
(PD/Agencia EFE).- El australiano Casey Stoner ha reconocido que su principal planteamiento es ir «paso a paso» en lo que queda de campeonato, pero lo cierto es que este fin de semana en el circuito japonés de Motegi se podría proclamar matemáticamente campeón del mundo de MotoGP.
La ventaja de 76 puntos con la que cuenta respecto a Valentino Rossi es lo suficientemente grande como para que en Motegi se acabe coronando campeón del mundo, ya que cualquier resultado que le permita mantener esa ventaja o perder un solo punto le garantizará matemáticamente la victoria y eso, en la pista japonesa, una de las talismán de la marca japonesa de neumáticos Bridgestone, no es aventurarse en lo más mínimo.
Desde 2004, en que inicio su racha triunfadora el japonés Makoto Tamada sobre una Honda RC 211 V equipada con neumáticos Bridgestone, el resto de los grandes premios que se han disputado en Motegi también ha visto la victoria de un representante de este fabricante, en ambas ocasiones, 2005 y 2006, el italiano Loris Capirossi al manillar de la Ducati Desmosedici.
La pista nipona es muy favorable a los intereses de Ducati y, por tanto, de Casey Stoner, pero un factor que puede alterar esta situación es el calor que estos días hace en la zona, además del hecho, tangible, de que los neumáticos de Michelin parecen haber experimentado una notable mejoría en Portugal, última cita disputada hasta la fecha, en la que lograron el doblete con Valentino Rossi y Dani Pedrosa.
Precisamente, ellos deben ser los protagonistas de la carrera japonesa, Stoner, Rossi y Pedrosa, si bien podría ser que los representantes de Suzuki, John Hopkins y Chris Vermeulen, también tuvieran algo que decir en una pista que se encuentra muy cerca de la casa madre de Hammamatsu.
Lorenzo también puede ser campeón
Con algo menos de ventaja que Stoner, llega a Japón el líder de los 250 cc, Jorge Lorenzo, quien no puede permitirse ningún descuido frente a sus rivales. Eso es lo que deben de haber pensado los responsables del equipo de competición italiano para prohibirle probar nuevamente la Yamaha YZR M 1 que pilotará el próximo año.
Lorenzo tenía previsto quedarse a rodar a partir del próximo lunes con una moto idéntica a la de Valentino Rossi, pero los ‘capos’ de Aprilia se lo han prohibido para evitar que una caída o lesión en el tramo final del campeonato dé al traste con sus aspiraciones de renovar el título mundial del cuarto de litro.
Seguro que al piloto de Mallorca la orden no le ha sentado nada bien, pero entra en la más estricta lógica que desde Italia quieran garantizar al máximo posible la integridad física de su campeón, que de otra forma podría comprometer el final de la temporada, en la que una vez más tiene a Andrea Dovizioso como el más encarnizado oponente.
Su ventaja de 51 puntos respecto al italiano le podría proclamar también campeón aquí, pero en su caso las cábalas son algo más complicadas que por cuanto se refiere a Casey Stoner, ya que su rival, literalmente, debería dejar de puntuar en Motegi.
Pelea sin cuartel en 125 cc
Esa situación cambia radicalmente cuando hablamos de 125cc, en donde Héctor Faubel continúa su lucha particular por desbancar del liderato a su propio compañero de escudería, el húngaro Gabor Talmacsi.
Faubel explicó que tiene claro que la línea a seguir es continuar haciendo lo que hizo la semana pasada en Portugal, es decir, puntuar lo más arriba posible sin cometer errores infantiles como en Misano Aidrático y dejar lo más atrás posible a Talmacsi.
Aquí, no obstante, las posibilidades son mucho más amplias y de un nutrido grupo de pilotos puede salir el ganador de la prueba japonesa en la categoría más igualada del Mundial.
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