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En la costa mediterránea, pocos platos evocan tanto el aroma del mar y la calidez del hogar como la fideuá de marisco.
Nacida en las barcas de pescadores de Gandía a principios del siglo XX, esta receta surge, según cuentan, cuando faltó arroz y se improvisó con fideos, dando lugar a un icono gastronómico que hoy recorre mesas de toda España.
La fideuá es prima hermana de la paella, pero con una personalidad propia: los fideos absorben el caldo marinero y se visten con el color dorado del azafrán y los matices intensos de los mariscos.
El secreto de una buena fideuá está en el equilibrio entre ingredientes frescos y una elaboración cuidadosa.
No importa si eres principiante o experto, siguiendo estos pasos lograrás un plato que transporta directamente al Mediterráneo.
Ingredientes imprescindibles para una fideuá auténtica
Para 4 personas:
- 400 g de fideos gruesos (nº2 o especial fideuá)
- 200 g de rape en dados
- 2 sepias medianas
- 16 gambas o langostinos
- 2 dientes de ajo
- 4 tomates pera maduros
- Pimentón dulce
- Hebras de azafrán o colorante alimentario
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 litro de fumet o caldo casero de pescado y marisco
- Sal
Opcional: mejillones, almejas, chipirones o pulpo cocido para personalizar la receta.
Paso a paso: cómo preparar la mejor fideuá de marisco
1. Preparación inicial
- Pela y pica los ajos.
- Ralla los tomates.
- Trocea el rape y la sepia en dados medianos.
- Pela las gambas reservando las cáscaras para enriquecer el caldo si lo haces casero.
2. Sofrito potente: la base del sabor
En una paellera amplia, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Sofríe primero las gambas hasta que cojan color y resérvalas. A continuación, marca el rape y la sepia durante unos minutos hasta dorar ligeramente; retira también.
Agrega más aceite si es necesario y sofríe los ajos picados. Cuando empiecen a dorarse, añade el tomate rallado. Cocina a fuego medio hasta que el tomate pierda su agua y quede concentrado. Incorpora entonces una cucharadita de pimentón dulce y unas hebras de azafrán; remueve rápido para evitar que se quemen.
3. El toque único: tostar los fideos
Una técnica tradicional muy apreciada consiste en tostar los fideos antes de añadirlos al sofrito. Puedes hacerlo en el horno (8 minutos a 180°C removiendo para un tostado uniforme) o directamente en la paellera junto al sofrito durante un par de minutos. Este paso aporta un sabor más profundo y una textura especial.
4. Cocción con el caldo: el alma marinera
Vierte el fumet bien caliente sobre los fideos, suficiente para cubrirlos completamente (aproximadamente el doble del volumen de fideos). Sube el fuego hasta que hierva y luego mantenlo medio-alto sin remover más; así conseguirás esa capa característica en la superficie.
Deja cocer unos 10 minutos (si usas fideo grueso) o hasta que casi hayan absorbido todo el caldo. Cuando falten unos minutos, coloca las gambas, rape y sepia reservados sobre los fideos para que terminen su cocción juntos.
5. Reposo final: imprescindible
Retira la paellera del fuego y deja reposar destapada cinco minutos antes de servir. Así los sabores se asientan y los fideos terminan su punto justo.
Consejos prácticos para una fideuá perfecta
- Usa siempre fumet casero si puedes: hazlo con espinas, cabezas de gambas, puerro, zanahoria y apio.
- Si tienes prisa, hay caldos comerciales muy dignos; busca uno específico para pescado o marisco.
- Añade mejillones o almejas en los últimos minutos para aportar variedad y vistosidad.
- El alioli es compañero inseparable; sirve una cucharada junto a cada ración.
- Si te gusta más sabrosa, sofríe previamente las cabezas y cáscaras de las gambas antes del resto.
Variaciones populares
La fideuá admite interpretaciones según cada costa o casa:
- Con chipirones o calamares en lugar de sepia.
- Añadiendo pulpo cocido en rodajas.
- Incorporando pimiento rojo al sofrito para un toque dulce.
- Fideuá negra: con tinta de calamar en el caldo.
Presentación final: cómo servirla
Sirve directamente en la paellera para mantener ese ambiente festivo tan típico del Levante. Espolvorea perejil fresco picado justo antes de llevar a la mesa y acompaña con rodajas de limón.
Un truco sencillo: si quieres un acabado más crujiente, gratina la fideuá dos minutos al final bajo el grill del horno antes del reposo.
Un viaje a la costa… sin salir de casa
Preparar una buena fideuá es mucho más sencillo de lo que parece si sigues estos pasos claros. Es un plato agradecido, ideal para comidas familiares o reuniones veraniegas junto al mar… aunque sea solo en tu balcón. Como dice un viejo refrán marinero:
“La buena fideuá pide paciencia, buen producto… y aún mejor compañía.”
Atrévete con esta receta clásica y descubre por qué sigue conquistando corazones generación tras generación.
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