Contundente.
Javier Nart no se corta un pelo a la hora de definir lo que está sucediendo en el PSOE.
Para el exeurodiputado de Ciudadanos, entrevistado en ‘The Objective‘, todo es responsabilidad de un Pedro Sánchez que tiene anulado el pensamiento crítico de los socialistas.
Cuenta una anécdota bastante clarificadora:
No hay nada más triste que un mitin donde lo que tienes son unos cuestionarios o programas de lo que uno tiene que decir. No los seguí nunca, los leía por si había algo que era interesante. Hacía el discurso que creía que había que hacer y, sobre todo, esa cosa de subir el tono para que en ese momento te aplaudan. Porque la gente que está escuchándote es como en el teatro, hay una clac, unos que impulsan el aplauso.
Recuerdo que en una ocasión, en uno de los mítines que yo di con el Partido Socialista Popular conseguí que me aplaudieran bastante con esos trucos. Y estaba Enrique Tierno Galván, al que le pregunté qué le había parecido el mitin, y el hombre me miró con tristeza y me dijo «No lo vuelva a hacer. Respete usted a la audiencia».
Asevera que en política hay que proponer o valorar las medidas del oponente, no ir a la descalificación. En este sentido, ponderó la propuesta inicial de Pedro Sánchez de acabar con las puertas giratorias:
No hay que descalificar, hay que calificar las cosas. Tú no eres mejor por hablar de la extrema derecha reaccionaria del Partido Popular. Di cuáles son los errores y las contradicciones del PP o del PSOE. Pero vamos a la descalificación y no a la calificación. Por una razón: es mucho más fácil descalificar que dar argumentos cuando generalmente, en muchos de los casos, los argumentos además se te vuelven para atrás. Recuerda cuando al ínclito Pedro Sánchez se le ocurrió una cosa que es correcta, acabar con las puertas giratorias.
Sin embargo, Nart acaba decepcionado con ese Sánchez que copa todas las instituciones:
Tengo una lista que parece la lista de los reyes godos de altos cargos del Gobierno, desde TVE a la Agencia EFE, pasando por la Comisión Nacional de Mercado de Valores, por el Banco de España, el Tribunal Constitucional y la Fiscalía, que está repleta de ministros y exministros, altos cargos y maridos o mujeres de diputadas y diputados socialistas. Cuando Pedro Sánchez dice eso de las puertas giratorias, es correcto. Pero cuando le llega el turno, lo que hace es invadir las instituciones y lo que tenemos es unas instituciones que no son instituciones al servicio del ciudadano, sino al servicio del poder. Y el poder es el PSOE. No, miento, en este momento el poder es Pedro Sánchez.
Cree que ahora mismo en el PSOE se defienden posiciones que hace nada se criticaban de manera feroz:
Vamos a decir que es la estructura del PSOE, pero yo no me reconozco en ese PSOE, que es un partido carente de dignidad en sus miembros directivos que antes estaban completamente de acuerdo en que no habría amnistía, ni habría indultos, ni habría financiación especial o diferenciada. Y ahora entienden que todo es muy correcto, porque con la financiación singular para Cataluña estamos movilizando un debate sobre la federalización. Con la amnistía estamos propiciando la existencia de una convivencia en Cataluña. Entonces, todo lo que antes se justificaba y se argumentaba de una manera, ahora automáticamente lo justifican de la otra.
Tienen el pensamiento sodomizado por el interés de seguir en el poder y el poder es Pedro Sánchez. Es el pan nuestro de cada día. ¿Cómo vas a negarte a Dios padre si lo que necesitas es seguir viviendo? Porque la mayoría de ellos, cuando salgan de la política, entran en alguna de las instituciones, bien particulares, pocas, o bien conexas con el partido. Las diputaciones, por ejemplo, que es un pesebre espléndido, pues todo eso sirve para que los políticos se perpetúen en el pan nuestro de cada día, que depende de lo que yo digo, la dictadura del secretariado, no la del proletariado, la del que manda.