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El problema, o el peligro para ser exactos, es real, pero la operación policial huele que apesta.
Da la sensación de que las Fuerzas de Seguridad españolas tenían desde hace mucho ‘horquillados‘ a los fanáticos y que se aceleraron los arrestos, por orden del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, para intentar trasmitir la idea de que tenemos un Gobierno alerta y eficaz, lo que es a todas luces faldo.
Hace más de ocho años, en febrero de 2015, Rajoy y Sánchez firmaron en La Moncloa el Pacto contra el Terrorismo Yihadista, un acuerdo que suscitó el rechazó de otras formaciones políticas.
Ni Podemos, ni ERC, ni Bildu, tampoco el PNV, suscribieron el acuerdo.
O sea, todos los que hoy son socios, compinches o aliados del Gobierno Sánchez, en la Coalición Frankenstein, se negaron a sumarse a un pacto en el que se señalaba que «el terrorismo es el peor enemigo de la democracia y de las libertades» y que «ningún país puede permanecer ajeno» a la «grave y real amenaza del terrorismo yihadista» – el principal desafío de nuestros días-, «sean cuales seas sus manifestaciones o sus formas de actuación, incluyendo los actores solitarios y los combatientes terroristas retornados».
Ese pacto no ha sido convocado jamás por el ministro de Interior de Sánchez.
Y no porque no hubiera motivos para hacerlo -ahora, sin ir más lejos, sería, por razones obvias, pertinente-, sino porque los socios en el Gobierno Socialcomunista –Sumar y Podemos– pondrían el grito en el cielo, al igual que los separatistas de ERC y los proetarras de Bildu.
El pacto tipificó por primera vez como delitos el adoctrinamiento a través de Internet, y también incluyó la prisión permanente revisable para los terroristas, sin duda el punto más controvertido.
Además, se recogía la necesidad de asegurar los recursos humanos y materiales necesarios para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
¿Para qué va a reactivar el jefe del PSOE el Pacto Antiyihadista si buena parte de los partidos que le mantienen en el poder, con los que pretende ser investido presidente de nuevo, son amigos de los yihadistas?
Y mientras pasa todo esto, con su desvergüenza habitual, el jefe del PSOE, parte de cuyo Gobierno ha sido acusado por Israel de antisemita y de simpatizar con el terrorismo tipo ISIS, viaja a Egipto para intentar salir en las fotos como un ‘hombre de paz’.
OPERACIÓN DISIMULO
La Policía ha arrestado por ‘yihadismo‘ a cuatro fanáticos en Granada, Barcelona y Madrid, en una operación antiterrorista que arrancó el pasado martes y se concretó este jueves, 19 de octubre de 2023.
Los yihadistas detenidos estaban intentando hacerse con explosivos para cometer atentados en España.
Uno de los datos que preocupa a los investigadores es que no todos los detenidos son de origen musulmán: dos de los cuatro eran de 2023 españoles sin vínculos familiares con el Islam.
El cabecilla del grupo apodado ‘el Califa’, residía en Huétor-Tajar (Granada).
Este individuo había creado y administraba varios grupos de Internet, enfocados a jóvenes, en los que trataba de adoctrinarles en el credo yihadista.
Dos de los cuatro detenidos, españoles, son conversos al Islam y habían sufrido en los últimos meses un rápido proceso de radicalización.
En los foros que compartían los cuatro se lanzaban mensajes muy explícitos, como la petición de «derramar sangre para recuperar Al Andalus y restaurar el Califato».
Los cuatro declararon ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz y negaron los hechos.
El magistrado, siempre muy ‘tolerante‘, ha acordado prisión provisional para tres de ellos: el ‘Califa’, y los dos españoles conversos.
El cuarto detenido, ha quedado en libertad provisional con medidas cautelares
En la Audiencia Nacional y en los servicios de inteligencia antiterroristas están sorprendidos por el incremento de jóvenes sin vínculos religiosos que se han convertido al islam y se han radicalizado.
Muchos de ellos, españoles, europeos o hispanoamericanos sin descendencia árabe.
Según fuentes policiales, los detenidos se hicieron con la fórmula del explosivo ‘la Madre de Satán‘ tras atacar Hamás a Israel
Lograron hace una semana las instrucciones para fabricar el explosivo.
El nombre técnico de ‘la Madre de Satán‘ es peróxido de acetona, también conocido por las siglas TATP.
Tanto el Daesh como Al Qaeda lo han utilizado en varias ocasiones ya que sus componentes son de uso doméstico.
La facilidad para adquirir estos elementos se contrarresta, sin embargo, con la dificultad para la preparación del explosivo, ya que dichos materiales son altamente volubles, y explotan casi al menor cambio de temperatura, fricción o impacto, por lo que no es sencillo elaborarlo en grandes cantidades.
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