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Bodegas Muga ayuda a los niños de Filipinas

Juan Luis Recio 23 Ago 2015 - 15:12 CET
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Y lo hace con la re-edición de uno de sus vinos históricos, en lo que constituye el tercer proyecto solidario de la bodega riojana con la Fundación Dreamtellers. El Club de los 300 recauda fondos a través de la compra de un vino especial, cedido por Bodegas Muga, para dar un hogar a los niños que viven en las calles de Zamboanga. Veámoslo en máyor detalle.

La noticia es que Bodegas Muga y la Fundación Dreamtellers colaboran un año más en el proyecto solidario El Club de los 300. La iniciativa une a 300 socios que adquieren un lote de un vino exclusivo de Muga para financiar proyectos de cooperación al desarrollo. Los fondos de esta tercera edición permitirán mantener dos centros de acogida de menores de la ciudad filipina de Zamboanga.

Esta vez, la bodega riojana y la Fundación Dreamtellers cuentan la historia de Nurwisa, una joven filipina que sueña con mantener abierto el centro Akay Kalinga, gracias al que ella salió de la calle y pudo asistir a la escuela hasta alcanzar los estudios de enfermería. Sólo en Zamboanga, viven más de 2000 niños de la calle, que se ven forzados a trabajar o mendigar para sobrevivir.

El vino solidario es un tinto del 98, reserva de la familia Muga, con lo que Bodegas Muga aporta en este proyecto un pedacito de su historia familiar: un vino tinto reserva del 98 que se reedita bajo el nombre de Filipinas. “Queremos que los niños de Akay Kalinga puedan ser cuidados con esmero y cariño –Akay Kalinga significa cuidar con ternura en idioma tagalo- al igual que en Bodegas Muga hacemos con las viñas y el vino durante toda su elaboración y crianza”, explica Jorge Muga, enólogo de la bodega.

“El vino Filipinas es una añada de 1998 que ha estado esperando una ocasión tan especial como esta para ser disfrutado como un vino maduro y en plenitud”, añade. Abrir el vino Filipinas reserva del 98 constituirá sin duda un auténtico ritual, capaz de recordar, en cada sorbo que gracias a la colaboración del Club de los 300, 450 niños tendrán la oportunidad de hacer realidad sus sueños en un entorno sostenible y autosuficiente. Eduardo Muga, responsable de Bodegas Muga, junto a representantes de la Fundación Dreamtellers, viajó hasta Filipinas para conocer estos dos centros de menores y a sus responsables.

El centro Akay Kalinga fue fundado en los años 90 por el misionero claretiano Ángel Calvo, para ayudar a estos niños a salir de la calle. En este hogar cubren sus necesidades básicas de cobijo, alimentación, educación y salud. Por su parte, el centro Tanglow Buhay acoge a niñas rescatadas de las mafias de trata de personas, con el objetivo de que vuelvan a la escuela y, sobretodo, de que vuelvan a ser niñas. Estos centros se financian gracias a donaciones privadas y la actividad agraria de una granja, construida en 2010 por Katilingban, la entidad gestionada por el padre Ángel. La donación de El Club de los 300 se destinará a mejorar las instalaciones de la granja para aumentar su capacidad productiva y garantizar la continuidad de los dos centros de menores.

Las botellas del vino Filipinas, tinto reserva del 98, procedente de la bodega histórica de la familia Muga son un producto sólo para Socios de “El Club de los 300” y su precio es de 180 euros por un lote de 4 botellas.

El primer proyecto del Club de los 300 se centró en cambiar vino por agua en Adís Abeba (Etiopía), una iniciativa que reunió 50.000 euros por la venta del vino Flor Nueva, edición limitada de la bodega riojana y cuyo nombre es la traducción al castellano del nombre de la capital etíope. Desde este verano, se están construyendo diversas instalaciones de saneamiento, quioscos de agua potable, duchas, letrinas y tanques que mejorarán las condiciones de vida de más de 9000 personas.

En 2013, El Club de los 300 financió la educación de 120 jóvenes haitianos, con el objetivo de aumentar el número de estudiantes de secundaria. La iniciativa recaudó fondos a través de la venta del vino Haití, creado en exclusiva por Bodegas Muga para los socios del Club de los 300. Gracias a los 50.000 euros reunidos, el Club ha financiado becas que permiten a 68 chicas y 53 chicos completar el curso académico 2014/2015 en la Academia gestionada por la Fundación St.Luke.

Bodegas Muga, fundada en 1932 en Haro (Rioja Alta), cuenta con 250 hectáreas de viñedos propios y, con la tercera generación al frente, exporta a más de 60 países. Tradición y modernidad son los pilares básicos sobre los que se asienta su filosofía, un contraste que se traduce, por un lado, en el aspecto artesanal y manual del proceso de elaboración y, por otra, en la continua apuesta por la investigación, la innovación y la enología.

Fundación Dreamtellers es una organización no lucrativa que busca ayudar a quienes sueñan con mejorar la vida de los demás. Formada por un grupo de especialistas en comunicación, narrativa y cinematografía, ayuda en la difusión y captación de fondos para hacer realidad proyectos de cooperación al desarrollo y ayuda asistencial. Desde su constitución, ha colaborado en proyectos que han mejorado la calidad de vida de 60.000 personas en China, México, República Democrática del Congo, Benín, Etiopía, Haití, Filipinas y España.

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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