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El partido por el tercer puesto se convirtió en un espectáculo salvaje que quedará en la memoria del torneo. Inglaterra se llevó el bronce tras imponerse por 6-4 a Francia en un choque abierto, vertiginoso y sin respiro, en el que ambos equipos renunciaron al equilibrio en favor del ataque.
El conjunto inglés golpeó desde el inicio. Apenas habían pasado tres minutos cuando Declan Rice aprovechó un error en la salida francesa para plantarse en la frontal y abrir el marcador con un disparo limpio. A partir de ahí, Inglaterra jugó con una facilidad sorprendente, generando peligro constante sin apenas esfuerzo.
¡VAYA DETALLAZO!
Los jugadores llamaron a Jason Steele, el cuarto portero de Inglaterra, para recoger su medalla ðð¥#DAZNMundial pic.twitter.com/I95RLrAuMS
— DAZN España (@DAZN_ES) July 18, 2026
El dominio se tradujo pronto en más goles. Un saque de esquina permitió a Quansah ampliar la ventaja de cabeza, confirmando el poderío inglés en las jugadas a balón parado. Francia no encontraba respuestas, mientras los de Tuchel seguían acumulando ocasiones y sensaciones de superioridad.
Antes del descanso, el vendaval inglés fue total. Saka y Rashford lideraron las transiciones, castigando cada pérdida rival. El extremo del Arsenal firmó dos tantos casi consecutivos, el último en el tiempo añadido, dejando un contundente 0-4 al descanso que evidenciaba el colapso francés, algo que no se veía en décadas.
Sin embargo, la segunda mitad cambió el guion. Deschamps agitó el banquillo y su equipo reaccionó con orgullo. Mbappé recortó distancias tras una buena combinación ofensiva, y poco después Barcola volvió a golpear para encender las alarmas en Inglaterra.
El propio Mbappé, en estado de gracia, firmó el tercero con una acción rápida y precisa, metiendo de lleno a Francia en el partido y alimentando la posibilidad de una remontada histórica. El ritmo era frenético y el desenlace, completamente incierto.
Cuando parecía que el empate estaba cerca, un penalti en los minutos finales devolvió aire a Inglaterra. Saka no falló desde los once metros y completó su hat-trick, frenando la reacción francesa en el momento más crítico.
Aun así, el espectáculo no se detuvo. Francia volvió a marcar en el descuento por medio de Dembélé, pero cualquier esperanza se evaporó casi de inmediato con una jugada brillante de Bellingham, que atravesó la defensa rival para cerrar el partido con el definitivo 6-4.
El Inglaterra-Francia dejó diez goles, múltiples giros de guion y actuaciones individuales memorables. Los ingleses se suben al podio con autoridad, mientras Mbappé, protagonista destacado, mantiene viva su lucha por los premios individuales tras otra exhibición goleadora.
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