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El Rezongón. Vida de perros

Tres foramontanos en Valladolid 20 Ene 2017 - 07:28 CET
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Por Carlos de Bustamante

( Perros de caza . Acuarela de Hangel Montero en Hispacuarela, Facebook) (*)

Antes de rezongar, una simple advertencia a mis amigos y posibles lectores: el que les viene atormentando con opiniones que “no pretenden aconsejar, sino que dice nada más…”, es amante de casi todos los animales hasta donde lo permite el sentido común y fundamentalmente el amor a toda la creación en la que Dios vio que “todo era bueno”. ¿Quién iba a ser yo, pobre criatura salida de Sus mismas manos, para poner pegas a tanta perfección? Amo a los animales, a las plantas, ríos, mares, montañas y a todo bicho viviente que pulula en nuestro planeta azul. Y amo al sumun de la creación que es el hombre (entiéndase, al que Dios hizo “a su imagen y semejanza”: hombre y mujer: “hombre y mujer los creó”) y a los que dio poder sobre toda la creación: “trabajar la tierra, custodiarla y sometedla”. Todo lo creado es, pues, para bien y servicio del hombre: ¿tendré que repetir que en el término hombre se incluyen ambos “sexos” y no “géneros” al tratar de seres humanos o animales…?

Pues dicho lo cual, he de advertir que este Rezongón que es bastante bruto, pero en absoluto “animalista”, puede que a lo largo de toda su vida en íntimo contacto con la naturaleza y todo lo creado en ella, haya sido, repito e insisto, uno de los que más ama y ha amado a cuantos bichos encontró en sus múltiples andanzas por llanuras, valles, montañas, ríos, mares etc. etc.

Permítanme que antes de entrar de lleno en materia, presuma de lo que pudieran tomarlo como gloria vana, es decir vanagloria. No; prometo decir la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad. Y según ella, domé potros, mulas, bueyes, vacas, caballos… Y, cazador empedernido (que nadie como el que lo es “como Dios manda” ama a las especies cinegéticas), domestiqué a cuantos perros de caza tuve, para obedecer lo que les ordenaba y no lo que a ellos (animales) les dictaba el instinto depredador.

Puesto que ya salieron los canes (animales-perros) a escena, vamos con lo que sugiere el título.

Por orden de no sé quién –y me aventuro a decir que de la Sra. Carmena- seguramente perteneciente al partido animalista a quien por supuesto respeto, y al que probablemente lo constituyan “homo sapiens”, se ha dado a los animales-perros ciertas prebendas que hasta el presente pertenecían sólo a los humanos; los que, dicho sea de paso, no todos podían disfrutar de ellas. Les citaré algunas: playas con libre acceso para solaz y esparcimiento de los más fieles amigos del hombre. Autorización para que los componentes de la familia de canes, sean o no vulgaris, se instruyan debidamente en este séptimo arte que, infelice, creí reservado a los humanos… Sólo falta que quien tuvo a bien tamaña ocurrencia, discurra otra en la que se califique las películas con rombos o edades para los que son o no recomendables a perros cachorros o adultos…

En otro rasgo de humanidad perruna, también se les permite viajar en el “metro”. No, si el que haya mendicidad y carencia de hasta lo imprescindible para que la persona (la que ya por serlo es humana) no tenga techo donde cobijarse, ni bocado que llevarse a la misma, no es demás importante. Si el que se descuartice a una criatura –persona humana- en las entrañas de su madre, no mayor importancia; porque total esa “cosa” ni se defiende ni al parecer protesta. Pero a un ¡animal-perro…, Dios nos libre, qué horror!; ¡dejadlos vivir! Sí; ¿es que los pobrecillos animales-perros no tienen acaso derecho a bañarse en piscinas con aguas depuradas e incluso calentitas-climatizadas? ¿No ven que si nó pueden contraer el moquillo? Que no srs. , que no, que no basta con humanizar el trato a los animales perros, gatos, serpientes, tortugas y demás fauna arrancada de su habitat, hay que humanizar (hacer humanos) a los animales todos. Los que el homo sapiens ha descubierto en el no va más de la inteligencia, que no fueron creados ellos, para servicio del hombre, sino el hombre para su servicio. Elemental querido Watsson… ¿O no? Pues eso. Como al “respective” hay mucho que rezongar, otro día más. ¿Vale…? Nos vemos.

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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://c1.staticflickr.com/1/429/32145620465_b46f8ff67b_b.jpg

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