Una vez acabados estos días de fiestas y festejos con comidas fuera de casa y de horario, menús poco habituales, cantidades mayores y comida en general es hora de volver a la normalidad. Que estos días hayamos sido más flexibles es normal y evidentemente no pasa nada.
Son fechas para juntarse con la familia, de capricho, de celebración y, sobre todo, de disfrutar como se merece. Pero llega enero y es un buen momento para hacer una reflexión de hábitos y marcarnos objetivos realistas a corto y largo plazo. Insisto: deben ser realistas porque muchas veces, a la hora de marcar objetivos, nos fijamos más en lo que nos gustaría que en lo que es viable.
Al fin y al cabo, un cambio de hábitos no es un parche temporal sino algo que debemos valorar a medio y largo plazo. Lo importante es que estos hábitos sean incluidos en nuestro día a día sin que supongan un esfuerzo, sino parte de nuestra vida cuotidiana.
Ser conscientes del punto de partida y reconocer que la adquisición de hábitos no es un sprint sino más bien una carrera de fondo, nos permite establecer pequeños retos asequibles en pro de un objetivo final mayor, sin que esto nos lleve a la frustración por no avanzar al ritmo que nos gustaría. Estos hábitos no deben ser la respuesta a unas exigencias estéticas o a un sentimiento de culpa que deba subsanarse con dietas restrictivas ni compensatorias, sino que deben tener como meta el autocuidado y el mimo hacia nosotros mismos. Al fin y al cabo, somos nuestra mejor compañía.
Por eso es importante huir de las dietas, que muchas veces juegan en contra de nuestras emociones. Cuando estas son muy restrictivas nos provocan un sentimiento de castigo y sobre todo de culpa si no cumplimos, y ello no nos favorece en nada. Las dietas son difíciles de llevar y lo único que logran es que desarrollemos una mala relación con la comida; que vivamos momentos de angustia en detrimento de nuestro bienestar emocional y social.
Pero dentro de las dietas, hay que poner una alerta roja especialmente a las dietas detox. No son saludables las restricciones, las dietas compensatorias o saltarnos alguna comida porque ello propicia que entremos en un círculo infinito de malestar, culpa y descontrol. Saltarnos alguna comida conlleva que en la siguiente tengamos más hambre y por lo tanto ingiramos mayor cantidad de comida. Esto puede convertirse en un bucle del que será difícil salir.
Tampoco son aconsejables algunos métodos puntuales que se ponen de moda, como el caso del medicamento antidiabético Ozempic, que están utilizando personas de todo el mundo sin ningún control a pesar de que puede provocar efectos secundarios severos como coma diabético o afectaciones renales. Estos medicamentos, además, no son eficaces a largo plazo si no van acompañados de un cambio de hábitos.
Algunas pautas para cuidar nuestra salud tras los días de excesos son:
- Incluir fruta y verdura en nuestras comidas principales porque son fuente de vitaminas, minerales y fibra. Las raciones ideales son dos de verdura y tres de fruta al día.
- No olvidar incorporar en nuestras comidas principales fuentes proteicas de origen animal (pescado, huevos, carne) o bien de origen vegetal (legumbres, semillas…). Un buen aporte proteico nos ayuda a mantener y/o aumentar la masa muscular y nos proporciona mayor sensación de saciedad.
- Beber agua incluso aunque no tengamos sensación de sed durante el día. Muchas veces simplemente el ajetreo hace que no nos acordemos, pero es importante mantenernos hidratados.
- Hacer ejercicio físico con moderación. Seamos realistas, no podemos pasar de una vida sedentaria a ir al gimnasio seis días a la semana. Hemos de adaptar nuestros objetivos a nuestras posibilidades y fijar metas asumibles. Es más positivo ir marcando pequeños retos, alcanzarlos y generar un proceso más lento, pero más seguro y satisfactorio. Podemos comenzar por aumentar los pasos diarios, salir a caminar más a menudo, reducir las horas de sofá y poco a poco ir llevando una vida más activa, pero de manera gradual y sin generarnos frustración.
Más en Dietas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home