Por Carlos de Bustamante

( En el monasterio de la Santa Espina. Acuarela de Francisco Roldán) (*)
Me perdonarán la extensión, pero por conocidos y especialmente queridos estos pagos, sería imperdonable para mí -lo siento por ustedes- que omitiese detalles de ellos, de historia y belleza realmente importantes.
El monasterio de la Santa Espina es un monasterio cisterciense ubicado en el valle del río Bajoz en los Montes Torozos. Se sitúa en la localidad de La Santa Espina, en el municipio de Castromonte en la provincia de Valladolid, comunidad autónoma deCastilla y León, España. Los monjes cistercienses llegaron al monasterio en el año 1147, enviados desde Claraval por San Bernardo de Claraval a petición de la infanta-reina Sancha Raimúndez quien el 20 de enero de 1147, donó para la fundación del monasterio sus heredades en San Pedro de la Espina y en Santa María de Aborridos. Su hermano, el rey Alfonso VII, estando en Zamora, confirmó esta donación dos años después, el 6 de abril de 1149.
En 1575 los maestros canteros cántabros Juan de Nates y Juan Ribero de Rada diseñan las nuevas trazas del monasterio mientras que Juan de la Vega actúa como fiador. Nates no termina la obra y le encarga su finalización a Juan de Naveda.
En la actualidad, el monasterio pertenece a la Junta de Castilla y León, dedicándose a la formación de capataces agrarios y otros profesionales del sector agrícola. Con la brevedad que me es posible, un poco ahora de historia:
Durante la Edad Media estaba integrado en la Merindad del Infantazgo de Valladolid (en castellano antiguo citada como: “Meryndat del Infantadgo de Ualladolid”) una división administrativa de la Corona de Castilla, cuya descripción figura en el libro Becerro de las Behetrías de Castilla, redactado por las Cortes de Valladolid de 1351, cuando el estamento de los hidalgos solicitó al rey Pedro I la desaparición de las behetrías mediante su conversión en tierras solariegas.
En la historia de La Espina se pueden distinguir tres etapas diferenciadas:
Etapa cisterciense: Es la fase más larga, comenzaría con la llegada de los monjes cistercienses en el año 1147 desde Claraval, de donde vinieron por orden de San Bernardo, a petición de doña Sancha de Castilla, la hermana de Alfonso VII e hija del conde Raimundo de Borgoña y de la reina Urraca, la hija de Alfonso VI. Los monjes cistercienses residieron de forma permanente en el monasterio hasta la incautación de sus bienes por el Estado, y posterior venta, con la Desamortización de Mendizábal. Con anterioridad, sólo hubo dos cortos espacios temporales en los que el monasterio fue abandonado a su suerte: durante la invasión napoleónica y durante el trienio liberal.
Etapa de transición: Obra de la marquesa de Valderas, Susana de Montes y Bayón, a través de los Hermanos de La Salle, llegados al monasterio en 1886, para crear una escuela de primaria y agrícola, y donde permanecen hasta el presente.
Etapa de restauración: Promovida por Rafael Cavestany de Anduaga, por la década de 1950, es el momento en que se establece un concierto entre La Fundación, La Salle y el Ministerio de Agricultura, hoy la Junta de Castilla y León. Estos cambios llevaron consigo la restauración del monasterio.
Descripción: Sacristía
La parte más antigua del monasterio, se supone que hizo de iglesia en sus comienzos. Se la data de finales del s. XII y comienzos del s. XIII, siendo edificada en un románico tardío.
Sala capitular:
Al igual que la sacristía, se remonta a los orígenes del monasterio, no habiendo sufrido grandes transformaciones desde entonces. Es una de las mejores conservadas y más representativas de los monasterios cistercienses españoles. Continuará , si Dios es servido, con la próxima 2ª parte.
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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