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El calentamiento global generó un ambiente idóneo para la existencia de dinosaurios gigantes.
Los fósiles de uno de los grandes saurópodos más antiguos, excavados en la Patagonia argentina, aportan nuevas pruebas de que un evento de calentamiento global desató la evolución de los dinosaurios gigantes.
Los saurópodos eran animales realmente asombrosos e incluían los animales terrestres más grandes conocidos, con longitudes corporales de hasta 40 metros y pesos de 70 toneladas o más.
Sin embargo, estos animales gigantes no aparecieron directamente al comienzo de la era de los dinosaurios.
- Diversidad extrema: Los dinosaurios fueron un grupo diverso de animales que vivieron durante un período de aproximadamente 165 millones de años, desde el Triásico hasta el Cretácico. Incluían desde pequeños dinosaurios del tamaño de un pollo hasta gigantes como el Argentinosaurus, que podía alcanzar longitudes de más de 30 metros y pesar más de 70 toneladas.
- Plumaje: Se ha descubierto evidencia de que muchos dinosaurios tenían plumas, lo que sugiere que eran ancestros de las aves modernas. Algunos, como el Velociraptor y el Archaeopteryx, tenían plumas similares a las de las aves, mientras que otros tenían plumas más primitivas.
- Extinción: Aunque a menudo se asocia la extinción de los dinosaurios con el impacto de un meteorito hace unos 65 millones de años, también hubo otros factores que contribuyeron a su desaparición. Estos incluyen cambios climáticos, actividad volcánica y cambios en los niveles del mar.
- Cerebro y comportamiento: Aunque los dinosaurios son a menudo retratados como criaturas primitivas y estúpidas en los medios de comunicación, muchos de ellos tenían cerebros relativamente grandes y exhibían comportamientos complejos. Algunos, como el Troodon, se cree que fueron bastante inteligentes en relación con otros reptiles de la época.
- Nombres extravagantes: Los paleontólogos han dado a los dinosaurios algunos de los nombres más extravagantes del reino animal. Ejemplos incluyen el Micropachycephalosaurus (un dinosaurio con un cráneo pequeño y abovedado), el Supersaurus (uno de los dinosaurios más grandes conocidos) y el Thescelosaurus (un herbívoro de tamaño medio).
- Dinosaurios voladores: No todos los dinosaurios eran terrestres; algunos, como el Pteranodon y el Quetzalcoatlus, eran reptiles voladores conocidos como pterosaurios. Aunque a menudo se los confunde con dinosaurios, los pterosaurios formaban un grupo separado de reptiles voladores.
- Huella dactilar: Aunque se han encontrado esqueletos fósiles de dinosaurios en todo el mundo, los paleontólogos también han descubierto impresiones de huellas de dinosaurios fosilizadas. Estas huellas proporcionan información valiosa sobre el comportamiento y la locomoción de los dinosaurios.
- Dinosaurios acuáticos: No todos los dinosaurios vivían en tierra firme; algunos, como el Spinosaurus y el Plesiosaurus, eran dinosaurios acuáticos que pasaban gran parte de su tiempo en el agua.
Durante los primeros 50 millones de años de su historia evolutiva, los Sauropodomorpha, el linaje al que pertenecen los saurópodos, estuvieron representados por varios grupos de animales bípedos a cuadrúpedos.
Aunque algunos de ellos alcanzaron tamaños corporales grandes de unos 10 metros de longitud y unas pocas toneladas de peso, estos grupos también incluían animales más pequeños y de complexión más ligera, algunos de los cuales no eran más grandes que una cabra.
Sin embargo, hacia el final del período Jurásico Temprano, hace unos 180 millones de años, todos estos grupos desaparecieron repentinamente y solo un linaje sobrevivió y prosperó: los saurópodos.
Lo que causó este cambio de fauna durante el Jurásico Temprano ha permanecido enigmático hasta ahora.
Un equipo internacional de investigadores dirigido por el paleontólogo argentino Diego Pol, ubicó de forma precisa en su contexto temporal y ecológico la nueva especie de dinosaurio hallada en Argentina, que denominó Bagualia alba.
Por lo tanto, las capas de las que proviene el nuevo saurópodo podrían datarse de hace 179 millones de años, justo después de la misteriosa desaparición de los otros grupos de sauropodomorfos.
Los fósiles de plantas en las capas de rocas justo antes de esa época y en la época en que vivió Bagualia proporcionan evidencia del clima y la ecología cuando vivían estos animales, según un comunicado.
Así, los datos indican que hubo un cambio climático relativamente rápido hace unos 180 millones de años, de un clima templado cálido y húmedo, en el que floreció una vegetación diversa y exuberante, a un clima fuertemente estacional, muy caluroso y seco, caracterizado por una flora menos diversa, y dominada por formas que muestran adaptaciones para climas cálidos como ciertas coníferas.
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