tienen en alerta a Europa y Estados Unidos no son unos unos bichos raros viviendo en burbujas dentro de la sociedad multicultural. Son parte del paisaje, frutos de una concienzuda siembra de nihilismo, banalización del mal y disolución de valores e instituciones.
Su testimonio expresa una verdad insoportable para la buena conciencia de los gobernantes occidentales. No son los bárbaros que llegan, sino la barbarie que sale del corazón de la vida occidental. No es el fracaso de la sociedad multicultural, sino su rotundo éxito en la desculturación y el borrado de la identidad de Europa. No atacan los valores de La Marsellesa, sino que, en gran medida, los llevan hasta sus últimas consecuencias.
Artículo en: http://www.actuall.com/medios/el-brief-terrorismo-y-sociedad-multicultural-macri-gana-en-argentina-bruselas-en-estado-de-sitio/
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://c2.staticflickr.com/6/5785/22790673963_915deed1d5_b.jpg
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