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El 6 de diciembre de 2024 se presenta como un día de contrastes meteorológicos en España, con un panorama que parece sacado de una novela de García Márquez: mientras unos se abrigan hasta las cejas, otros disfrutan de un clima casi veraniego. El país se ha convertido en un auténtico puzle climático, donde cada pieza tiene su propio microclima.
En Madrid, la capital del reino, el termómetro se animará a subir hasta los 13°C, una temperatura que ni frío ni calor, como el café con leche de Goldilocks. Los madrileños podrán disfrutar de un día soleado, perfecto para pasear por el Retiro o tomar una caña en una terraza, eso sí, con una rebequita por si acaso.
La niebla matutina se despejará a media mañana, dejando paso a un cielo tan azul que parecerá pintado por Velázquez.
Mientras tanto, en el norte, la cosa se pone más interesante. Galicia y la cornisa cantábrica se han propuesto batir récords de precipitaciones. Las nubes parecen haberse dado cita en estas regiones para celebrar una convención de chubascos.
En Coruña, por ejemplo, se espera que caigan hasta 30 litros por metro cuadrado. Los gallegos, fieles a su tradición, ya han sacado los chubasqueros y las botas de agua, preparados para enfrentarse a lo que sea que el cielo les lance.
En el otro extremo del país, Andalucía vive su particular verano de San Martín.
En Sevilla, el termómetro rozará los 20°C, una temperatura más propia de abril que de diciembre. Los sevillanos podrán presumir de manga corta mientras el resto del país tirita de frío. Eso sí, que no se confíen mucho, porque por la noche la temperatura bajará hasta los 8°C, recordándoles que, efectivamente, estamos en invierno.
La costa mediterránea no se queda atrás en este festival de contrastes. En Barcelona, la temperatura oscilará entre los 9°C y los 14°C, con cielos despejados que invitarán a pasear por las Ramblas o tomar el sol en la Barceloneta. Eso sí, que nadie se anime a bañarse en el mar, a menos que quiera experimentar una versión catalana de la criogenización.
En las islas, tanto Baleares como Canarias, el tiempo será tan agradable que más de uno se planteará mudarse allí definitivamente. En Palma de Mallorca, la temperatura rondará los 16°C, mientras que en Santa Cruz de Tenerife alcanzará los 22°C. Los isleños podrán presumir de su clima privilegiado mientras el resto de españoles les miran con envidia a través de las webcams.
Volviendo al continente, la meseta norte se enfrentará a una jornada de frío intenso. En Valladolid, por ejemplo, la temperatura mínima rozará los 0°C, convirtiendo la ciudad en una especie de nevera a cielo abierto. Los vallisoletanos tendrán que armarse de valor (y de abrigos) para salir a la calle.
En el valle del Ebro, el cierzo hará de las suyas, soplando con fuerza y haciendo que la sensación térmica sea aún más baja. En Zaragoza, aunque el termómetro marque 10°C, el viento hará que se sienta como si estuviéramos a 5°C. Los maños tendrán que agarrarse bien a las farolas para no salir volando.
La meseta sur no se librará del frío, pero al menos disfrutará de cielos despejados. En Ciudad Real, la temperatura máxima será de 11°C, pero el sol brillará con fuerza, permitiendo a los manchegos cargar las pilas de vitamina D.
En cuanto a las montañas, los amantes de la nieve están de enhorabuena. Los Pirineos y Sierra Nevada presentarán un aspecto digno de postal navideña, con espesores de nieve que harán las delicias de los esquiadores. En las estaciones de esquí ya se frotan las manos pensando en la temporada que se avecina.
Y para terminar, un apunte curioso: en Teruel, esa ciudad de la que todos se acuerdan cuando hace frío, la temperatura mínima será de -2°C. Los turolenses, acostumbrados a ser el chiste fácil de los partes meteorológicos, se lo tomarán con filosofía. Total, como dicen ellos, «Teruel también existe» en el mapa del tiempo.
En resumen, el 6 de diciembre de 2024 será un día para tener el armario bien surtido en España. Desde el bañador hasta el abrigo de plumas, pasando por el chubasquero y las gafas de sol. Un día en el que podremos experimentar las cuatro estaciones sin movernos del país. Así que ya saben, si no les gusta el tiempo que hace en su ciudad, siempre pueden coger un AVE y en unas horas estar disfrutando de un clima completamente diferente.
Porque en España, hasta el tiempo es diverso.
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