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Novak Djokovic escribió un nuevo capítulo en la historia del tenis profesional el pasado lunes en Melbourne Park, pero no solo fue su dominio en la pista lo que captó la atención.
Con una victoria contundente de 6-3, 6-2, 6-2 frente a Pedro Martínez, el serbio de 38 años alcanzó su victoria número 100 en el Abierto de Australia, un logro que lo sitúa entre los grandes del deporte. Sin embargo, lo que realmente acaparó los titulares fue su respuesta humorística cuando le preguntaron sobre las similitudes entre su saque y el del actual número uno mundial, Carlos Alcaraz.
Con esa sonrisa característica de quien sabe que es el foco de atención, Djokovic aprovechó para hacer una broma. «Le dije que tenemos que hablar sobre porcentajes. Cada ace que sirva, espero un tributo», comentó el campeón de 24 Grand Slams, mostrando ese ingenio que lo ha acompañado a lo largo de su carrera fuera de las canchas. Aunque la broma fue ligera, refleja una realidad innegable: los cambios técnicos que Alcaraz ha llevado a cabo en su saque esta temporada han generado comparaciones inevitables con la mecánica del legendario serbio.
Igualando a Roger Federer
El lunes fue un día repleto de récords para Djokovic. Además de alcanzar su centésima victoria en Melbourne, el serbio igualó dos marcas históricas previamente establecidas por Roger Federer. Con su participación en esta edición 2026 del Abierto de Australia, Djokovic disputó su 21ª edición del torneo, igualando así el récord de participaciones que había fijado el suizo. Además, al competir en su 81ª Grand Slam, emparejó otro registro compartido por Federer y Feliciano López, consolidando así su estatus como uno de los tenistas más longevos y persistentes del circuito moderno.
Con estos números sobre la mesa, Djokovic se convierte en el primer hombre en alcanzar al menos 100 victorias en tres Grand Slams diferentes. Además de sus 100 triunfos en Australia, cuenta con 102 en Wimbledon y 101 en Roland Garros, una combinación impresionante que subraya su dominio histórico en los torneos más importantes del calendario. «La historia es una gran motivación», afirmó el serbio tras su victoria, dejando claro que tiene la intención de seguir escribiendo capítulos en su legado competitivo.
La actuación en cancha: eficiencia y autoridad
La actuación de Djokovic ante Martínez fue tan convincente como se esperaba. El serbio no enfrentó ni un solo punto de quiebre durante todo el encuentro, demostrando un servicio impecable que le permitió ganar el 93% de los puntos con su primer saque. Con 14 aces distribuidos a lo largo de los tres sets —incluyendo uno decisivo— Djokovic mandó un mensaje claro a sus rivales: a sus 38 años sigue siendo una amenaza formidable en Melbourne Park, donde ha levantado el trofeo diez veces.
«La actuación de esta noche fue definitivamente excelente. No puedo quejarme», reconoció Djokovic tras finalizar el partido, añadiendo que esa victoria contundente estaba «enviando la señal correcta, no solo a ti mismo sino a todos tus oponentes». Este tipo de triunfos dominantes son particularmente significativos dado que el serbio optó por no participar en ningún torneo preparatorio, priorizando así cuidar su cuerpo y enfocarse completamente en la recuperación y acondicionamiento físico para este importante torneo australiano.
El saque de Alcaraz: evolución técnica o coincidencia afortunada
Mientras Djokovic celebraba su centenario, la atención mediática también se centraba en los cambios técnicos que Carlos Alcaraz ha implementado en su saque para esta temporada. El número uno mundial, quien llegó al torneo como uno de los grandes favoritos para completar su Grand Slam de carrera a tan solo 22 años, ha trabajado intensamente para mejorar uno de los aspectos que históricamente había sido considerado como una debilidad relativa dentro de su juego.
Los ajustes realizados por Alcaraz son evidentes. Su nueva posición al realizar el toss está más cerca del extremo superior de la raqueta —en lugar de hacia la garganta— combinada con modificaciones en su postura corporal; esto ha dado lugar a un movimiento más rítmico y fluido. Estos detalles técnicos han generado clips virales entre aficionados y analistas por igual, provocando inevitables comparaciones con el saque del propio Djokovic. La similitud es tan evidente que incluso Alcaraz reconoció durante una conferencia previa al torneo la semejanza.
