Más información
El 42% de las mujeres en España no se sienten seguras al caminar solas por la noche.
Esta estadística proviene de una reciente encuesta del Instituto DYM para 20minutos, llevada a cabo entre el 15 y el 18 de enero de 2026, con una muestra de mil personas.
Los resultados revelan una realidad contundente: las mujeres perciben un mayor riesgo en las calles, y esta no es solo una percepción subjetiva.
Investigaciones, como la realizada por la Universidad de Granada, evidencian que el 70% de las mujeres jóvenes han experimentado acoso callejero, frente a un 20% de los hombres.
Sin embargo, la inseguridad no se limita a las horas nocturnas.
En Granada, un 42% de ellas ha sido perseguido en la vía pública, mientras que solo un 14,5% de ellos ha vivido experiencias similares. Las zonas de ocio nocturno, como las calles Elvira y Pedro Antonio de Alarcón, así como el parque Federico García Lorca y los alrededores de la estación de tren, son consideradas las más peligrosas. Las investigadoras Carmen Lizárraga e Isabel Castillo han identificado hasta 413 puntos inseguros en la ciudad, con 116 casos reportados de victimización directa o indirecta. De estas situaciones, el 76% corresponde a mujeres, siendo principalmente casos relacionados con violencia sexual.
Este temor transforma la vida cotidiana. Mujeres como Claudia, estudiante universitaria, relatan: “Un hombre me seguía tan cerca que podía sentir su respiración en mi oreja. Me quedé paralizada”. Por su parte, Esther, otra estudiante, añade: “Vas sola por la calle y el miedo te bloquea”. Muchas evitan ciertas calles, modifican sus rutas habituales, llevan llaves en mano y evitan usar auriculares. Es preocupante que ni la policía local ni nacional en Granada registre estos incidentes, lo que contribuye a invisibilizar un problema grave.
Igualdad de género, lejos de lograrse
La misma encuesta del Instituto DYM pone de manifiesto que cuatro de cada diez españoles consideran que no se ha alcanzado la igualdad de género en ningún ámbito. Solo un 65% cree que sí existe igualdad en el trabajo y en política; esta cifra baja al 61% cuando se habla del hogar. Hombres y mujeres muestran diferencias significativas: mientras que el 70% de ellos percibe igualdad laboral, solo lo hace el 60% de ellas; en cuanto a tareas domésticas, los datos son igualmente reveladores: 68% hombres frente a un escaso 56% mujeres.
La edad también juega un papel determinante. Los mayores de 65 años tienden a ser más optimistas: un 70% ve igualdad en el ámbito laboral y un 73% en política. En contraste, los jóvenes entre 18 y 35 años muestran cifras más bajas: solo un 64%, un 55%, y un 62%, respectivamente. En lo que respecta a las responsabilidades del hogar persiste una notable desigualdad:
| Tarea | % Mujeres | % Hombres |
|---|---|---|
| Cocinar | 86% | 68% |
| Hacer la cama | 84% | 73% |
| Lavar platos | 78% | 74% |
| Sacar basura | 71% | 44% |
| Hacer colada | 52% | 30% |
| Ordenar casa | 55% | 74% |
| Ir a la compra | 61% | 64% |
| Cuidar niños | 23% | 23% |
Solo en tareas como ordenar casa e ir a comprar se observa una mayor participación masculina. Sin embargo, cocinar y hacer colada evidencian grandes diferencias entre géneros. Esta situación contrasta con la percepción general: muchos creen que hay igualdad cuando la realidad presenta otra cara.
Acoso y victimización, realidades cotidianas
El acoso callejero normaliza situaciones violentas. En Granada, se pueden identificar patrones claros: calles estrechas y mal iluminadas junto con lugares destinados al ocio nocturno. Lizárraga subraya: “Las mujeres se sienten más inseguras porque han experimentado victimización directa o indirecta”. Este clima afecta su movilidad diaria; muchas adaptan sus hábitos debido al miedo.
Datos globales corroboran esta tendencia: las mujeres que transitan por parques o calles suelen sentirse altamente inseguras. En España, la brecha de género relacionada con tareas domésticas es del -9,1%. La encuesta WIN 2023 revela que los hombres perciben más avances hacia la igualdad.
Las soluciones deben orientarse hacia políticas urbanas efectivas, mejor iluminación y educación integral. “No es cuestión de que las mujeres aprendamos defensa personal; es fundamental que los hombres cesen su comportamiento acosador”, afirma Claudia. Las cifras exigen cambios reales tanto en nuestras calles como dentro del hogar.
La brecha relacionada con seguridad e igualdad permanece abierta; visibilizarla es sin duda el primer paso hacia un cambio significativo.
Más en Sucesos
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home