Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

OPERACIÓN INTERNACIONAL DE LA GUARDIA CIVIL

Persecución internacional tras el secuestro de una niña en Mallorca: el padre la saca del país oculta en un maletero

Una niña de seis años, raptada en Mallorca por su padre y sacada de España en el maletero de un coche, es encontrada en Kosovo tras una investigación internacional repleta de engaños tecnológicos.

Periodista Digital 28 Jun 2026 - 03:49 CET
Archivado en:

Más información

El entorno de Jonathan Andic se enfrenta a los Mossos por los 39 segundos clave en la muerte de Isak Andic

Un cadáver en la nevera de un piso en Castellón destapa un caso de agresión sexual y acaba con un detenido en Peñíscola

La desaparición de una niña de seis años en Mallorca se transformó rápidamente en un caso que captó la atención policial y social. Su padre la había sustraído, escondiéndola en el maletero de un vehículo, logrando así sacarla de España en barco sin que nadie se percatara. Dos semanas después, la menor fue localizada en Kosovo, sana y salva, tras una operación internacional dirigida por la Guardia Civil, conocida como Ura.

Los investigadores han reconstruido esta historia, que entrelaza la obsesión por borrar huellas, el uso intencionado de tecnología para engañar y una fuga meticulosamente planificada. Todo esto requirió la coordinación entre cuerpos policiales de varios países europeos.

La fuga: maletero, barco y fronteras burladas

Según la Guardia Civil, el hombre optó por sacar a la niña de Mallorca oculta en el maletero de un coche. Con este vehículo, abordó un ferry para abandonar la isla. Su objetivo era claro: evitar que la menor quedara registrada como pasajera y atravesar los controles sin que su presencia fuera detectada.

A partir de esa maniobra inicial, los investigadores trazaron un recorrido que abarca distintos países europeos hasta llegar a Kosovo, donde finalmente se localizó y detuvo al padre. En este trayecto, la aparición de un coche con matrícula coincidente detectado en Alemania despertó sospechas sobre posibles placas duplicadas o falsificadas, complicando aún más el seguimiento de sus movimientos.

Una vez rescatada, la niña regresó a Mallorca para reunirse con su madre, quien había denunciado su desaparición y activado todos los protocolos necesarios para su búsqueda.

El perfil del padre: obsesión por borrar el rastro

Aunque las pesquisas continúan abiertas, las diligencias ofrecen un retrato claro del sospechoso: un hombre que planifica con precisión y toma medidas sucesivas para volverse invisible.

Entre las acciones atribuidas al padre, la Guardia Civil destaca:

Estas decisiones apuntan a una estrategia elaborada más que a un impulso espontáneo. Los agentes insisten en que esta fuga fue cuidadosamente preparada: se estudiaron rutas, se eligieron momentos precisos y se combinaron cambios estéticos con maniobras logísticas como el uso de matrículas duplicadas.

El Airtag que viajó a Marruecos: un engaño tecnológico

Un elemento crucial en la investigación fue el pequeño dispositivo que la niña llevaba oculto en su mochila: un Airtag, un localizador capaz de seguir la posición de objetos desde un móvil.

En los primeros días del operativo, este Airtag parecía ofrecer una pista definitiva. Los agentes comprobaron que el dispositivo se movía… hacia Marruecos. Durante horas se mantuvo la hipótesis de que el padre hubiera llevado a la menor hacia el norte de África. Sin embargo, al cruzar otros datos, los investigadores concluyeron que algo no encajaba.

La investigación reveló que:

Este movimiento transformó lo que debía ser una herramienta protectora en parte del engaño. Los investigadores interpretaron esta jugada como parte de una estrategia digna de una película de espionaje: utilizar tecnología diseñada para proteger precisamente para despistar al rastreador. Este caso pone de relieve cómo dispositivos pensados para brindar seguridad pueden manipularse para entorpecer investigaciones cuando se combinan con comunicaciones postales y movimientos simultáneos a través de diversos países.

En un detallado informe sobre el operativo, medios como Infobae documentan cómo una operación internacional permitió rescatar en Kosovo a una niña secuestrada por su padre en Mallorca y sacada del país oculta en el maletero.

Operación Ura: cooperación y rastreo a contrarreloj

Bajo el nombre Ura, la Guardia Civil puso en marcha un dispositivo que incluyó:

Los investigadores siguieron múltiples hilos paralelos:

  1. Itinerario físico del vehículo que dejó Mallorca.
  2. Movimientos del Airtag y su desvío postal hacia Marruecos.
  3. Huella económica y digital del sospechoso, cada vez más difusa conforme cancelaba cuentas y eliminaba perfiles.

La localización en Alemania de un vehículo con matrícula coincidente reforzó las sospechas sobre placas duplicadas y permitió estrechar el cerco alrededor del fugitivo. Finalmente, las gestiones centraron su atención en Kosovo, donde las autoridades locales lograron encontrar al hombre y rescatar a la menor. La detención tuvo lugar el 24 de junio, dos semanas después del rapto.

La niña regresó a Mallorca junto a su madre mientras que el padre quedó bajo custodia judicial. Ahora se estudian detenidamente todos los movimientos relacionados con esta fuga planificada que chocó contra la tenacidad del rastreo policial y la colaboración internacional.

Fuentes

Más en Sucesos

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by