Comenzamos probando dos vinos fresquitos, acordes con el día en el que volvía a relucir la primavera tras el último paréntesis, de los que han ido viniendo, y los que quedan, me temo, como recuerdos aún del otoño-invierno; Fueron el blanco y el rosado jóvenes, de la última añada, 2008 de la bodega.
Al sentarnos a la mesa, nos sirvieron como aperitivo una cucharita de pulpo con lámina de patata, que preludiaba lo suculenta que iba a ser toda la comida, además muy hábil y originalmente maridada o armonizada, como académicamente se recomienda decir, con la amplia oferta de la bodega.
La bodega, sí, es Marqués de Cáceres, y nos reunimos un pequeño grupo de críticos con los representantes de la familia, encabezada por su presidenta, Cristina Forner, para que nos presentaran las útimas añadas de la bodega. El encuentro fue un completo éxito, prueba del buen hacer de todos los representantes de la bodega y en concreto de Santos Ruiz, su responsable de comunicación.
Continuamos con un perfecto y original risotto de ibéricos al aroma de trufa, que se acompañaba con Antea, el blanco fermentado en barrica 2008, vino que recupera definitvamente el nombre de mujer griega que ha ido teniendo o no durante los últimos años, y que se elabora con viura, la uva blanca riojana por antonomasia.
Siguieron unas espléndidas cocochas de merluza al pip pil, con la originalidad de que iban acompañadas con setas de temporada, en concreto boletus, que armonizaban a las mil maravillas con un vino que todos alabamos, el MC 2006, lleno de frutosidad, pulidos taninos y complejidad olfativa y gustativa.Con una etiqueta algo más seria y elegante se presentó esta nueva añada de un vino que ha ido siendo cada vez más valorado por los aficionados. Con unos métodos de selección y vinificación cada vez más exigentes, este tinto se ha criado durante quince meses en barricas nuevas de roble francés y se ha elaborado solo con tempranillo en su punto óptimo de maduración. Es un feliz compañero, servido a unos 14º C, de carnes asadas y a la parrilla, platos de caza y quesos curados, que resaltarán su frutosidad, densidad y elegancia en su paso por el paladar, donde se percibe la sedosidad de sus taninos y su intenso sabor. Sólo se han elaborado 10.226 botellas de esta añada
Continuamos con un cochinillo estilo Ritz con boniato en texturas, ya que toda la comida fue en el Hotel Ritz, oficiando en los fogones el joven chef Jorge González, que poco a poco ha remozado la carta y la oferta del Hotel, actualizándola y mejorándola, sin perder el carácter tradicional del establecimiento. El maridaje se hizo con un excelente, complejo y serio Gaudium Gran Vino 2004, aunque algunos seguimos con el MC anterior o combinamos ambos para apreciar sus diferencias y ver cuál combinaba mejor con el plato ofrecido.
, Gaudium, que quiere decir alegría, es toda una celebración de los sentidos. Como dicen los elaboradores, «refleja nuestro homenaje particular al extraordinario potencial calitativo de los pagos más singulares de nuestra zona y consagra el saber hacer de una bodega fundada por una familia que atesora la tradición de cuatro generaciones dedicadas en cuerpo y alma a lograr unos vinos de alta calidad». Todo un especáculo de elegancia para los sentidos, un vino serio y complejo pleno de variados matices y evocaciones que poco a poco se van desvelando.
El postre estaba también delicioso: manzana en texturas y su sorbete con cremoso de azafrán, armonizado con el vendimia tardía de la bodega, el Satinella 2008. Acabamos, encantados, con café y pequeñas golosinas. Todos celebramos el buen oficio de Pilar Yepes, la sumiller, llena de sabiduría, discreción y simpatía a borbotones, con lo dificil que es juntar los tres calificactivos en una sola persona.
La bodega ayudada por su tradición y buena implantación está vadeando bien la crisis, manteniedo su posicionamiento en más de cien paíss del mundo, pese a los problemas de bajada del consumo en muchas zonas y segmentos de mercado, por ejemplo, en Rusia.La muestra de vinos que nos ofrecieron en ese día memorable en que fuimos convocados, sirve de carta de presentación para su futuro que seguro que sehuirá siendo como hasta ahora largo y exitoso. ¡Enhorabuena!
Home