Por José María Arévalo
(‘Paisaje lírico’, 1933, de José Moreno Villa, adquirido por el Estado en 20.000 euros)
La pérdida de 40 obras de la Colección Arte Contemporáneo (CAC), custodiada en el Museo Patio Herreriano, sin ser -ha comentado la prensa de estos meses-, ni mucho menos una pérdida irreparable, no deja de ser un golpe para los amantes del arte, un directo que impacta en la colección permanente de nuestro Patio Herreriano, que se quedará sin algunas joyas del surrealismo español, de la figuración lírica o de la nueva figuración madrileña, por citar algunos ejemplos. El diario Sur informaba de que El Estado adquirió uno de los cuadros más singulares del malagueño Moreno Villa, subastado en Madrid, el lienzo ‘Paisaje lírico’, rematado por 20.000 euros en la puja de obras procedentes de la Asociación Colección Arte Contemporáneo.
Efectivamente, a finales del pasado diciembre, la casa madrileña Alcalá Subastas puso a la venta un lote de 40 pinturas, dibujos y esculturas cuyo precio de salida rondaba los 337.750 euros, pertenecientes a Cartera Industrial Rea, una sociedad de inversiones que dejó de formar parte de la CAC en 2017 – en 2019 comenzaba a liquidar sus activos para poder realizar su proceso de disolución–, cuando la asociación de empresas dueña de la colección renovó su cesión al Ayuntamiento de Valladolid. Se añade así un nuevo contratiempo a la retahíla de vicisitudes que persiguen al Museo Patio Herreriano desde julio de 2016, en que cesó la anterior directora del Museo, Cristina Fontaneda, decidida un año después de la llegada al poder municipal del nuevo equipo de Gobierno, el socialista.
Nacido al calor de la eclosión de los museos de arte contemporáneo espoleada por el ‘efecto Guggenheim’, el Herreriano ha tardado más de dos años en poder contar con nuevo director, en un proceso en el que la cuestión de fondo era impedir que se eligiera por razones políticas. Y mientras dieciocho candidaturas optaban a la dirección de la pinacoteca en un concurso cuyas condiciones habían sido elaboradas a partir de un grupo de trabajo integrado por artistas, críticos, gestores y galeristas, otra amenaza de politización del Museo se levantaba, pues a finales de 2018 el Ayuntamiento integraba en la Fundación de Cultura la gestión de los museos de la Ciencia, Patio Herreriano, el Teatro Calderón y la Seminci, lo que levantaba nueva polvareda y ataques de la oposición a los responsables de la integración.
Politización o mejora de la gestión
Y concluidos los procesos de elección de nuevo director del Museo y de integración en la Fundación de Cultura, de nuevo en 2020 se desata la polémica sobre la politización de las decisiones en el Museo, con la imposición –en contra de la opinión del nuevo Director del Museo- por la Concejalía de cultura de una exposición en él de Cristóbal Gabarrón, para celebrar a la vez los 75 años de este discutido creador –creador para unos, manipulador para otros- y los 75 años del nacimiento de la ONU, en una oportunidad que nunca se ha dado a un artista en nuestra ciudad. Sobre esta polémica no vamos a insistir, nos remitimos a los artículos ya publicados en este blog en 01.11.20 “Manifestación por la independencia del Museo Patio Herreriano”, que puede verse en https://www.periodistadigital.com/tresforamontanos/20201101/689404385083-689404385083/, y en 15.10.20, “Polémica sobre Gabarrón”, en https://www.periodistadigital.com/tresforamontanos/20201015/polemica-sobre-gabarron-689404359278/, además de otras referencias en varios artículos más.
En todos estos casos se han enfrentado argumentos de eficacia frente a otros de libertad artística. Y así siempre el Ayuntamiento se ha defendido alegando el incremento de visitas al Museo con su gestión, frente a lo que se ha esgrimido que el aumento se produjo cuando la entrada pasó a ser gratuita. En todo caso no me fio nada de los datos de visitas que se dan en los museos, con frecuencia increíbles, ya lo hemos comentado en post anteriores.
