El Barcelona ha vuelto a caer en su visita al Mediolanum Forum de Milán, siendo derrotado 87-84 por el Olimpia Milano en un encuentro que puso de manifiesto los problemas que atraviesa el conjunto de Xavi Pascual.
Lo más alarmante no fue solo la derrota, sino la forma en que se produjo: los azulgrana llegaron a ir perdiendo por 27 puntos, lograron reducir la diferencia hasta quedar a solo dos y tuvieron incluso un triple en el último segundo para forzar la prórroga. Sin embargo, nada de ello tuvo éxito.
El balón no entró y con él se esfumó la tercera derrota consecutiva de un equipo que hace muy poco parecía invencible.
Esta caída en tierras italianas marca un punto de inflexión preocupante para los catalanes. Tras el cambio de entrenador a mitad de temporada, el Barça había triunfado en 21 de sus primeros 25 partidos bajo la dirección de Pascual, pero esa buena racha ha comenzado a desvanecerse en los últimos días.
Las derrotas ante La Laguna Tenerife, Olympiacos, UCAM Murcia y Fenerbahçe ya habían encendido las alarmas, y ahora esta nueva caída frente a los milaneses confirma que hay un problema real que trasciende la mala suerte ocasional.
El colapso defensivo
Lo que más debe inquietar a los técnicos del Barcelona es cómo se desarrolló el partido. El equipo italiano dominó gran parte del encuentro, sobre todo en el tercer cuarto, donde los blaugrana fueron prácticamente inexistentes. Esa diferencia de 27 puntos no apareció por arte de magia: fue consecuencia de una defensa endeble, decisiones ofensivas erráticas y una falta de intensidad que contrasta drásticamente con lo mostrado durante las primeras semanas bajo el mando de Pascual. El técnico ha reconocido públicamente que lo ocurrido en ese tercer cuarto fue «inaceptable», reflejando así su frustración al ver cómo su equipo se desmoronaba en momentos decisivos.
Sin embargo, lo sucedido en el último cuarto fue casi tan preocupante como lo anterior, aunque por razones diferentes. El Barça despertó, intensificó su defensa y comenzó a anotar con mayor claridad. La remontada fue palpable y durante algunos minutos pareció que los azulgrana podían llevarse un triunfo inesperado. Estar a solo dos puntos con opción de forzar la prórroga significa estar vivo en cualquier partido; sin embargo, el equipo no logró cerrar la faena. Ese triple final fallido simboliza perfectamente la situación actual: el Barça tiene potencial para competir, pero le falta consistencia, concentración y, sobre todo, la capacidad de mantener el rendimiento durante los 40 minutos.
La posición en peligro
La clasificación revela la gravedad del asunto. Con esta derrota, el Barcelona ha caído hasta posiciones de play-in, lo cual implica que ya no tiene asegurado el acceso directo a los cuartos de final. El Olimpia Milano, con 14 victorias y 15 derrotas, está prácticamente en la misma situación; sin embargo, la diferencia radica en que los italianos han logrado ganar un partido que parecía perdido, mientras que los catalanes han sucumbido en uno que parecía tener controlado. En la Euroliga, estos pequeños detalles marcan una línea divisoria entre estar dentro o fuera.
Xavi Pascual enfrenta un reto urgente. Su plantilla sigue poseyendo talento y capacidad ofensiva, pero algo parece haberse roto tanto en su defensa como mentalmente. Las ausencias de Laprovíttola y Juan Núñez son notables sin duda alguna, pero no pueden servir como excusa absoluta. El técnico ha mencionado que «cuando alguien no está bien se nota, y no hay nadie capaz de cubrir ese vacío ni en defensa ni en ataque», una reflexión que sugiere una dependencia excesiva del rendimiento individual frente a una solidez colectiva insuficiente.
Los próximos encuentros serán clave para determinar el rumbo del equipo. El Barça necesita recuperar esa confianza y consistencia mostradas al inicio bajo su nuevo entrenador. De lo contrario, esta temporada podría tomar un giro radicalmente distinto al esperado hace apenas dos semanas, cuando todos pensaban que los azulgrana eran serios candidatos al título.
Curiosidades sobre el enfrentamiento
- En la primera vuelta de esta temporada, el Barça logró vencer al Baskonia en un partido memorable que se extendió a tres prórrogas con un marcador final de 134-124; destacando a Kevin Punter, quien anotó 43 puntos, récord máximo de la Euroliga en una jornada.
- Armoni Brooks es considerado la principal amenaza ofensiva del Olimpia Milano, promediando 13 puntos por encuentro; seguido muy cerca por Zach LeDay, quien aporta 12,9.
- Antes de esta racha negativa, el Barcelona había conseguido seis victorias consecutivas; prueba irrefutable del potencial del equipo cuando mantiene su concentración.
- La espectacular remontada de 25 puntos durante el último cuarto fue casi épica pero insuficiente: era necesario mantener ese nivel durante los 40 minutos completos.
- Con la llegada de Xavi Pascual, al Barça se le planteó recuperar competitividad europea; aunque sus números iniciales fueron excelentes, esta mala racha pone en entredicho la solidez del proyecto a largo plazo.
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