Más información
La muerte del papa Francisco ha provocado que muchos rostros conocidos se acerquen hasta el Vaticano para rendir sus respetos al pontífice fallecido.
Entre ellos ha destacado la presencia de un personaje que marcó la televisión española de los años 90: el padre Apeles.
El polémico sacerdote, alejado de los focos mediáticos desde hace años, ha reaparecido en la plaza de San Pedro vestido de monseñor y luciendo su característico fajín púrpura, demostrando que su nueva vida en Roma está muy alejada de aquella que le hizo famoso en los platós españoles.
José Apeles Santolaria de Puey y Cruells, su nombre completo, ha concedido unas declaraciones al diario ABC en las que se ha mostrado «conmocionado» por el fallecimiento del Santo Padre.
«Era una noticia que habíamos esperado hace un tiempo, yo era muy pesimista cuando entró en el (hospital) Gemelli, luego tuvimos esta ilusión de que se recuperaba y, de pronto, esta sorpresa», ha lamentado el sacerdote desde la plaza vaticana.
De estrella televisiva a vida clerical en Roma
El cambio en la vida del padre Apeles ha sido radical. Quien fuera uno de los rostros más reconocibles de la televisión española a finales de los 90, con programas propios como Cita con Apeles junto a Rocío Carrasco en Telecinco, o sus colaboraciones en espacios como Moros y Cristianos, Crónicas Marcianas e incluso Gran Hermano VIP, decidió hace años abandonar el mundo del espectáculo para dedicarse plenamente a la vida religiosa.
En 2019, el propio Apeles confesó en una entrevista con el diario El Español que se había trasladado a Roma al no haber más «saraos» televisivos de los que participar, admitiendo también que estaba «harto del independentismo» en su ciudad natal, Barcelona. Desde entonces, ha mantenido un perfil bajo hasta esta reciente aparición en el Vaticano, donde parece haber encontrado la felicidad lejos de los focos.
Su candidato para suceder a Francisco
Aprovechando su reaparición, el padre Apeles no ha dudado en expresar sus preferencias sobre quién debería ser el próximo papa. «Me gustaría que fuese mi profesor, el cardenal Erdo, el cardenal de Budapest», ha declarado con contundencia. Según el sacerdote, el purpurado húngaro sería un buen candidato por su perfil de canonista y jurista, lo que le convertiría en «un buen organizador» para la Iglesia.
«Como siempre se habla de la curia, de cómo funciona y tal, yo creo que hace falta alguien que conozca el oficio. Por tanto, yo creo que sería un buen candidato», ha argumentado Apeles. Sin embargo, no es el único nombre que ha puesto sobre la mesa. «También se habla de Pizzaballa, el patriarca latino de Jerusalén», ha añadido, aunque ha matizado que su juventud podría ser un inconveniente: «Es alguien que gustaría mucho a distintos sectores, lo que pasa que es muy joven».
En este sentido, el sacerdote ha reflexionado sobre la edad ideal para el próximo pontífice: «Si Francisco ya cuando lo eligieron era mayor y, en cambio, el pontificado ha durado 12 años. Si escoges a alguien que tiene menos de 60, ya no es un Padre Santo, sino un Padre eterno. Puede durar 30 años. Si sale bien, fenomenal, pero si no sale bien tantos años…», ha comentado con su característico tono.
Los años oscuros: depresión e intento de suicidio
No todo ha sido fácil en la vida del padre Apeles tras abandonar la televisión. Durante una de sus últimas apariciones en el programa Sálvame, el sacerdote confesó haber sufrido una fuerte depresión por la que «rogaba a Dios todos los días irse pronto de esta vida».
«No tenía ganas de vivir. Tomaba muchos somníferos. Iba andando y me torcía mucho los pies. Llegó un momento en que solo tomaba las pastillas», llegó a confesar. La situación alcanzó su punto más crítico en 2012, cuando su delicada salud mental lo llevó a una ingesta masiva de fármacos y alcohol, aunque él ha evitado calificar este episodio como un intento de suicidio.
Curiosidades del padre Apeles
A lo largo de su controvertida trayectoria, el padre Apeles ha acumulado numerosas anécdotas que lo convierten en uno de los personajes más peculiares del panorama mediático español:
- Además de sacerdote, es abogado y ha ejercido como presentador de televisión y comentarista.
- Su ordenación sacerdotal y su legitimidad como religioso han sido cuestionadas en numerosas ocasiones por el entorno eclesiástico.
- En su programa Cita con Apeles compartió plató con Rocío Carrasco, quien entonces daba sus primeros pasos en televisión.
- Fue uno de los colaboradores más polémicos de Crónicas Marcianas, donde sus debates con otros tertulianos como Boris Izaguirre alcanzaron gran popularidad.
- Su última aparición televisiva relevante fue en el debate de La Isla de las Tentaciones en 2020, antes de conceder una entrevista a TV3 donde habló de su enfermedad.
- Actualmente vive «feliz» en Roma, según sus propias palabras, dedicado plenamente a la vida religiosa.
- Durante su estancia en el Vaticano para el funeral del papa Francisco, ha aparecido vestido de monseñor, con su característico fajín púrpura.
- Ha comentado sobre la ausencia del presidente Pedro Sánchez al funeral del papa, señalando que «al menos siempre se ha dicho muy favorable a este papa» y que otros miembros del gobierno español sí habían visitado al pontífice en numerosas ocasiones.
- Su nombre completo es José Apeles Santolaria de Puey y Cruells, aunque siempre ha sido conocido simplemente como padre Apeles.
- A sus 57 años, ha conseguido reinventarse lejos de los focos mediáticos que lo catapultaron a la fama en los años 90.
La reaparición del padre Apeles en el Vaticano demuestra que, pese a haberse alejado de los medios de comunicación, sigue siendo un personaje que despierta interés. Su transformación de estrella televisiva a discreto monseñor en Roma representa un giro radical en la vida de quien fuera uno de los rostros más reconocibles y controvertidos de la pequeña pantalla española.
Más en Famosos
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home