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Las dos manchas más recientes del dálmata

Ángel Sáez García 14 May 2016 - 04:00 CET
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LAS DOS MANCHAS MÁS RECIENTES DEL DÁLMATA

Las dos manchas más recientes en el pelaje de ese dálmata con el que el abajo firmante, servidor, Otramotro, viene comparando a Podemos, salvo error u omisión, son la marcha de la exsecretaria general de Podemos en Jaén capital, Trinidad Ortega, quien, en rueda de prensa, adujo de manera pormenorizada las razones que le llevaron a adoptar su “nada fácil” decisión de dimitir, que ya había adelantado mediante una carta, harta de la campaña de acoso, artimañas e insultos que ha padecido desde que fue elegida y la falta de apoyo orgánico que ha recibido. Y el caso navarro de la edil pamplonesa de Aranzadi-Podemos Laura Berro Yoldi, que ha venido, según unos, a emular el comportamiento, que no miento, poco edificante que protagonizó quien fuera pareja sentimental de Pablo Iglesias, Tania Sánchez, o a hacer, según otros, una burda fotocopia del affaire de la susodicha, cuando era concejala del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid la luego promotora de Convocatoria por Madrid, quien donde dijo “digo” no dijo “digo”, no, sino que dijo “Diego”, al afirmar (y luego echar en saco roto u olvidarse lo que había dicho): “No (punto). No vamos a entrar en Podemos (punto). Lo puedo volver a repetir. No (punto). No vamos a entrar en Podemos (punto). ¿Más claro?” y ¿dónde, en qué partido político, milita ahora la mentada (no se sabe a ciencia cierta si también lamentada)? ¡Justo!, ahí, en Podemos. Retomo aquí el asunto de la segunda mancha del can. Laura Berro formó parte de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Pamplona que adjudicó a una empresa de la que su hermana María Eugenia era representante un contrato por valor de 130.000 euros, acto en el que no debió estar presente la que estuvo y decisión de la que debió abstenerse quien no se abstuvo. Pero, al parecer, las proclamas de transparencia y ética proferidas por los representantes de Podemos sirven única y exclusivamente para los demás, para los otros, que son el infierno, según frase proverbial de Jean-Paul Sartre, no para ellos.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

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