Decíamos ayer, además de la célebre frase de Fray Luis de León, viene aquí a colación porque ayer les comentaba que hoy les diría dónde voy a cenar esta noche (si alguien que me lea se acerca a eso de las nueve, hora local, considérese invitado, de verdad). Pues en el mismo sitio del año pasado, que soy muy tradicional; en un restaurante francés en Tánger que se llama Le Marquis, regentado por el Sr. Chaoui Abdellah, que me ha prometido tenerme una mesa (aunque sea arriba, sonrió), pese a que no cree que se llene porque coincide con la fiesta del cordero y la mayor parte de la gente, al menos la musulmana, se quedará en casa.
El año pasado, le volvi a decir, tomé ostras de Oualidia, y él me ha prometido que ostras tendré. El año pasado, insistí, no sé si poniéndome pesado, tomé un vino blanco de la zona que estaba muy bueno, pero luego una pareja francesa y gay a mi lado estuvo tomando champagne rosé y me dio un poco de envidia. Champagne rosé tendrá, me prometió el Sr. Abdellah finalmente.
Santo Dios, lo hice sin mirar la carta de precio; espero que no me clave demasiado, porque si aqui la comida es relativamente barata, al menos la relacion calidad-precio que se suele decir, la parte alcohólica, donde hay, como es el caso, es la que hace subir la cuenta. Aunque, un dia es un dia. O dos…
Le Marquis, que antes se llamaba Le Marquis de L’Orient es un restaurante de cocina francesa y de estilo muy elegante para lo que se estila por estos lares, que tuvo mejores tiempos pero que se conserva igual que en sus momentos de esplendor, aunque ahora solo están en el salón el Sr. Abdellah y un camarero. Si quieren ver una foto del gran Paul Bowles cenando en este sitio pinchen aqui. A esto es a lo que me refiero con lo de momentos gloriosos… Otro ejemplo: tras el despacho del Sr. Abdellah, situado en el centro de local, hay una foto de él mismo con Paul Bowles, y otra, donde también sale el gerente, con el mismísimo Sean Connery, realizada en el local en 1973.
El gerente sigue añorando aquellos tiempos gloriosos en los que tenia cuatro o cinco camareros corriendo como locos con las fuentes arriba y abajo… Ahora la parte de arriba apenas se usa, a no ser como reservado, pero el gerente dice que no puede quejarse, que no le va mal del todo. Una de las razones por las que voy a ir alli es precisamente porque es un sitio tranquilo, porque está abierto y tengo mesa y porque me queda al lado del hotel. Bueno, también porque tienen ostras y champagne rosé, que se me olvidaba. Y de postre he oido que hacen un souflé al Grand Marnier que es la bomba. No sé si pedirlo…
El otro dia tomé una sopa de cebolla gratinada que estaba excelente, un agradable pollo al curry (el curry tangerino es mucho más suave que el indio) y un surtido de quesos franceses (los tres platos por 18 euros)para acompañar un Medaillon Cabernet Sauvignon 2004 que es uno de los mejores tintos de la zona, al menos de los que he probado (10 euros la media botella). Pero tienen muchos pescados, ostras, carnes de lo mejor y muy variadas, y algunos postres elaborados. La carta de vinos se ha ido reduciendo, como la clientela, limitándose casi a los vinos de Marruecos, salvo, claro, en lo que se refiere al champagne.
De todos modos, una de las razones, en mi modesta opinión, sobre el ligero declive de Le Marquis es la existencia de otro restaurante francés de categoria en Tánger, mucho mas reciente. Se trata de Relais de Paris, situado en el moderno Complejo Dawliz,centro comercial que cuenta con un atiborrado Mc Donalds, unos billares con musica disco arabe a donde van los pijos locales y un cyber café donde a veces voy a escribirles estas crónicas (aunque mi cyber favorito es dot.com, al lado de mi hotel, atendido por Isham y otro chico muy religioso, que saca a veces su esterilla y se pone a rezar cuando llaman a la oración desde los minaretes).
Este local pertenece a una cadena francesa y han elaborado una salsa muy famosa de formulación secreta, que sirven con las carnes: yo la probé con un pollo que estaba realmente soberbio, antecedido por una ensalada con queso de cabra caliente, mientras bebia media botella de Beauvallon, agradable pero que no llega al Medaillon que les nombraba antes, aunque anden por el mismo precio, y terminé el festin con una tarta de fresa estupenda. El local estaba abarrotado y habia muchos y muy profesionales camareros, jovenes y marroquies todos. Pero, qué quieren que les diga: yo me quedo con el Sr. Abdellah… Que tengan una feliz entrada en el 2007: brindaré por ello.
Ah, un cotilleo: en realidad lo que dijo Fray Luis de León, que era muy fino fue Dicébamus hesterna díe…
No he podido conseguir fotos de Le Marquis para mostrárselas a ustedes, por lo que pueden pinchar en la de Bowles que les dije arriba.
Le Marquis
18, Rue Bouthtouri, Tanger.
Tf 039 94 11 32/039 94 31 66/061 37 73 34
Relais de Paris
Complexe Dawliz. 42, Rue de Hollande. Tanger.
Tf 039 n33 18 19/060 60 04 21
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