Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

RUSIA RECHAZA EL DESPLIEGUE DE FUERZAS DE REASEGURO EN UCRANIA

Vladimir Putin: «Las tropas occidentales que sean desplegadas en Ucrania serán consideradas objetivos legítimos por Rusia»

El Kremlin advierte que cualquier presencia militar occidental en Ucrania supondrá un riesgo directo y amenaza con convertir a esas fuerzas en objetivos de guerra

Periodista Digital 05 Sep 2025 - 18:22 CET
Archivado en:

Más información

Xi, con Putin y Kim en Pekín: el fuerte mensaje del bloque asiático que desata los nervios en la Casa Blanca

Trump da un ultimátum a Putin y reconfigura el tablero de la seguridad europea

Un foro económico en Vladivostok ha sido el escenario elegido por Vladimir Putin para lanzar una de sus advertencias más tajantes de los últimos meses: “Si aparecen tropas occidentales en Ucrania, serán objetivos legítimos”.

La declaración, emitida tras la cumbre de París en la que 26 países europeos formalizaron su apoyo a una posible fuerza de “reaseguro” en territorio ucraniano, marca un nuevo punto de inflexión en la guerra que, a día de hoy, 5 de septiembre de 2025, sigue sacudiendo Europa del Este.

A día de hoy, la posibilidad de que tropas occidentales se desplieguen en Ucrania como fuerza de reaseguro sigue siendo un escenario incierto y cargado de riesgos. La advertencia de Putin no solo complica las negociaciones de paz, sino que sitúa a Europa ante un dilema estratégico de enorme calado. Lo que está claro es que, en este tablero, cualquier movimiento puede tener consecuencias imprevisibles y duraderas para la seguridad del continente.

Un cruce de advertencias y promesas

El anuncio ruso llega en respuesta directa al compromiso de Francia, Reino Unido y otros países europeos de desplegar tropas en Ucrania si se alcanza un acuerdo de paz o alto el fuego con Moscú. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha liderado esta iniciativa, subrayando que el despliegue de fuerzas no busca una confrontación directa con Rusia, sino garantizar que Ucrania no vuelva a ser agredida y asegurar el cumplimiento de cualquier pacto alcanzado.

Sin embargo, desde el Kremlin la percepción es radicalmente opuesta. Para Putin, la presencia de fuerzas occidentales en Ucrania no solo no facilitaría una paz duradera, sino que supondría una escalada y una “línea roja”. El mandatario ruso insiste en que la creciente cooperación militar entre Kiev y Occidente es, según su visión, “una de las causas fundamentales del conflicto” y no una solución al mismo.

Antecedentes: del escepticismo al rechazo frontal

La idea de que fuerzas occidentales participen en la seguridad de Ucrania tras un eventual acuerdo de paz no es nueva. Desde 2024, Macron y algunos aliados han defendido la necesidad de garantías firmes para evitar que Moscú repita la agresión, tras los precedentes de Crimea en 2014 y el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022.

En la actualidad, la propuesta ha ganado respaldo. De solo dos países favorables (Francia y Lituania) en febrero de 2024, se ha pasado a 26 Estados comprometidos, aunque el alcance de su implicación y la participación estadounidense siguen siendo inciertos. Washington mantiene su apoyo logístico e inteligencia, pero no prevé enviar tropas.

Por su parte, Moscú interpreta cualquier despliegue como una injerencia directa y una amenaza a su seguridad estratégica. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha sido rotundo: “¿Pueden los contingentes militares extranjeros, especialmente europeos y estadounidenses, garantizar la seguridad a Ucrania? Definitivamente no, no pueden”. La diplomacia rusa acusa a Europa de obstaculizar el fin del conflicto y de convertir a Ucrania en “el centro de todo lo antirruso”.

Escenarios y riesgos de escalada

El temor a una escalada militar directa entre Rusia y la OTAN ha condicionado la respuesta europea. El plan actual, según detallan fuentes diplomáticas, prevé que las tropas occidentales no se sitúen en la línea del frente, sino que actúen como garantes de la paz y la estabilidad, con presencia en puntos estratégicos y funciones de supervisión, formación y apoyo logístico.

Aun así, la advertencia de Putin es clara: “Si aparecen tropas allí, especialmente ahora, durante el combate, partimos de la premisa de que serán objetivos legítimos”. Para Moscú, esto equivale a una invitación al enfrentamiento directo, lo que podría ampliar el conflicto más allá de Ucrania y poner en peligro la seguridad europea.

El debate divide a Europa. Mientras países como Francia y Reino Unido apuestan por un compromiso firme, otros, como Alemania o Italia, se muestran más cautos y rechazan enviar efectivos sobre el terreno. El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, celebra el avance, calificándolo como “el primer paso concreto serio” para la seguridad de su país.

Dinámicas geopolíticas y consecuencias

La tensión en torno al despliegue de tropas occidentales se suma a una larga lista de desacuerdos entre Moscú y Occidente. Rusia considera que el fortalecimiento de los lazos militares entre Ucrania y sus aliados occidentales, incluyendo la aspiración de Kiev de ingresar en la OTAN, es una provocación que justifica sus acciones militares. Sin embargo, para Ucrania y buena parte de Europa, solo la presencia y el apoyo occidental pueden disuadir futuras agresiones rusas.

El riesgo de que las amenazas rusas se traduzcan en acciones concretas preocupa a las cancillerías europeas. El despliegue de una fuerza multinacional, aunque no combativa, podría ser interpretado por Moscú como una intervención hostil. Esta ambigüedad estratégica mantiene en vilo a los analistas internacionales y obliga a los gobiernos occidentales a calibrar cada paso.

Entre tanto, el conflicto sigue su curso. Según las propias palabras de Putin esta semana, las tropas rusas avanzan en el este y sur de Ucrania, mientras que Moscú no contempla ceder posiciones si no hay acuerdo de paz. La ofensiva rusa, la más sangrienta en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, ha dejado decenas de miles de muertos y millones de desplazados.

Claves para el futuro inmediato

El desenlace de este pulso diplomático y militar dependerá de varios factores:

Más en Mundo

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by