Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Tenia 67 años y había hecho una 'casa' en la alcantarilla

El indigente muerto en una tubería abandonó a su familia después de saber que tenía cáncer

Cobraba una pensión de más de mil euros y era de un pueblo de Teruel

Periodista Digital 02 Ene 2014 - 20:26 CET
Archivado en:

L.H.C., el hombre de 67 años que murió el pasado 29 de diciembre de 2013, en un viejo colector de Zaragoza, junto al Ebro, se había convertido en indigente de forma voluntaria.

A sus 67 años, la enfermedad y la precariedad por la que optó en la recta final de su vida le habían convertido en un anciano prematuro. Cobraba más de mil euros de pensión, pero un día decidió dejar su casa en el pueblo del que era, en la provincia de Teruel, y marcharse lejos de su familia.

Al parecer, para evitarles el sufrimiento de ver cómo su vida se iba apagando por un cáncer que le habían diagnosticado.

La autopsia que se le ha practicado al cadáver ha confirmado que su muerte se debió a causas naturales, por una embolia pulmonar que le sobrevino en medio de un cuadro de metástasis tumoral que se le había extendido por todo el cuerpo.

L.H.C. vivía en su pueblo natal de Teruel, donde estaba acompañado por una hermana, su cuñado y una sobrina. Según ha informado Heraldo, ellos perdieron la pista desde que un día, por sorpresa, este hombre dejó el pueblo sin decir a dónde iba. Su familia no volvió a saber nada más de él.

Ahora, tras su muerte, se ha sabido que acabó viviendo apartado del mundo y renunciando a unas atenciones que se podría haber permitido.

No solo tenía garantizada la asistencia sanitaria sino que la pensión que cobraba le daba de sí para una calidad de vida a la que renunció.

En los últimos tiempos, hizo de esa tubería su casa. Un conducto de apenas un metro de diámetro en el que convivía con otro indigente que se hizo amigo suyo. Murió solo. Su compañero de casa-tubo fue el único que vio cómo se le marchó la vida.

Relató que estuvo enfermo durante los cuatro días previos a su muerte, que le sobrevino en la tarde del domingo.

El otro indigente le dejó a mediodía y se lo encontró muerto por la noche, después de que durante días le instara a acudir al médico. Pero el hombre se negó en todo momento.

La Policía dio cuenta de las iniciales del fallecido y la noticia empezó a correr. Fue entonces cuando en su pueblo de Teruel se temió por que se tratara de uno de sus vecinos, el que se marchó hace tiempo sin decir a dónde iba.

Su familia se puso en contacto con las autoridades y se confirmó que, efectivamente, se trataba de él. Su cuñado marchó inmediatamente a Zaragoza para reclamar el cadáver.

 

Más información

Les hacen olvidar que tienen cáncer durante un segundo dejándoles como unos adefesios

José Luis Alvite escribe sobre su cáncer:»Es una de esas veces en mi vida que la peor noticia no me la da Hacienda»

Supera un cáncer y un accidente de moto y al salir para celebrarlo… la aplasta un coche

Más en Medicina

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by