Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Arquitectura religiosa olvidada. 92. Villalar y Wamba

Tres foramontanos en Valladolid 24 Feb 2016 - 07:21 CET
Archivado en:

Por José María Arévalo

( Wamba. Acuarela de J.M. Arévalo) (*)

Concluimos la información sobre los edificios religiosos hoy desaparecidos en el Partido judicial de Tordesillas, con los de Villalar y Wamba, concretamente las ermitas de La Vera Cruz y de San Antonio en el primero, y en el segundo el Convento de monjes caballeros Templarios y la Iglesia Parroquial de San Pelayo, siguiendo el libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid”, de los arquitectos vallisoletanos Juan José Fernández Martín, Francisco Pedro Roldán Morales, José Ignacio Sánchez Rivera y Jesús Ignacio San José Alonso, que venimos reseñando.

Villalar de los Comuneros

Ermitas de La Vera Cruz y de San Antonio

“Tenemos constancia por las escasas referencias documentales conservadas en su parroquia, de que existió una ermita regentada por la cofradía de la Vera Cruz, en la que se hacían diversas obras secundarias en 1708. Además de esta cofradía, se constata la presencia de otra dedicada a San Antonio (Catálogo Monumental, Tordesillas, p. 425)

Wamba

Convento de monjes caballeros Templarios

A mediados del XIX se recoge una tradición local por la que unas ruinas cercanas al término de Villanubla eran restos de un edificio que perteneció a los Templarios ( P. MADOZ, 2, p. 36). Nada tendría de particular, pues la parroquia de Wamba siempre estuvo desafecta de las diócesis de Palencia o Valladolid por pertenecer a la Encomienda de San Juan.

Iglesia Parroquial de San Pelayo

La actual iglesia parroquial de Wamba, bajo la advocación de la Asunción de Nuestra Señora, fue antaño un convento de la Orden de San Juan de Jerusalén. La población local tuvo su propio edificio parroquial consagrado a San Pelayo, el santo tudense que tantos devotos atrajo en el siglo X, en plena repoblación.

Ya fuera porque el edificio parroquial fuera modesto y el monástico hubiera quedado vacío, o por otra causa, el caso es que ya en el XVII se confirma el culto parroquial en el antiguo cenobio mientras que la parroquia de San Pelayo ha quedado relegada al rango de ermita ( Catálogo Monumental, Tordesillas, p. 484).

A principios del XVIII, en 1703, el edificio estaba tan descuidado que no parecía un templo por lo que el visitador decide su abandono, y hace que las rentas que allí se aplicaban (una capellanía) se embarguen para la fábrica de la parroquia. Once años más tarde ya estaba en ruinas y poco después desaparecería, dejando un espacio libre para abrir una plaza en la población. Al parecer es unos de los ámbitos que hay en tomo de la actual parroquia de la Asunción.

—
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://c2.staticflickr.com/2/1462/24841115572_028b273007_b.jpg

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by