Por Carlos de Bustamante

( La procesión del Corpus en Sevilla. Óleo de Manuel Cabral) (*)
La contundente afirmación es del Secretario de la Conferencia Episcopal, española. Permítanme no obstante que, por haber tratado en nuestro blog y en algunas revistas el mismo tema desde un punto de vista antropológico – acordes con los argumentos de un simple (bueno, no tan simple) laico, pero católico-, permítanme, digo, que me erija en vocero del verdadero y sacerdote portavoz. Estas consideraciones que le corresponden expresar desde el punto de vista de su cargo y condición.
El portavoz de la Conferencia Episcopal Española, P. José María Gil Tamayo, afirmó contundente que “la ideología de género es claramente incompatible con el cristianismo”. En entrevista concedida a la cadena de radio COPE, en la que tocó diversos temas de actualidad, el sacerdote dijo que la ideología de género ha suscitado “un lío antropológico. Es huir del realismo, de lo que es el ser humano y someterlo”.
Es “llevar la libertad a extremos que se vuelven contra el propio ser de la persona. “Es incompatible con el cristianismo, claramente”.
El portavoz también explicó que no todas las ideas son iguales, “ni igual de beneficiosas. Lo mismo pasa con las ideologías, y en la historia de la humanidad tenemos una triste experiencia y lo vemos a posteriori”.
Además precisó que esta imposición llega a supeditar en ocasiones la ayuda que reciben “determinados países en desarrollo para que adopten determinadas líneas ideológicas dominantes porque hay intereses detrás y eso ocurre también con la ideología de género”.
“Yo estoy hablando -dijo- de ideología; no quiero traspasar a las personas, que se merecen el mayor de los respetos”, precisó.
Sobre el pacto educativo y la posibilidad de que los padres puedan elegir la educación y el centro escolar que consideren para sus hijos según sus convicciones, el portavoz de la CEE declaró que “nos hemos alejado en muchas cuestiones de la Constitución y del espíritu constitucional y del espíritu de conjunción”.
Por eso insistió en que “el primer pacto escolar de la democracia está plasmado en nuestra Constitución donde hay una conjunción del derecho a la educación en igualdad de todos los españoles y al mismo tiempo una defensa de la libertad de los padres y de la libertad educativa. Es el artículo 27 de la Constitución”.
“Yo creo que hay que buscar el bien de nuestros niños y jóvenes pensando en su formación de cara al futuro. Un país es lo que es la educación de sus ciudadanos”, subrayó.
Como cada cual “arrima el ascua a su sardina” no puedo omitir que, por ser las FF.AA. parte –y parte importante- de nuestra sociedad. Lo dicho para los jóvenes es, pues, válido para los que de éstos componen las Fas. No hay en absoluto, y lo creo firmemente, falta de respeto a las personas. Pues por recibir educación y formación militar que abarca ampliamente las virtudes y cualidades de la educación ciudadana, ordenar ¡Por las RR.OO! lo concerniente a esta ideología, es tan inadmisible como que se deforme con ella a niños y jóvenes de los demás centros docentes. ¿Y qué es sino centro docente el conjunto de la Institución militar en academias y cuarteles?
Me permito abundar más en lo dicho si además tenemos en cuenta que la mayoría de los componentes de nuestros ejércitos profesan –más o menos según la legítima libertad de cada uno- la religión a la que el portavoz de la Conferencia Episcopal se refiere incompatible con el cristianismo. La que, insisto, aquí es mayoritaria.
Por si alguno lo dudase, díganlo las manifestaciones ante multitudes de los componentes de la Legión española en procesión con el Cristo de la Buena Muerte (Cristo de Mena). O las públicas manifestaciones fúnebres cristianas con las que se honra a los jóvenes soldados caídos en el cumplimiento del deber. O las Patronas y patrones que son de pública celebración en todas y cada una de las Armas y Cuerpos que las componen. O el acompañamiento y escolta de jóvenes soldados a “pasos” de Semana Santa y “custodia con el Santísimo el día del “Corpus” en Toledo…
Ergo, también es incompatible la ideología de género con quienes sirven a España y a los españoles, jóvenes o mandos –que educan e instruyen- mayores en nuestras Fuerzas Armadas.
Como persona, pues, que por serlo soy humana, ítem digo que semejante bodrio es contrario a la ley natural en leyes para la “ciudadanía” (civiles) y ordenanzas militares. Y que “no hay discriminación ni homofobia cuando se intenta transgredir, además, la referida ley natural”. Digo también que por decir la verdad fundamentada, no se hiere la sensibilidad de nadie; y que “quien se pica, ajos come”. ¿Claro no…? Pues eso.
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://c1.staticflickr.com/5/4325/35936891881_29bfc79f7e_o.jpg
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