A menudo, en el atletismo, la gloria está reservada a quienes desafían lo imposible.
Pero, a día de hoy, 13 de septiembre de 2025, María Pérez parece haber convertido lo extraordinario en costumbre.
La atleta granadina ha vuelto a escribir una página dorada en la historia del deporte español al conquistar su tercer oro mundial en los 35 kilómetros marcha, la prueba inaugural de unos Mundiales de Tokio que ya tienen nombre propio desde la primera jornada.
La escena se repite, pero no aburre: Pérez, con la bandera española en la mano y lágrimas en los ojos, cruza la meta varios minutos antes que el resto, saludando a la grada y gritando “Os quiero, España”, como si aún necesitara convencer a alguien de que es la mejor marchadora del mundo. Pero, ¿quién se atreve a discutirlo tras semejante demostración de poder?
Antecedentes de una leyenda: de Budapest a Tokio, pasando por la cima del mundo
El oro mundialista logrado hoy ratifica el dominio de María Pérez en la disciplina, tras los dos títulos conseguidos en Budapest en 2023 (20 y 35 km), y la consolida como la atleta española más laureada de la historia en Mundiales de atletismo, superando a mitos como Abel Antón y Álvaro Martín. Solo el hambre de victoria y la autoexigencia feroz explican una trayectoria tan ascendente. Como ella misma confesó antes de competir: “Antes de competir siempre pienso que no hay nadie mejor que yo”. No parece arrogancia, sino una simple descripción de la realidad sobre el asfalto.
Durante los dos meses previos a la cita japonesa, Pérez preparó el asalto al oro en altura, primero en Livigno (Italia), donde compartió entrenamientos y confidencias con su amiga y rival Antonella Palmisano, la italiana que hoy se colgó la plata a más de tres minutos de la granadina. Esta relación, forjada en la admiración mutua y la exigencia diaria, ha impulsado a ambas a nuevos límites.
La crónica de una exhibición: ataque demoledor y ventaja abismal
La estrategia de la prueba fue tan sencilla como letal. En los primeros compases, el grupo de favoritas se redujo rápidamente a cinco atletas: Palmisano, Kimberly García, Li Peng, Paula Torres y la propia Pérez. Pero la campeona no tenía intención de compartir protagonismo más allá de lo imprescindible.
Fue en el kilómetro 23 cuando María Pérez lanzó su ataque, un cambio de ritmo violento y definitivo que nadie fue capaz de igualar. En apenas un kilómetro ya había sacado 13 segundos a sus rivales. La distancia aumentó de forma casi insultante: 38 segundos en el 26, un minuto y 52 segundos en el 30, y, finalmente, más de tres minutos en meta sobre Palmisano. La ecuatoriana Paula Torres, que firmó un récord nacional, completó el podio.
El tiempo de la española, 2:39:01, se queda a un par de minutos de su propio récord del mundo, pero la marca es lo de menos cuando el dominio es tan abrumador. La temperatura y la humedad, que rozaban el 93%, parecían afectar solo al resto. Pérez marchaba como si compitiera en la pista de su pueblo, gestionando el esfuerzo con la sabiduría de quien ya conoce todos los secretos de la distancia.
Más allá del oro: rivalidad, amistad y el futuro de la marcha
El Mundial de Tokio ha confirmado la tendencia de los últimos años: España es potencia mundial en la marcha. Al oro de Pérez se suma la actuación de Raquel González y Cristina Montesinos, sexta y séptima respectivamente, y la presencia de Daniel Chamosa en la final masculina. Pero el relato de la jornada tiene un protagonista indiscutible.
El vínculo entre María Pérez y Antonella Palmisano es un ejemplo de cómo la rivalidad puede convivir con la amistad. Entrenar juntas les ha permitido exigirse hasta el límite, sabiendo que la una empuja a la otra hacia la excelencia. Hoy, en Tokio, la italiana solo pudo rendirse ante la evidencia: la marcha femenina tiene una reina, y es española.
La propia Pérez reconoce que su motivación está intacta tras los Juegos Olímpicos de París y que la próxima meta será revalidar su corona mundial en los 20 kilómetros marcha la próxima semana. A partir del año que viene, la disciplina cambiará para siempre, con la transición hacia el maratón y medio maratón, pero la granadina quiere despedirse de los 35 km con el brillo del oro.
Pronósticos, apuestas y un futuro de récord
Las casas de apuestas ya la daban como máxima favorita antes de la salida. No es para menos, viendo la superioridad con la que ha despachado a sus rivales. Los pronósticos para la próxima cita de los 20 km marcha vuelven a situarla en lo más alto del podio, aunque ella insiste en que cada prueba es una historia nueva. Su ambición no conoce límites: “Ganar, ganar y seguir ganando hasta Los Ángeles 2028”, repite ante los medios con una sonrisa que es mezcla de humildad y desafío.
Y si el futuro es tan dorado como el presente, a nadie le extrañará verla colgar las zapatillas como la mejor marchadora de todos los tiempos. Después, su próximo gran reto: la maternidad. Pero eso será otro capítulo.
Curiosidades y datos sorprendentes sobre María Pérez y la marcha
- María Pérez es la única atleta española, hombre o mujer, con tres oros mundiales en atletismo.
- Su ataque en el km 23 la llevó a recorrer los últimos 12 kilómetros en solitario, aumentando la ventaja en cada parcial.
- En la preparación previa, entrenó en altura con su principal rival y amiga, Antonella Palmisano, lo que ambas consideran clave para sus éxitos.
- El tiempo de 2:39:01 se queda a poco más de dos minutos de su propio récord mundial en la distancia.
- La humedad en Tokio alcanzó el 93% durante la prueba, condiciones extremas que no impidieron la exhibición de la granadina.
- La frase fetiche de María antes de competir: “Antes de competir siempre pienso que no hay nadie mejor que yo”, un mantra de confianza que parece funcionar.
- Las tres españolas en liza acabaron entre las siete primeras, confirmando el gran momento de la marcha femenina nacional.
Tokio ya tiene su heroína. La marcha, su reina. Y España, una leyenda que no deja de crecer.
Más en Deportes
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home