“Evasores y exiliados fiscales”. de Ignacio Aréchaga, y “Soraya prepara su 26 de Junio”, de Federico Jiménez Losantos

( Viñeta de Álvaro en El Norte de Castilla, el pasado día 18 de abril) (*)
EVASORES Y EXILIADOS FISCALES
Artículo de Ignacio Aréchaga publicado en Aceprensa el pasado día 19 de abril
Los Papeles de Panamá han desatado las furias contra los que trasladan su fortuna a paraísos fiscales para pagar menos impuestos. Pero ¿son evasores o exiliados fiscales? Según algunos comentarios de estos días, aunque los clientes del despacho de Panamá no hubieran hecho nada ilegal, su comportamiento sería “poco ético”. Entonces, ¿no es ético procurar pagar los menos impuestos posibles legalmente? Si así fuera, habría que condenar a todos los asesores fiscales que se dedican precisamente a aprovechar las rendijas de la ley para que su cliente pague menos. Y, en última instancia, de un modo u otro, todos nos apuntamos a la interpretación más favorable a nuestros intereses, al menos hasta que choca con la del Fisco.
Ahora que la evasión fiscal se ha convertido en el único pecado público, cabe preguntarse si cualquier impuesto está justificado por el hecho de haber sido democráticamente aprobado. ¿Tiene la mayoría parlamentaria un cheque en blanco para cobrar impuestos a la minoría, incluso hasta niveles confiscatorios?
No es el caso de España. Pero cuando al inicio de su presidencia, François Hollande quiso gravar hasta con un 75% las ganancias de más de un millón de euros, un buen grupo de ricos franceses anunció su intención de exiliarse fiscalmente. El actor Gérard Depardieu fue el más crítico frente a este expolio y declaró que trasladaría su domicilio fiscal a Bélgica y hasta obtuvo la ciudadanía rusa. Bernard Arnault, director de LVMH y el hombre más rico de Francia, pidió la nacionalidad belga, aunque dijo que seguiría pagando impuestos en Francia. Y han sido muchos los líderes económicos, deportistas y artistas que han descubierto una inclinación irresistible por Suiza como nación adoptiva. Al final, el Tribunal Constitucional anuló este impuesto por razones técnicas, y la sangre no llegó al río.
Depardieu no es el único artista enfrentado con el Fisco. En 1976, Ingmar Bergman fue acusado por el Fisco sueco de evasión de impuestos (acusación que luego se demostró falsa). El rebote de Bergman le llevó a dar un portazo a lo que entonces se consideraba el “paraíso sueco” (este, de corte socialdemócrata) y a exiliarse en Alemania hasta 1982.
En el mundo globalizado de hoy, con capitales sin fronteras, la soberanía fiscal de los países es limitada. Un Estado no puede imponer unos impuestos tan altos que ahuyenten al inversor o al profesional. Cada vez más, quien tiene la posibilidad de mover su capital o sus competencias, se pensará en qué país le interesa tener su actividad y tributar. Es lo que hacen también las multinacionales tecnológicas como Amazon, Apple o Google, que venden en todas partes pero concentran sus obligaciones fiscales en países de baja tributación como Irlanda o Luxemburgo.
La presión fiscal (impuestos directos e indirectos más cotizaciones sociales) respecto al PIB alcanza una media del 34% en la OCDE. Pero hay modelos diferentes. En los extremos está el modelo de menos impuestos con menos servicios públicos –al estilo de EE.UU., Japón o Irlanda–, donde la presión fiscal está en torno al 25-28%. En el otro extremo, los países nórdicos o Francia, con una presión fiscal superior al 45% que da derecho a amplios servicios. España se encuentra en la franja intermedia, con una presión fiscal del 33,2%. Luego está el modelo de los que creen que se pueden tener servicios de primera haciéndoselos pagar solo a los ricos, una creencia típica de partidos laicos que creen en los milagros.
