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¿Guerra híbrida contra Europa?

¿Y si estuviera Putin detrás de la creciente ola de inmigración ilegal que se abate sobre Europa?

El despliegue ruso en el Sahel, la inestabilidad en la región y la manipulación de los flujos migratorios representan un nuevo desafío geopolítico para el sur de Europa.

Periodista Digital 16 Nov 2025 - 14:40 CET
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¿Guerra híbrida contra Europa?

Una serie de embarcaciones precarias cruzando el Atlántico y el Mediterráneo ya no se limita a ser un drama humanitario; se ha convertido en un eje central de la seguridad europea.

Analistas, agencias de inteligencia y organismos como Frontex han lanzado alertas: la utilización de los flujos migratorios procedentes del Sahel podría convertirse en una nueva herramienta geopolítica al alcance de Rusia, con España como uno de los principales afectados.

La teoría gana terreno: ¿y si Vladímir Putin estuviese detrás del aumento de la inmigración ilegal que está asediando a Europa?

No se trata de una mera teoría conspirativa, sino de una creciente preocupación que resuena en los despachos de Bruselas, Londres y Madrid.

Informes de inteligencia británicos, análisis elaborados por Frontex y advertencias emitidas por diversos ‘think tanks’ coinciden en que Moscú, mediante la expansión de grupos como Wagner y su sucesor África Corps, está operando activamente en el Sahel para desestabilizar esta área y, por ende, Europa.

En este escenario actual, la frontera sur europea no es solo una línea trazada sobre un mapa: es un nuevo frente dentro esta guerra híbrida donde movimientos migratorios son usados como armas; simultáneamente poniendo a prueba las respuestas europeas ante este desafío decisivo para garantizar resiliencia dentro UE.

El Sahel y la desestabilización planificada

El Grupo Wagner ha dejado atrás su papel ambiguo como brazo ejecutor de la política exterior rusa desde 2014: su presencia paramilitar en Mali, Burkina Faso y Níger es prácticamente oficial. Este grupo apoya a regímenes afines y ocupa el vacío que dejó Occidente tras la retirada francesa en 2022. La estrategia rusa se sostiene sobre tres pilares:

Esta presencia ha intensificado la violencia, debilitado los esfuerzos internacionales por estabilizar la región y provocado desplazamientos masivos. Según ACNUR, únicamente en Mali hay más de 400.000 desplazados internos y decenas de miles han buscado refugio en países vecinos. Si las rutas internas se congestionan o las circunstancias empeoran, estos desplazamientos podrían transformarse en migraciones transcontinentales hacia Europa.

España, en el foco

Para 2025, aunque las llegadas por mar a España han disminuido globalmente, los expertos advierten sobre una presión migratoria persistente. Frontex resalta:

Sin embargo, bajo estas cifras se oculta una realidad inestable. El informe anual sobre riesgos 2025-2026 elaborado por Frontex advierte que la presión migratoria sobre Canarias seguirá siendo elevada debido al deterioro político y de seguridad en el Sahel, así como a la crisis humanitaria e influencia rusa.

La migración como arma

La utilización estratégica de los flujos migratorios es una táctica reconocida dentro del concepto de guerras híbridas. Esta estrategia busca desestabilizar, dividir y debilitar a los países europeos mediante la presión migratoria, generando tensiones políticas, sociales y económicas. Rusia, a través de Wagner y ahora África Corps, facilita el tránsito de migrantes por el Sahel sin intervenir para detener las redes de tráfico, convirtiendo esta situación en una herramienta para presionar a la UE*.

Las repercusiones son evidentes:

Argelia se perfila como un socio estratégico para Moscú en esta región, facilitando el acceso ruso al Sahel mientras amplía su influencia sobre los corredores migratorios. Los acuerdos energéticos y defensivos entre ambos refuerzan las capacidades rusas para proyectar poder en el Mediterráneo occidental e incidir indirectamente sobre España e Italia.

El deterioro generalizado de la seguridad en Mali y Burkina Faso, junto con la expansión de grupos terroristas e inestabilidad gubernamental local alimenta esta espiral de desplazamientos. Las mafias dedicadas al tráfico humano aprovechan esta coyuntura para ampliar sus redes diversificando los puntos desde donde operan especialmente desde Guinea-Bissau, Gambia o Costa de Marfil.

Frontex, cooperación y dudas

La respuesta europea se organiza desde diferentes frentes:

El desafío radica en equilibrar seguridad con protección a derechos humanos dentro un contexto donde cada vez más se percibe que la presión migratoria forma parte integral de una estrategia hostil más que simple consecuencia de crisis humanitarias.

