Comer por la patilla no es comer por el morro, pero casi, ya que no tiene ese carácter peyorativo: no se trata de hacer nada incorrecto, ni de tener mucha cara. Sin tener que hacer nada extraño, son muchas las ocasiones en los que se puede comer por la patilla, sí. Pero, ¿cómo conocerlas? Para eso hay unos chicos que nos pueden ayudar a través de una curiosa página web en la que dicen cúal es su objetivo principal: «acercar todo el patrimonio grastronómico que posee nuestro país al ciudadano de a pie.
Y ¿cómo vamos a hacerlo? Seguro que os lo estáis preguntando… pues muy sencillo. A partir de ahora este será vuestro punto de referencia para conocer todas las fiestas gastronómicas que acontezcan. Bueno, todas, todas, no. Solo aquellas que sean gratuitas. Sabemos que hoy en día la cosa no está para hacer ningún tipo de derroche, así que principalmente destacaremos todas aquellas ferias, convenciones gastronómicas, fiestas, etc. donde cualquiera pueda comer por la patilla.
Quizás alguno se esté pensando que con esto estamos fomentando el gorroneo… ¡nada más lejos de la realidad! El objetivo es potenciar aquellos eventos que quieran que asista el mayor número de gente posible. Es decir, cuando en mitad de los Picos de Europa un pueblo organiza una cata gratuita de los quesos de la zona lo que quiere es que todo el mundo que pueda acuda a la llamada. Esto promociona tanto los lugares como su gastronomía, redundando tanto en el beneficio de quien lo organiza como en el de quien lo visita». Hoy que es mi primer día de vacaciones, corro a buscar dçonde ir por la patilla…
Como curiosidad, hay un ranking y todo con las fiestas más valoradas por el público asistente.
Así que, como ven, nada de morro, pero mucha patilla: www.comerporlapatilla.com
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