Más información
Al ‘rey del pollo frito’ se le chamuscó la mercancía.
En lo que ya parece un circo sin final, Ramoncín, ese dinosaurio irrelevante del rock español que lleva décadas alimentándose de nostalgia y platós de televisión, acaba de encontrar una nueva causa perdida: blindar al socialista José Luis Rodríguez Zapatero.
Mientras el informe de la UDEF sacude con fuerza al expresidente socialista, pringado hasta las cejas en el rescate de Plus Ultra, el cantante de ‘Litros de alcohol‘ ha decidido ponerse la capa de superhéroe y salir en su auxilio.
«Hay que tener paciencia», reclamó el artista en el programa ‘Más Vale Tarde‘ (laSexta), que al parecer tampoco se creyó ni una coma de las graves irregularidades que salpican al que fuera inquilino de La Moncloa:
Bueno, esto requiere un poquito de paciencia, ¿vale? Porque todo esto se va a saber y vamos a ver el valor que tienen, por qué están ahí. Yo que tenga una caja fuerte en el despacho, igual puedo decir que es un lugar más seguro, que tienes alarma, que en otros sitios no. Otra cosa es tener el dinero guardado en cajas de vasos. O sea, yo creo que ahí los amigos son los que más fallan. Las amistades peligrosas es una cosa mucho más delicada, ¿no? Pero es curioso que esto, no sé si tenemos tiempo, pero es curioso que esto termine llevándose por delante la parte buena de lo que ha ocurrido con este gobierno de coalición progresista. Es lo que más nos sorprende.
Del escenario al tribunal de la opinión pública, Ramoncín pasó de cantar contra el sistema a defender con uñas y dientes a uno de sus mayores representantes.
Un escudo tan ridículo como previsible: cuando la izquierda está en apuros, siempre aparece algún viejo gloria del progresismo cultural para dar la cara… aunque ya nadie le recuerde por sus éxitos musicales, sino por sus cada vez más patéticas apariciones defendiendo lo indefendible.
Más en Periodismo
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home