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Pariendo estupideces

Tres foramontanos en Valladolid 21 May 2016 - 07:28 CET
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Por Javier Pardo de Santayana

( Viñeta de Sansón en El Norte de Castilla, el pasado día 12) (*)

Lo que son las cosas, sobre todo últimamente: resulta que cuando nos dan la vara día tras día con el mantra del cambio y de la regeneración – sin que sepamos bien qué quiere decir esto – hay quienes traducen tan difuso y confuso plan de vida retornando a la tribu, que eso si que es cambio y no sé si regeneración también a fuerza de ir al límite. ¿No les parece a ustedes algo ilusionante, o quizá más bien alucinante, el cambio al que, por lo visto, se refieren?

Pues por si no estuviéramos ya viendo visiones, ahí tienen ustedes el último invento revolucionario: el más difícil todavía, la culmen del esoterismo, el no va más del pensamiento LSD. “Ya que buscamos el cambio”, parece decir su promotora, todavía hispana contra su voluntad, “vayamos a tope; digamos la sandez más explosiva por muy absurda que parezca”. Así Herrera nos catalogará como otro/a más de los tontos y tontas patrios, esos que abundan más que los botellines. Nadie podrá decir entonces que no intentamos superar la marca.

¿Qué tal si, por ejemplo, proponemos como ideal social en nuestros lares la erradicación de la vetusta relación familiar de hijos y padres? ¡Pues no es rancio ni nada aquello de “papá” y “mamá”! Y a nosotros/as nos gustan los okupas, el rock duro y otros berridos semejantes… ¡Deshagámonos por tanto cuanto antes de sensiblerías, y vayamos todos/as juntos/as y yo el/la primero/primera por la senda de un amor convertido ya puramente en sexo!

Esta es la luminosa idea de una política española que ha inventado el regreso a la sociedad tribal, aun más lejana que la comuna del “haz el amor y no la guerra” de los tiempos hippies. Dice la señora en cuestión – que a la vista de la fotografía sólo tiene de bonito el nombre – que lo que deberíamos hacer es “practicar” sexo a destajo y supongo que tapándonos los ojos si es posible para no saber quien es el copartícipe del acto, puesto que pondremos el fruto del esfuerzo en manos de la tribu. Aportación obligada para que ésta perviva, ya que de otra manera todo empezaría bien pero terminaría pronto por pura extinción de nuestra especie. O sea que el bebé será una ofrenda al conjunto de la comuna y también, por consiguiente, a su Dirección, organizada – yo imagino – al estilo soviético de todos conocido (o sea tipo gulag), o al modo asambleario (o sea en reunión con mucho porro y mugre okupa). “Sólo así seremos verdaderamente libres”, dice.

No me digan que no es estupendo esto de no querer – amar – a nadie y elegir como se quiera la “relación” hombre-mujer o como prefiera usted llamarla; una relación que acabará en el catre con aquella o aquel que se nos ponga a tiro o siguiendo un programa de algún modo establecido por la tribu. Por ejemplo, tachando luego los/as individuos o individuas ya catados/as de la lista para no repetir hasta la siguiente ronda: perfecto modelo de amor libre, o sea, para entendernos, de “amor cero” que “curtirá un montón” a las generaciones nuevas, pues imagino que, destruida la familia, ni siquiera sabrán a quien agarrarse en la enfermedad o en la desgracia si no interviene a tiempo el Gran Hermano. Pero bueno; ya se sabe que a quien algo quiere algo le cuesta y que la gracia del asunto consiste en erradicar las ataduras del ominoso instinto natural.

Mas lo mejor del sistema será ver obsoleto aquello del “progenitor A” y el “progenitor B” que nuestras lumbreras concibieron y que nos dio tantos dolores de cabeza, pues si aplicábamos la A al padre de la criatura nos tacharían de “machistas”, que es peor que ser de hijo “de ….”. Y fíjese usted el lío que se armaba si el papá y la mamá resultaban ser del mismo sexo o bisexuales por no citar otras variantes y recontravariantes, que entonces el problema acabaría siendo más enrevesado que las ecuaciones diofánticas.

Verdaderamente, ¡en qué enredos sin salida aparente nos está metiendo esto de ver la realidad como la vemos, o sea a través de de las pantallas de los ordenadores, i-phones, tabletas, smartphones y todos esos aparatos mágicos! Hasta llegamos a la conclusión de que los niños son una lata que debiera suprimirse. ¿Qué me dicen ustedes de sus lloros, sus cacas y sus pises? ¿No crecen luego y empiezan a salir hasta las tantas para alimentar el gran negocio de la noche, que nos tienen en vela y angustiados? Esto sin citar lo caros que nos salen…

Lo malo es que, como si nos cargamos el sistema suprimiéndoles desaparecería nada menos que la especie humana, algunos tendrían que sobrevivir a los distintos artilugios, productos farmacéuticos y clínicas abortivas para ser luego debidamente alimentados y adecuadamente adoctrinados en las granjas ad-hoc, si bien con la ventaja de que el mozo o moza, convertido ya en simple ciudadano sin padres conocidos, podrá hacer toda las marranadas que les venga en gana sin causar a nadie la menor angustia o ansiedad. Sólo ellos tendrán que esforzarse en absorber consignas y tabúes acordados en asamblea por la tribu y quienes la dominen.

Leo que nuestra lumbrera – que supongo dispuesta a instaurar el sistema en una futura república independizada del resto de España una vez anexionadas las islas Baleares y el territorio levantino – no ha sido del todo original. En efecto, tan sólo recoge el pensamiento de otra señora más imaginativa que ella y no española, por lo cual el prestigio de la nuestra queda a todas luces desvaído. Un comentarista del suceso, que muchos ha habido en estos días como cualquiera puede suponer, apunta delicadamente a que la foránea señora no era una dama precisamente fotogénica, lo cual permitiría comprender, en parte al menos, el interés que puso en promover el plan que promovió. Y quizá también sea ésta la razón de que nuestra atrevida visionaria se haya tomado en serio tamaña estupidez.

Así que ya no queda más que a esperar la estupidez siguiente, que no tardará mucho; estoy seguro… ¡Dios mío, qué capacidad tenemos hoy para parirlas!

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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://c2.staticflickr.com/8/7312/27013327446_ab50438f32_o.jpg

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