Más información
Un búlgaro de 43 años fue condenado a 12 años y 7 meses de prisión por la Audiencia provincial de León tras ser declarado culpable por un jurado popular de matar a golpes el 6 de mayo de 2020 a Juan Bautista G.A., de 56 años, en un paraje del municipio de Borrenes tras negarse a recogerlo cuando hacía autoestop.
El acusado admitió la agresión durante su declaración ante el tribunal que le juzgó pero puntualizó que previamente la víctima le había amenazado con una navaja y un palo.
La sentencia también fija indemnizaciones que suman 120.000 euros para la madre de la víctima, su hijo y una hermana. Tras la lectura el pasado 16 de diciembre del veredicto de culpabilidad, la fiscalía mantuvo la petición de 15 años de prisión para el acusado.
Según se puso de manifiesto durante el juicio, la reyerta comenzó cuando la víctima, que estaba haciendo autoestop en la carretera N-536, hizo ostensiblemente la “peineta” con el dedo corazón hacia arriba al no ser recogido por la furgoneta que conducía el acusado, que cuenta con antecedentes penales por diversos delitos.
En ese momento, el acusado paró el vehículo, se bajó y agredió a la víctima, a la que golpeó en la cara con la mano abierta, según reconoció. Tras regresar a su furgoneta, la víctima cogió una piedra del suelo y la lanzó contra el vehículo, que sufrió la rotura de una ventanilla y alcanzó a su nuera, que acompañaba al acusado.
El acusado admitió que volvió a bajarse del vehículo y que propinó a la víctima dos puñetazos en la cabeza y una patada en un costado.
Explicó que cuando vio que sangraba en la boca, donde negó haberle golpeado, intuyó que “algo iba mal” y le dijo a la mujer que le acompañaba que llamase al 112.
Además, precisó que la víctima “invadió” la carretera a su paso y que se negó a subirlo dada la situación sanitaria que vivía todo el país en ese momento a causa de la pandemia de la COVID-19.
También puntualizó que al romper la víctima una ventanilla de una pedrada pidió a su nuera que llamara a la Guardia Civil para dar parte de los daños ocasionados en el vehículo.
Negó que la víctima huyera del lugar, afirmó que la agresión se produjo a cinco o seis metros de la carretera, e insistió en que su intención era reducirlo hasta que llegase la Guardia Civil.
Frente a esta declaración, el fiscal y la acusación particular subrayaron que la víctima, según recoge el informe forense, presentaba “múltiples golpes, lesiones y contusiones con evidencias tanto exteriores como interiores” que no se ajustan a lo manifestado por el acusado.
Más en Asesinos
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home