Sí parece de interés, en relación con la noticia de la pérdida de 40 obras de la colección, recoger que, en su día Mercedes Cantalapiedra, anterior concejala de Cultura por el PP había resaltado: «El Herreriano nunca ha destacado por tener un gran número de visitantes, pero había un proyecto ensalzando la colección, era deseable que se rentabilizase pero no de esta manera, dejando de lado la esencia del museo y conviertiéndolo en una sala de exposiciones más, porque el crecimiento del número de visitantes se debe a la gratuidad y a que se ha cerrado la sala de exposiciones de San Benito, y la del Calderón, dedicada a artistas emergentes“ El plan director dice que las muestras temporales ocuparán como mucho un 30% del espacio expositivo, el otro 70% debe ser para la colección y eso no se cumple; falla lo básico, un proyecto y una dirección».
Salvar el Patio Herreriano
En ese mismo 2016, un grupo de artistas locales promovió un manifiesto para “Salvar el Patio Herreriano”. Pedían un proyecto museístico coherente, consensuado, con garantías de futuro, con una dotación humana y económica adecuada, que no se olvide del arte local pero manteniendo las miras por encima de las fronteras y con una menor presencia política en su gestión. El documento reclama la elaboración de un plan «para que siga siendo un museo», y para ello demanda a las empresas propietarias de la colección que la mantengan en la que hasta ahora ha sido su sede. Proponen que la composición tanto del Patronato como del Consejo rector, los órganos que rigen el centro, cambien de composición para dar cabida a una representación del arte en sus distintas manifestaciones y reduzca «una presencia mayoritariamente política que mantiene a la cultura “amordazada”».
No solo no se despolitizó el MPH sino que este año pasado ha vuelto a producirse la cacicada de la Concejala de Cultura del Ayuntamiento de imponer la exposición del tan discutido Gabarrón, contra la opinión del director del museo. Lo que más me impresionó fue que en medio del debate, salió afirmando en la prensa que la decisión sobre las exposiciones en el Museo era más política que técnica y que lo que había sido elegido democráticamente era el Ayuntamiento. O sea que el director del museo debía estar sometido a sus decisiones. Las reacciones – hasta una manifestación frente al ayuntamiento- fueron muchas, especialmente de los artistas y de asociaciones de todo el país de aquellos y de profesionales del arte en general, de lo que ya nos hicimos eco.
(La colección, en el Museo Patio Herreriano)
La marcha de Cartera Industrial Rea
Volvamos a la noticia de la pérdida de 40 cuadros de la colección del MPH, con la marcha de Cartera Industrial Rea. El 22 de diciembre, Alcalá Subastas puso en el mercado dibujos de Ferrant, pinturas de Moreno Villa, Massanet, Cobo, De Togores o Alcolea y esculturas de Solano o Colomer, de lo que se hacía eco el Diario de Valladolid en artículo de Julio Tovar. Hacía hincapié en la perdida de algunas joyas del surrealismo español, de la figuración lírica y de la nueva figuración madrileña “por citar algunos ejemplos”.
“El próximo 22 de diciembre –explicaba-, la casa madrileña Alcalá Subastas pondrá a la venta un lote de 40 pinturas, dibujos y esculturas cuyo precio de salida ronda los 337.750 euros, según el catálogo al que ha tenido acceso este diario. Son obras pertenecientes a Cartera Industrial Rea, una sociedad de inversiones que dejó de formar parte de la CAC en 2017 –el año pasado comenzaba a liquidar sus activos para poder realizar su proceso de disolución–, cuando la asociación de empresas dueña de la colección renovó su cesión al Ayuntamiento de Valladolid. Entre sus socios estaban Juan Luis Arregui (Ence Energía y Celulosa), el recientemente desaparecido José María Loizaga (ACS) y la periodista Ana Rosa Quintana.
Pese a la salida de Cartera Industrial Rea de la Colección Arte Contemporáneo sus joyas seguían custodiadas hasta hace unos meses en el museo, hasta el punto de haber figurado en algunas de sus exposiciones más recientes, como Acta(dos) y La colección después del acontecimiento. Algunas llegaron a exhibirse en el Meadows Museum de Dallas (EEUU), en 2017, cuando el MPH presumió de los fondos de su colección con la muestra Modern spanish art 1915-1957; también en el Museo de Arte Moderno de Moscú, en 2011, con Fiction and reality: Spanish art of the 21st century in the contemporary art collection of Museo Patio Herreriano.
