David Alandete dice alto y claro de qué va el plan de Pedro Sánchez.
El que fuera periodista de ‘El País‘ y ahora corresponsal del ‘ABC‘ en Washington ha revolucionado conciencias con un mensaje en redes sociales en el que no deja dudas sobre las intenciones reales del presidente del Gobierno socialcomunista.
En ese post que se puede leer en X, Alandete no dudó en denunciar las artimañas y los malos modos del líder del PSOE cuando una información o un titular no se ajustaban a sus intereses:
Presiones a periodistas, ¿como cuando el actual presidente me llamó a gritos para que cambiara un titular? ¿O cuando su jefa de prensa conocía de antemano los titulares que íbamos a publicar en El País (hace años, ahora imagino que ya no) y llamaba para modificarlos? ¿O como… https://t.co/cUkZ9OXuAW
— David Alandete (@alandete) September 16, 2024
En este entrevista en ‘La Burbuja’ (Periodista Digital), le cuenta a Josué Cárdenas que lo que más le preocupa de todo es que haya periodistas capaces de ir en contra de otros compañeros de profesión:
Pues realmente es muy preocupante, porque, a ver, yo lo decía en mi comentario en redes sociales, esto no es una cuestión de colores políticos, de líneas editoriales, esta es una cuestión de una ofensiva del poder contra la prensa. Y lo que más me preocupa, y lo que más me ha preocupado desde que se empezara a hablar en España, o que el Gobierno empezara a hablar en España de bulos y pseudomedios y todo esto, es que la profesión está dividida. Yo creo que este debería ser un momento en que todos los periodistas, piensen lo que piensen, estén en el medio en el que estén, se unieran para hacer una defensa corporativa, y lo digo así, corporativa, de algo que yo, creo que es esencial en democracia.
Es decir, lo repito mucho, y quienes me han oído ya saben que siempre lo digo y que soy cansino, pero los periodistas como colectivo administramos un derecho que no nos pertenece. Es el derecho de una sociedad a estar bien informada. Y eso es muy importante. Entonces, que un Gobierno ahora venga a decidir qué son medios, qué son pseudomedios, y que venga a regular, es mermar ese pilar de la democracia. Y que a muchos periodistas nos haya pillado divididos, que haya gente firmando manifiestos en contra de otros periodistas, en lugar de estar controlando al poder. Es algo que desgraciadamente viene introduciéndose en España yo creo que desde la Generalitat de Cataluña empezó a, de alguna forma, a incentivar la prensa independentista, que era una prensa de causa, de bandera, y esto desgraciadamente no se ha ido quitando, sino que ha ido contagiando al resto de España.
Alucinó con el hecho de que Iñaki Gabilondo se haya prestado a firmar una lista más propia de la época de Torquemada:
Honestamente, para alguien como yo, creo que estudié en la Escuela de Periodismo de El País y que hice mi carrera en El País hasta que, esto es mi opinión, pero bueno, no mi opinión, mis sospechas. Pedro Sánchez se encargó de que me despidieran junto con otros directivos del periódico después de la moción de censura. Yo creo que ha habido una gran decepción de una serie de gente. Yo no sé, Iñaki Gabilondo, qué estaba pensando a la hora de firmar ese manifiesto, como también lo firmó alguien en la televisión pública, si no me equivoco, como Silvia Intxaurrondo, que está cobrando del erario público, cosa que me pareció bastante llamativa.
Pero como cuento en mi libro ‘La trama rusa’, que acaba de salir, a mí me despiden cuando yo estaba siendo objeto de ataques por parte de los medios rusos que me acusaban y me acusan de que si soy un agente de la CIA, de que si todo lo que publicó sobre Rusia es cosa de George Soros. Me han puesto imágenes con un gorro de papel de aluminio como si estuviera loco, con la música del Tetris detrás, me han hackeado la página web y todo esto me despide una periodista a la que yo tenía por uno de los grandes baluartes del periodismo en España, como es Soledad Gallego-Díaz. Y precisamente le cuento esto y en aquella época a mí ya me pareció que había mucha gente en la prensa española que sinceramente no es lo que parece. Y yo ya, de nuevo, insisto, esto no es una cuestión de lo que uno piense, de las ideas políticas que una tenga, de lo que uno vote, de la línea editorial o de la opinión de un periódico. Es una cuestión de que el Gobierno está creando unas fisuras que son irremediables en un colectivo que tendría que estar apuntalando a la democracia y que está dividido y que el día de mañana no va a estar unido para poder aguantar un ataque sin precedentes.