Una amenaza en evolución

Los informes provenientes del Reino Unido junto con Frontex así como diversos ‘think tanks’ coinciden al afirmar que la influencia rusa sobre el Sahel sumada al uso instrumentalizado de flujos migratorios constituye una amenaza real que va creciendo para Europa. Este fenómeno va más allá del debate acerca del fenómeno migratorio ilegal; representa otra pieza clave dentro del tablero global donde España junto al sur europeo juegan papeles protagónicos.

El futuro dependerá fundamentalmente de varios factores:

Países de África con guerras o conflictos que involucran presencia rusa

Rusia ha incrementado su influencia en África a través de mercenarios como el Grupo Wagner (ahora en parte reestructurado como Africa Corps), apoyando gobiernos militares en el Sahel y otros conflictos para ganar acceso a recursos y contrarrestar la influencia occidental. A fecha de noviembre de 2025, los principales países con conflictos armados activos y presencia rusa confirmada son los siguientes (basados en operaciones de contrainsurgencia, protección de regímenes y alianzas militares):

País

Conflicto principal

Presencia rusa

Malí

Insurgencia yihadista (JNIM y afiliados a Al-Qaeda e ISIS) contra el gobierno de transición. Violencia en aumento con ataques masivos.

Africa Corps y ex-Wagner apoyan al junta militar; enfrentamientos directos con yihadistas.

Burkina Faso

Insurgencia yihadista (grupos de Al-Qaeda e ISIS) con ataques letales en el norte y centro.

Africa Corps en alianzas de seguridad con el gobierno; despliegue reciente para contraterrorismo.

Níger

Insurgencia yihadista transfronteriza (Al-Qaeda e ISIS) tras el golpe de 2023.

Africa Corps en partnerships de seguridad; despliegue para estabilizar al régimen militar.

República Centroafricana (RCA)

Guerra civil con milicias armadas y rebeldes; inestabilidad crónica.

Wagner/Africa Corps protege al gobierno de Touadéra; acusaciones de masacres y extracción de recursos.

Sudán

Guerra civil entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF); desplazamientos masivos.

Apoyo ruso a ambos bandos vía Wagner (armas y mercenarios); presencia en minas de oro.

Libia

Conflicto dividido entre el Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN) y el Ejército Nacional Libio (ENL) de Haftar.

Apoyo aéreo y mercenarios rusos al ENL de Haftar; bases en el este.

Estos conflictos forman parte de una estrategia rusa de «guerra por poderes» en el Sahel y más allá, con énfasis en regímenes posgolpistas. Nota: En Mozambique, la presencia rusa (Wagner) se retiró en 2024 tras fracasos, por lo que no se considera activa en 2025.

Países africanos que envían más emigrantes a Europa

La migración irregular desde África a Europa se concentra en rutas como la Atlántica (Canarias, desde Senegal/Mauritania), Mediterránea Occidental (Marruecos/Argelia) y Central (Túnez/Libia). En 2024-2025, los flujos han disminuido un 23-40% globalmente debido a controles fronterizos, pero persisten altos riesgos (más de 1.300 muertes en el Mediterráneo en 2025). Los principales países de origen (nacionalidades top en llegadas irregulares detectadas) son:

País

Estimación de migrantes irregulares a Europa (2024-2025)

Notas

Malí

~16.500 (2024); top en Sahel.

Líder en 2024 por represión postgolpe y pobreza; ruta Atlántica.

Senegal

~10.000-15.000 anual (estimado 2024-2025).

Alta en ruta Atlántica (Canarias); desempleo juvenil.

Guinea

~21.700 (2023); ~10.000+ (2024).

Top histórico en ruta Central; inestabilidad política.

Marruecos

~8.000-12.000 (2024); alto en deportaciones.

Ruta Mediterránea Occidental; proximidad geográfica.

Argelia

~7.000-10.000 (2024); top en deportaciones.

Ruta Occidental; tensiones económicas.

Egipto

~6.000-9.000 (2024).

Ruta Oriental/Central; crisis económica.

Túnez

Líder en intercepciones (3 años); ~5.000+ (2024).

Ruta Central; deterioro político y sub-Saharan transit.

Costa de Marfil

~4.000-7.000 (2024).

Aumento vía Túnez/Libia; efectos de crisis Ucrania.

Otros notables: Nigeria, Camerún y Burkina Faso (70% de flujos del África Occidental/Central combinados).

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