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LA SOCIEDAD ESPAÑOLA ANTE EL RETO DEMOGRÁFICO

La maternidad se retrasa todavía más en la ‘esteril’ España: la edad para el primer hijo ya supera los 33 años en las mujeres

La edad media para tener el primer hijo nunca fue tan alta y la maternidad tardía se consolida como fenómeno estructural en España

Periodista Digital 09 Ago 2025 - 16:37 CET
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Vamos camino de la extinción.

Como pueblo, como sociedad, como nación.

Hablar de maternidad en España hoy es hablar de récords, pero no precisamente de natalidad. El dato más reciente lo deja claro: la edad media para tener el primer hijo supera los 33 años y sigue creciendo.

Si hace apenas una generación era habitual ver a mujeres siendo madres antes de los 30, ahora ese escenario es casi una rareza.

Este retraso, lejos de ser una tendencia pasajera, refleja cambios profundos en la sociedad, la economía y las expectativas vitales.

El fenómeno tiene raíces claras.

La clave es que la gente se ha hecho más cómoda y egoista, pero la precariedad laboral, el precio de la vivienda, la dificultad para conciliar y un modelo cultural que prioriza la estabilidad personal y profesional antes que la crianza influyen en que muchas mujeres pospongan la maternidad hasta una edad impensable hace no tanto tiempo.

Esta tendencia no distingue entre clases sociales ni regiones: familias cada vez más pequeñas y partos cada vez más tardíos.

Maternidad tardía: un fenómeno imparable

El auge de lo que se conoce como maternidad madura es evidente: casi uno de cada diez niños nace gracias a tratamientos de reproducción asistida. De hecho, España se sitúa a la cabeza en este tipo de técnicas en Europa. El retraso biológico tiene consecuencias directas sobre la fertilidad, forzando a muchas mujeres a recurrir a la ciencia para lograr ser madres.

El uso creciente de técnicas como la fecundación in vitro o la inseminación artificial ha cambiado incluso el perfil familiar: cada vez son más habituales los partos múltiples y las familias monoparentales por elección.

Listas y rankings: España frente al espejo europeo

Algunos datos curiosos y rankings ayudan a entender hasta qué punto España se ha convertido en un caso singular:

Curiosidades y datos locos

Este cambio social deja anécdotas y cifras llamativas:

Impacto social y cultural

El retraso de la maternidad no es solo una cuestión demográfica. Modifica todo el ciclo vital: desde la educación hasta el mercado laboral. Los abuelos llegan más tarde (y menos disponibles), los niños tienen menos hermanos, y muchas mujeres deben recurrir a tratamientos médicos para lograr ser madres. Esto afecta tanto a la estructura familiar como al sistema sanitario y educativo.

Además, crece una percepción social nueva: muchas mujeres (y hombres) reivindican su derecho a no tener hijos o a hacerlo mucho más tarde sin sentir culpa ni presión social. Los datos del INE muestran que aumenta el número de hogares sin hijos y también quienes opinan que se puede ser igual o más feliz sin descendencia.

¿Qué futuro le espera a España?

La pregunta clave es si este fenómeno tiene marcha atrás. Los expertos coinciden: salvo grandes cambios económicos o políticas realmente ambiciosas para favorecer la conciliación y el acceso a vivienda digna, lo más probable es que sigamos viendo familias pequeñas y embarazos cada vez más tardíos. La medicina reproductiva seguirá creciendo como solución técnica —pero también como reflejo— del reto demográfico español.

En definitiva, ser madre o padre en España es hoy una decisión cada vez más meditada, tardía… y cara. Los datos no mienten: la maternidad no solo se retrasa; está cambiando su significado mismo para toda una generación.

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