1.200 obras de arte en la colección
Y no es irreparable, en una colección que atesora en torno a 1.200 obras de arte, en parte porque muchos de los artistas ‘presentes’ en la subasta seguirán representados en el MPH: es el caso de Ángel Ferrant –en el rehabilitado Monasterio de San Benito se conservan cerca de medio millar de sus dibujos–, que sale al mercado con 11 dibujos y una escultura en piedra con un precio inicial de 57.500 euros, en total. También el de José Moreno Villa (Paisaje lírico), Joan Massanet (Paisatge. La Costa Brava), José de Togores (Nus), Chema Cobo (Demoiselle meteorita), Carlos Alcolea (Woman in pool), Susana Solano (La lluna nº4), Fernando Sinaga, Jordi Colomer (El orden nuevo), Chema Madoz, José María Sicilia (Bastilla II), José María Yturralde (Nueve preludios), Antoni Miralda (Soldats soldés), Felicidad Moreno, Antoni Llena (Blanc i negre), Patricio Cabrera (El jardinero) e Ignacio Llamas (Espacio de contemplación)”.
Colección Arte Contemporáneo (CAC), del Museo Patio Herreriano
Como la propia web del museo explica, la colección del Museo Patio Herreriano se crea a partir de los fondos de la Colección Arte Contemporáneo. Su formación está determinada por un criterio histórico que permite el seguimiento de los principales artistas y tendencias del arte español de los siglos XX y XXI. Se ha optado por un recorrido que respeta la sucesión de los principales acontecimientos del arte español de estos siglos. Con su nueva ubicación en el museo, la colección tiene la posibilidad de mostrarse de forma permanente a través de diversos ámbitos representativos de ese peculiar recorrido histórico. La variación de obras en las salas destinadas a la colección permanente permite mostrar los diversos matices con los que ha sido conformada esta narración del desarrollo del arte contemporáneo en España. El trabajo de revisión histórica realizado desde 1987, fecha de creación de la Colección Arte Contemporáneo, tiene ahora la oportunidad de contextualizarse mediante nuevas exposiciones temporales que conviven en el espacio del museo con los ámbitos destinados a la colección permanente.
En https://museoph.org/ se ofrece el listado completo de autores y también los Convenios de Comodato de 2011 y 2017 por el que se acuerda la cesión de las obras al MPH. Y añade, bajo el epígrafe “Asociación Colección Arte Contemporáneo y Colección de Arte Contemporáneo Español de Naturgy”:
La Colección Arte Contemporáneo es el resultado del esfuerzo de un numeroso grupo de empresas privadas españolas que en 1987, alentadas por Julián Trincado, asumieron el compromiso de contribuir a la conservación y divulgación del patrimonio artístico español a través de la formación de una colección de obras de arte contemporáneo. A través de ella se pretendía dar respuesta, por un lado, a una demanda de mecenazgo y protección del emergente y cada vez más maduro arte contemporáneo español, y por otro, a una tarea de rescate y puesta en valor de una historia brillante de nuestras vanguardias apenas conocidas, recuperando muchas de estas obras. El Coordinador General de la colección todos estos años, José Félix de Rivera, impulsó y realizó esta labor.
Hasta hoy la Colección Arte Contemporáneo ha reunido un conjunto de más de 1.100 esculturas, pinturas y obras sobre papel, donde aparecen representados la mayor parte de artistas españoles de los siglos XX y XXI y donde destaca con claridad el Fondo Ángel Ferrant, formado por esculturas, dibujos y el archivo documental de este importante artista de la primera mitad del siglo pasado. La Colección ha desarrollado su labor de difusión con más de 1110 préstamos a unas 300 instituciones y museos de todo el mundo, y ha llevado a cabo 23 exposiciones a partir de sus propios fondos dentro y fuera de España, alcanzando uno de sus objetivos prioritarios: poner la Colección al servicio de la sociedad.
La Colección cuenta desde su origen con el asesoramiento de una comisión formada por algunos de los más destacados especialistas en la historia del arte español: Antonio Bonet Correa, Eugenio Carmona, Simón Marchán Fiz y María de Corral López-Doriga como Coordinadora General. La Colección Arte Contemporáneo, orientada en sus comienzos al mecenazgo y al estímulo del mercado del arte en España, ha superado con creces este objetivo, y desde enero de 2000 apuesta, a través de la cesión de sus fondos al Patio Herreriano, por el disfrute público de estas obras de forma permanente.
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