En definitiva, se trata de ver si uno prefiere pagar menos impuestos y esperar poco del Estado, o dejar que sea el Estado el que decida en qué te conviene emplear la mitad de tus ingresos financiando obligatoriamente los servicios públicos. Pero no pensemos solo en escuelas y hospitales; la financiación pública puede ir también a proyectos faraónicos como los que han proliferado en España en época de vacas gordas, con museos vacíos, AVE para no ser menos que el vecino y autopista hasta el último pueblo.
Frente a esta voracidad impositiva, los paraísos fiscales ofrecen sobre todo el atractivo de la opacidad. Para exigirles un intercambio automático de información, se dice que la opacidad puede servir para blanquear dinero procedente de actividades ilícitas. Bien, pero entonces también nos debería parecer lógico que el FBI pidiera a Apple que permitiera el acceso al sistema de seguridad del iPhone, para resolver casos de terrorismo, o que la ANS americana espiara los correos electrónicos. Pero en estos casos nos parece que es más importante salvaguardar el derecho a la privacidad.
En el terreno de la fiscalidad, parece que la privacidad cuenta cada vez menos. No solo hay que confesarse con Hacienda para decir cuánto dinero has ganado, con quién y en qué circunstancias; también es cada vez más corriente que los políticos y cargos públicos –como ha hecho ahora Cameron– decidan o sean obligados a hacer pública su declaración de la renta. El caso extremo es el de países como Noruega, Suecia o Finlandia, donde la declaración de la renta de todos los ciudadanos está disponible en Internet para escrutinio público. Se supone que esta transparencia crea una presión para la sinceridad fiscal, igual que antes la posible reprobación social vigilaba que la vida afectiva y sexual de todos respondiera a los estándares admitidos.
Ver artículo completo en: https://blogs.aceprensa.com/elsonar/evasores-y-exiliados-fiscales/
SORAYA PREPARA SU 26 DE JUNIO
Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 17 de abril
En sólo una semana, el sorayato ha dado pasos decisivos para lograr su propósito: que la Vicepresidenta del Gobierno, ama de llaves del CNI, gran protectora y protegida del Duopolio televisivo y de la Cadena PRISA, llegue a la noche del domingo 26 de Junio en condiciones de encabezar la Oposición, si es candidata en las elecciones del 25, o de convertirse en jefa del grupo parlamentario del PP tras la marcha de Rajoy y su designación como gran sepulturera de la derecha política española que un día fue el PP.
En esta semana, el sorayato, a través del entusiasta Montoro, que tras meses de silencio ha sido recuperado por la Vicetoda como verdugo de sus enemigos políticos a través de la inquisición fiscal -en sus dos ramas, la ejecutiva-policial y la filtradora-alevosa-, ha mandado a la cárcel a Mario Conde, verdadero modelo de Soraya como aventurero sin ideas políticas ni principios éticos pero capaz de emplear todos los medios que no son suyos –uno los de Banesto, otra los del Estado- en su exclusivo beneficio personal y político. Ha degradado públicamente a José María Aznar, al que Conde no pudo desalojar como líder político de la Derecha en su camino al Poder.
Las cuentas pendientes del sorayato con Soria
Ha destruido también –ayudada por la torpeza del propio ministro- al miembro del Gobierno más beligerante contra ella y su imperio mediático, el titular de Industria José Manuel Soria, que se opuso públicamente y con la Ley en la mano a la salvación por absorción de La Sexta por Antena3, amén de enfrentarse a Montoro en el Caso Abengoa, por la subvención de las «energías renovables», cuyo ruinoso argumentario exhibió Montoro en el Consejo de Ministros y destruyó Soria exhibiendo el mismo informe con el sello de la empresa Abengoa que le había llegado a él días atrás.
Por si el encarcelamiento de Conde, la degradación de Aznar y la caída de Soria no habían sembrado el terror de manera suficientemente pedagógica en el llamado G-8, el medio gobierno –ahora menos- que se opone a la entronización de Soraya sobre los restos políticos de Rajoy, el sorayato perpetró una versión municipal del ratocidio con el alcalde de Granada, Torres Hurtado, con una exhibición de fuerza al estilo cubano que fue criticada por la propia Fiscal General del Estado, que además de ser humillada por el despotismo político-policial sabe que cualquier día va a acabar el Gobierno al que sirve ante el Tribunal de la Haya por vulnerar los derechos fundamentales de los ciudadanos, con una arbitrariedad y una brutalidad tan zafias que sin duda le costarán a España –asorayada o no- la condena de los Tribunales Europeos.