Ensalzó la figura de Antonio Caño, su director en ‘El País’ que no cedió a las presiones de Pedro Sánchez:
Yo, la verdad, trabajaba en ‘El País’ para un director como es Antonio Caño, no sé si le conocen, si los oyentes, los televidentes le conocen, pero es alguien con dos dedos de frente y una persona muy independiente. Yo nunca supe adivinar cuáles eran las ideas políticas de Antonio Caño. Lo que sé es que trabajábamos con una línea editorial, como todos los periódicos tienen, pero informativamente ‘El País’ era un periódico muy independiente. A mí Pedro Sánchez me llamó para cambiar un titular que había escrito Fernando Garea, que es un periodista bastante conocido y respetado y que luego fue director muy breve de la Agencia EFE, también echado por Sánchez y sustituido por el que después el que antes era el secretario de Estado de Comunicación, también otro periodista respetado llamado Miguel Ángel Oliver. Y a mí me llamó Sánchez pidiendo que cambiara un titular que era cierto de Garea, un titular sobre la pena de muerte y el PSOE. Básicamente venía a decir que, perdón, la cadena perpetua y el PSOE. Venía a decir que el PSOE al final aceptaba la cadena perpetua en un pacto con el PP. Era la realidad. Y en aquel punto Sánchez dijo que no ayudaba a la causa, es lo que me dijo a mí. A mí lo que me sorprendió es que dijo bueno pues llamaré a tus jefes. Y llamó, llamó a mis jefes. Llamó a Antonio Caño, llamó a Juan Luis Cebrián cuando estaba todavía en ‘El País’. Y ellos no hicieron nada, ¿no? Pero yo tuve que tratar con Sánchez que me habló de muy malos modos y desde ese momento me consta que bueno que pidió mi cabeza más de una vez, esto se lo puedo decir. Hasta que al final lo consiguió cuando Cebrián y Caño se fueron de ‘El País’. Pues nos despidió, pero no a mí solo, despidió a una decena de personas.
Rememoró dos capítulos que también son contundentes:
Y lo que cuento también en el libro es que curiosamente estaba José Luis Ábalos que hoy es bastante conocido por sus problemas con la Justicia digamos y que fue a un par de tertulias y en esas tertulias le dijo a dos periodistas de televisión española que la limpia en El País estaba hecha y que eso era cuestión de días. Yo no me lo creí porque no estaba en Turquía básicamente. Si me dices algo así en Turquía yo digo sí, bueno es posible que haya un control de la prensa así. Pero no lo creí, pero sí me despidieron el 9 de junio de 2018 y desde entonces me he sentido libre de contar estas cosas.
Otra cosa importante que cuento en el libro y que he contado en varias entrevistas, pero creo que ahora debe saberse, es que una periodista, de la que me reservo el nombre, de ‘El País’ que todavía trabaja allí entró a mi despacho muy agobiada porque la jefa de prensa de Pedro Sánchez, Maritza Ruiz, sabía un titular que íbamos a publicar al día siguiente y estaba llamando para que lo matizáramos o lo cambiáramos. ¿Se imaginan ustedes que el líder de un partido político, hoy presidente, conoce los titulares que se van a publicar al día siguiente? Es algo inaudito y ahora viene a decirnos que si las presiones alguien que, además, y perdona no quiero alargarme mucho, pero que además fue a Telefónica, que era accionista mayoritario del grupo Prisa, a pedir que cambiara la línea editorial de ‘El País’. O sea, a mí leer los mensajes de Pedro Sánchez y escucharle hoy sobre reformas mediáticas me parece realmente alucinante.