«¿Querías decir que es realmente similar al saque de Djokovic?», bromeó Alcaraz con una sonrisa cuando se le planteó esa cuestión. No obstante, fue claro al señalar que cualquier semejanza era fruto del azar y no resultado intencionado. «No estaba pensando en hacer exactamente lo mismo que Djokovic; pero al final puedo ver las similitudes», explicó este joven talento subrayando que sus cambios provienen únicamente del trabajo constante sobre técnica y no son una copia deliberada.
Análisis técnico: similitudes y diferencias
Si bien a simple vista los saques de ambos jugadores presentan notables similitudes —especialmente durante las fases iniciales del movimiento— existen diferencias técnicas significativas que los distinguen claramente. Alcaraz adopta una postura tipo pinpoint mientras que Djokovic opta por una plataforma. El español también utiliza más activamente su cadera izquierda generando una flexión corporal similar a una C invertida; por otro lado, Djokovic inicia este movimiento inclinado más tarde durante el desarrollo del saque.
La posición final de la raqueta también muestra diferencias notables entre ambos jugadores. En el saque del serbio, la punta apunta ligeramente hacia atrás; mientras tanto, tras sus ajustes recientes, Alcaraz posiciona la raqueta más hacia la línea lateral. Estas diferencias pueden ser relevantes desde un punto técnico pero no impiden que visualmente ambos saques sean percibidos como similares por parte del aficionado común.
El contexto de la mejora del saque de Alcaraz
La evolución del saque de Alcaraz no es algo nuevo para él; ya había implementado mejoras significativas durante el US Open 2025, donde logró un rendimiento excepcional con diez aces y ganó más del 80% de los puntos con su primer saque —lo cual le permitió vencer a Jannik Sinner sobre las canchas duras neoyorquinas—. Sin embargo, los ajustes realizados para esta temporada representan una refinación adicional buscando mayor consistencia y potencia.
Alcaraz ha dejado claro que estos cambios forman parte esencial de su filosofía personal hacia la mejora continua: «Para mí, el saque es algo que realmente quiero perfeccionar cada año y cada torneo», manifestó el número uno mundial. Además no descarta realizar nuevas modificaciones próximamente; entiende bien que hoy día “el tenis moderno exige adaptarse constantemente”. «Probablemente verán otro cambio pronto; no sé si será dentro unos meses o hacia finales del año. Simplemente hago ajustes constantes a cada golpe; son detalles realmente pequeños», concluyó Alcaraz durante su conferencia.
Alcaraz, en busca del Grand Slam que le falta
Con su victoria inicial ante el australiano Adam Walton, Alcaraz avanza sin mayores complicaciones hacia potencialmente completar ese codiciado Grand Slam personal. Ya ha levantado títulos importantes como Roland Garros, Wimbledon y US Open; así ganar aquí lo convertiría además en el jugador más joven capaz lograrlo desde la era moderna. En cuanto al cuadro superior del torneo se refiere, se encuentra alineado junto a Djokovic y Sinner lo cual podría sugerir emocionantes enfrentamientos futuros.
Alcaraz tiene proyectado enfrentarse al número 32 Corentin Moutet para tercera ronda; mientras posibles rivales para segunda semana podrían incluir a Alejandro Davidovich Fokina (14) o Tommy Paul (19). El camino hacia adelante no será sencillo pero con un saque mejorado y un juego integral sólido tiene todas las herramientas necesarias para luchar por ese título deseado.
Djokovic: la búsqueda del 25 Grand Slam
En cuanto a Djokovic está muy claro cuál es su objetivo: sumar seis títulos más durante estas dos semanas para alcanzar así ese anhelado 25 Grand Slam convirtiéndose así en el tenista más laureado hasta ahora. Aunque no ha ganado ningún major desde hace tiempo ya parece mostrar señales alentadoras tras sus actuaciones recientes presagiando mantener nivel competitivo necesario para competir entre los mejores. A pesar haber llegado hasta semifinales recientemente sin poder romper dominio establecido tanto por Alcaraz como Sinner sigue siendo considerado un rival serio dentro cualquier torneo importante.
La ironía radica precisamente ahí; mientras bromea acerca derechos autor respecto servicio rival ambos están compitiendo dentro carrera histórica aquí mismo Melbourne. Uno persigue completar Grand Slam carrera apenas alcanzados veintidós años mientras otro intenta escribir nuevo capítulo trayectoria legendaria ya consolidada desde hace años.. Esa broma sobre servicio simplemente rasca superficie rivalidad mucho más profunda define tenis contemporáneo.
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