De postre, los jefes de Ausbanc y Manos Limpias han sido enviados directamente a la cárcel, porque en España ya no se llama a declarar a nadie sino que se le esposa, ni se le interroga en sede judicial o policial sino que se le encarcela en sede televisiva, previa llamada a La Sexta, versión actual de las tricoteuses del Terror en la Revolución Francesa, que entrechocaban felices sus agujas mientras caían al cesto las cabezas de los guillotinados, ayer por Robespierre, hoy por esta Fouché o La Fouchette, la favorita del Presidente en Defunciones, la Diosa Sinrazón de una religión antropófaga en el PP.
Lo importante, a efectos políticos, no es que Pineda, Bernal o Conde sean culpables de infinitas ilegalidades, ni que Soria o Aznar parezcan o sean responsables de conductas legales pero moralmente reprensibles. Lo esencial es que cunda el pánico, sobre todo porque el que decapita a Soria y lo insulta en público por el despacho o negocio de su familia en Londres es el mismo que fundó Montoro y Asociados, luego Equipo Económico, en pleno Madrid, un bufete de tráfico de influencias cuyos gestores han sido el propio hermano de Montoro y su Secretario de Estado en tiempos de Aznar y cofundador del lobbyfete, el famoso Martínez Rico, que es casualmente miembro del Consejo de Administración de Abengoa, cuya subvención por el Gobierno fue el motivo del casual enfrentamiento de Montoro con Soria.
El terror es más eficaz cuanto más ciego
No hablo de la filtración por Montoro de su supuesta conversación con Aznar, monumento a la ingratitud y a la ceguera política. ¿No se verá perjudicado el PP por la degradación de la imagen de su fundador? ¿No ha cobrado Montoro los sobresueldos que en dinero negro percibe la cúpula del PP desde tiempos de Aznar a hasta la fecha? ¿De qué presume entonces el lobbyfetista? De moral, no puede, pero de terror, sí. Presume y disfruta.
La naturaleza del terror y su eficacia residen en su arbitrariedad. Si el PP estuviera combatiendo la corrupción, propia y ajena, estaría preocupado el que tuviera motivos para estarlo. Pero si delata y ataca a Aznar el mismo Montoro que ha protegido a Monedero, si suspende al granadino Torres Hurtado el mismo partido que ha readmitido a Ana Mato, si echa del Gobierno a Soria el mismo grupo que protege en el Senado a Rita Barberá, si son los funcionarios de Hacienda o los policías, en contra de la Fiscalía, los que llaman a la televisión para detener a alguien política o socialmente significativo al que sueltan pocas horas después, es evidente que lo que hay en marcha es una operación de terror fiscal y policial con objetivo político: que cualquiera del PP tenga razones para tener miedo aunque no haya hecho nada malo, ilegal o contrario a la organización a que pertenece. El terror realmente eficaz es el que no tiene justificación. Por eso seguirá.
Que El País pidiera el sábado editorialmente la retirada inmediata de Rajoy prueba que Soraya está dispuesta a jugarse el todo por el todo para llegar a ese 26 de Junio como mandamasa indiscutible de los restos del PP. Sólo hay una persona que podría impedirlo, echándola del Gobierno. Pero ese ente plasmático es el primero en saber que es tanta la corrupción de su partido que, en cualquier momento, el detenido podría ser Mariano Rajoy. Por eso creo que el Sorayato, ahora en fase de Terror y mañana de Imperio, aunque vaya a proclamarse a final de Junio, ha comenzado ya a mitad de Abril.
Artículo en: http://www.libertaddigital.com/opinion/federico-jimenez-losantos/soraya-prepara-su-26-de-junio-78712/
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://c2.staticflickr.com/2/1692/25942289334_fdb147f47c_b.jpg
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