Dicen que no hay peor cuña que la de la propia madera. Pero lo que le ha pasado esta mañana del 30 de abril de 2016 a Juan Luis Cebrián, presidente de PRISA, es directamente haberse metido varias astillas en los dedos.
A buen seguro que el primer café de la mañana se le tuvo que derramar oyendo como el programa ‘A vivir que son dos días’, dirigido y presentado por Javier del Pino, mantuvo como colaboradora habitual a Cristina Pardo, periodista de laSexta, concretamente presentadora suplente de ‘Al Rojo vivo’.
La coña es que Cebrián prohibió taxativamente que nadie del grupo PRISA fuese a los programas de laSexta por haberse hecho eco de las informaciones que le vinculaban, junto a su primera mujer, con los papeles de Panamá. Huelga decir que si nadie podía ir a esa televisión, menos aún podrían invitar a nadie de la segunda cadena de Atresmedia a los estudios de la SER –Cebrián inicia acciones legales contra La Sexta, ElDiario.es y ElConfidencial.com-.
Sin embargo, Javier del Pino se ha pasado por el arco del triunfo esa ‘sugerencia’ y ha mantenido en el programa a Pardo. Ésta, sabiendo que el presentador de la SER se estaba jugando poco menos que su futuro laboral, le ha dedicado una despedida con mucha intención, a lo Bárcenas:
Sé fuerte Javier, aguanta.
Escuche el audio en el minuto 57:34
Habrá que ver si Cebrián retorna del lado oscuro y toma o no represalias contra del Pino.
LA PATALETA DE ESCOLAR
El primer periodista afectado por el veto de Cebrián a todos aquellos medios que hubiesen publicado o se hubiesen adherido a las informaciones sobre los papeles de Panamá sacadas por El Confidencial y laSexta fue el director de eldiario.es, Ignacio Escolar.
Su medio repicó las noticias sobre la vinculación del presidente de PRISA en esos papeles panameños y la orden de Cebrián fue clara, que Escolar no volviese más a ‘Hoy por hoy’ (SER) –El tuit que le estalla en los morros a Nacho Escolar tras echarle Juan Luis Cebrián de la Cadena SER-.
La pataleta de Escolar fue de las que hacen afición, pero sin embargo las redes sociales le recordaron cómo él se alegró cuando echaron por la puerta de atrás a Carlos Carnicero, en un claro ejercicio de carencia de pluralidad, y curiosamente era el propio Escolar quien pasaba a calentar la silla del periodista despedido.
De hecho, fue el propio Carnicero quien le recordó aquel bochornoso episodio:
Más en Radio
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home