Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

EL REPASO

Alfonso Rojo: “Alvise vale para la fiesta, pero jamás le votaré pensando que puede mejorar España»

El Gran Wyoming, sancionado en 2020 por la Audiencia Nacional con la friolera de 566.000 euros por engañar a Hacienda

Alfonso Rojo 27 Sep 2024 - 12:32 CET
Archivado en:

Más información

Carlos Herrera amarga el fin de semana a los ‘Sanchesku’ con la última novedad judicial sobre un miembro del clan

El juez confirma el procesamiento de Mónica Oltra por encubrir el acoso sexual de su exmarido hacia una menor

Alvise, que es un tipo listo, dicharachero y con dos pelotas, escurrió el bulto este jueves.

Se puso de perfil y se retrató.

Como todos ustedes saben, se había comprometido a venir a Periodista Digital, para explicarme en vivo y en directo los detalles de ese vodevil en el que anda chapoteando y el origen y destino de los 100.000 euros, que cobró en mano y sin factura.

De un jeta, por cierto, del negocio de las criptomonedas, a quien han pillado en una estafa piramidal y que para intentar salvarse de la quema y justificar donde está el dinero evaporado, denunció al artista de ‘Se Acabó la Fiesta’.

A primera horas de la mañana, cuando todavía se sentía seguro, llegó Alvise a pedirme por WhatsApp la url de la entrevista, para irla promocionando en sus multitudinarias redes sociales.

Al filo de las dos, telefoneó para decir que el asunto se había complicado y que, aconsejado por sus abogados, tenía que hacer antes una ‘declaración institucional’.

A media tarde y tras soplarle al oído uno de sus ‘asesores’ la mentira de que nos había llamado Romillo, el caradura de los bitcoins, pensó que le esperaba una emboscada en lugar de una entrevista y pegó la espantada.

Se pude entender que Alvise anduviese ayer algo paranoico, pero para ser tan echado para delante como suele ser, le temblaron muy pronto las canillas.

Y ahora al fondo del asunto.

Lo suyo, lo del cobro en negro de 100.000 euros, es mucho más una pillería que un delito y se solventará con una multa de la Agencia Tributaria.

Comparado con aquel maletín con medio millón de dólares chavistas, que intentó colar de rondón Monedero y que sirvieron para dopar a Podemos en sus inicios; con las trapacerías del hermano músico de Sánchez o con los apaños empresariales de la ‘catedráticaBegoña, es una bagatela que no tendrá consecuencias penales de ningún tipo.

Ver como en ‘LaSexta’ lo estigmatizaba como ‘defraudador’ El Gran Wyoming, sancionado en 2020 por la Audiencia Nacional con la friolera de 566.000 euros por engañar a Hacienda o que ‘El País‘, que el otro día ignoró el vídeo en el que Sánchez mentía al juez Peinado, lo saca hoy en portada, produce vergüenza ajena.

Lo mismo que todos esos ‘analistas‘, la mayor para de los cuales fueron pillados y multados por escamotear al Fisco lo que cobraban por las tertulias. O los progres que tapan a Begoña, entienden a Koldo, sintonizan con Ábalos o no se han enterado todavía de las multimillonarias comisiones que se embolsan Pepiño Blanco, Bono, Zapatero y compadres por hacer ‘favores políticos’ a los chinos, los bolivarianos o la madre que los parió.

Alvise lo sabe y por eso lo usó como eje de la homilía que subió a Internet a eso de las ocho de la tarde.

Sermón en el que definió a Hacienda como una ‘mafia’, instó al personal a no pagar impuestos y se presentó como un aperreado autónomo, obligado por la necesidad a esquivar los zarpazos del Fisco.

El tipo es inteligente, tiene instinto y adivina que millones de españoles, los que trabajan, producen y crean empleo, entienden como ‘legitima defensa’ maniobrar para que políticos manirrotos e incompetentes no te arruinen a golpe de impuestos.

Vale, pero lo de Alvise es otra cosa y sería trágico que esos 800.000 ciudadanos que le apoyaron en la elecciones europeas, reaccionaran como las ‘charos’ del PSOE, esas que se ponen la pulsera ‘Free Begoña’ y cada vez que revelamos una nueva mangancia socialista o un bulo de Sánchez gritan histéricas que son ‘fake news’ y exageramos.

Para ejercer de Batman en el corrompido Gotham de la política española, hay que lucir una capa impecable y la de Alvise ha quedado definitivamente manchada.

No está acabado ni mucho menos el personaje y nos seguiremos partiendo la caja de risa cada vez que suba a la Red un vídeo de Irene Montero trincando 350 euros por firmar en Bruselas con el maletín en la mano o nos deleite una panorámica de las suculentas tartas que se zampan los europarlamentarios que impulsan la Agenda 2030 y legislan para que sólo comamos avena, pero se ha roto el cristal.

¿Lo invitaría a una fiesta?

Si.

¿Me iría a almorzar con él?

Claro.

¿Lo traeremos al plató de Periodista Digital a contarnos cosas y denunciar tropelías?

Por supuesto.

¿Le votaría en una elecciones generales, pensando que ayudará a a cambiar las cosas y hacer una España mejor?

Rotundamente… ¡No!

Más en Columnistas

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by