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PRIMER LEHENDAKARI DE LA DEMOCRACIA

Fallece a los 87 años Carlos Garaikoetxea, el navarro que rompió con el PNV de Arzalluz y fue ‘lehendakari’

Figura clave en la Transición vasca, ha fallecido en Pamplona a causa de un infarto. Fundador de Eusko Alkartasuna tras su ruptura con el PNV, es considerado uno de los padres de las instituciones de Euskadi

Periodista Digital 05 May 2026 - 09:08 CET
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Carlos Garaikoetxea falleció este lunes 4 de mayo de 2026 en Pamplona, a los 87 años. Un infarto mientras nadaba en el club deportivo Larraina fue la causa de su muerte.

Fue reanimado en el lugar y trasladado al Hospital Universitario de Navarra, pero no logró superar la crisis cardíaca.

Con él desaparece el político que construyó las instituciones del País Vasco moderno en los años más difíciles de la Transición, cuando el terrorismo de ETA y las tensiones entre el autogobierno vasco y el Gobierno central hacían de cada decisión una apuesta de alto riesgo.

El hombre que construyó Euskadi

Nacido el 2 de junio de 1938 en Pamplona, en el seno de una familia acomodada, Garaikoetxea se formó como abogado y licenciado en Ciencias Económicas. Desde joven mostró un compromiso firme con el nacionalismo vasco, defendiendo el euskera y apoyando las ikastolas durante la dictadura franquista. Ingresó en el PNV de la mano de Manuel de Irujo, ministro republicano, y ascendió con rapidez dentro del partido. En 1977 asumió la presidencia del PNV, que dejó en 1980 al convertirse en el primer lehendakari de la historia.

Su mandato entre 1980 y 1985 estuvo marcado por una violencia que no cedía y unas instituciones que había que construir desde cero. Negoció el Estatuto de Gernika junto a Adolfo Suárez, un texto que obtuvo el apoyo casi unánime de los partidos vascos, salvo Herri Batasuna. Sentó las bases del entramado institucional vasco: diputaciones, ayuntamientos, competencias transferidas. Y se enfrentó al Gobierno central sobre el ritmo de los traspasos, convencido de que el autogobierno era la mejor respuesta a la violencia.

La ruptura con el PNV llegó por la Ley de Territorios Históricos, que reforzaba las diputaciones en detrimento del Ejecutivo vasco, y por tensiones con la dirección del partido bajo Xabier Arzalluz. Dimitió en 1984 tras perder el apoyo interno. Tres años después fundó Eusko Alkartasuna (EA), una escisión independentista que rechazaba la violencia de ETA y que presidió hasta 1999.

Su trayectoria parlamentaria fue extensa: parlamentario navarro, diputado europeo en dos legislaturas, miembro del Parlamento vasco en cinco ocasiones y presidente de la European Free Alliance.

Las reacciones

El Gobierno vasco liderado por Imanol Pradales decretó tres días de luto oficial. En junio de 2025 ya se le había rendido homenaje como «arquitecto extraordinario de Euskadi» y en 2025 el Gobierno vasco lo reconoció como «padre de las instituciones vascas».

Pedro Sánchez lo definió como «una figura fundamental en la consolidación de la libertad». Pradales destacó su papel en la Transición. Juan José Ibarretxe lo caracterizó como «demócrata, abertzale y constructor del pueblo vasco». Iñigo Urkullu elogió su «protagonismo y liderazgo» en la institucionalización del País Vasco. Patxi López lo describió como «guía fundamental» en los primeros pasos hacia el Estatuto.

El PNV, el partido del que se separó hace casi cuatro décadas, recordó que «puso las bases del autogobierno».

Garaikoetxea nació en Navarra, construyó Euskadi y murió en Pamplona nadando un lunes de mayo. Su vida entrelazó las dos comunidades con un nacionalismo firme pero abierto al diálogo que las instituciones que fundó siguen reflejando cuatro décadas después.

Agur eta ohore, Carlos Garaikoetxea.

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