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La tropa de Eduardo Inda no para.
Se han ido los de OKdiario con un monstruoso teleobjetivo a Lanzarote y el día que no pillan a la madre de Pedro Sánchez disfrutando de la mansión, atrapan a su cuñado o a cualquier otro.
Resulta que está toda la parentela allí a cuenta del sufrido contribuyente.
Parientes y amigos e incluso ‘subditos’ destacados.
En pleno agosto, mientras buena parte del país lidia con incendios forestales, inflación y los coletazos de los escándalos políticos, Pedro Sánchez ha decidido refugiarse junto a su extensa familia en la Residencia Real de La Mareta, en Lanzarote.
Este enclave, gestionado por Patrimonio Nacional y dotado de todas las comodidades imaginables, se ha convertido en el epicentro de la controversia sobre el uso de bienes públicos para disfrute personal.
La escena recuerda más a una saga familiar que a una estampa institucional: el presidente no solo ha invitado a su esposa Begoña Gómez, sus hijas Ainhoa y Carlota, y sus padres, sino que también han sido vistos su cuñado Miguel Ángel (hermano de Begoña Gómez) y su mujer holandesa, Fayette Proper. Todo ello, según apuntan varias informaciones recientes, a cargo del contribuyente español.
El clan al completo: vacaciones sin escatimar
- Begoña Gómez, aún envuelta en causas judiciales por presunto tráfico de influencias y corrupción, disfruta junto al presidente del acceso privado al mar y las piscinas del palacio.
- Las hijas adolescentes del matrimonio se dejan ver en los jardines y playas privadas del recinto.
- Los padres del presidente, Pedro y Magdalena Pérez-Castejón, tras pasar por un hotel cercano, se han instalado finalmente en el palacio oficial.
- El cuñado, director audiovisual con proyectos en plataformas internacionales, y su esposa han sido captados por cámaras saliendo de la residencia durante estos días. Cabe recordar que el propio Sánchez utilizó un helicóptero oficial para acudir a su boda en 2018.
Mientras tanto, la seguridad y logística desplegadas recuerdan más a una cumbre internacional que a unas vacaciones familiares. El dispositivo policial se ha reforzado este año ante el clima político especialmente tenso.
La Mareta: historia, lujo y polémica
El palacio no es solo símbolo de poder. Construido por orden del rey Hussein de Jordania en los años 70 y donado al rey Juan Carlos I en 1989, La Mareta pasó a ser gestionada por Patrimonio Nacional para fines turísticos e institucionales desde 2015. Sin embargo, la familia Sánchez le ha encontrado un uso mucho más doméstico: descanso estival con todo incluido.
Características destacadas:
- Más de 30.000 metros cuadrados de jardines autóctonos, lagos artificiales y arquitectura integrada obra de César Manrique.
- Diez bungalows independientes para invitados o personal.
- Piscinas privadas, helipuerto propio y acceso directo al mar.
- Coste mensual estimado: unos 10.000 euros solo en mantenimiento ordinario.
Los datos hablan por sí solos: ni Mariano Rajoy ni otros presidentes anteriores pisaron nunca La Mareta durante sus mandatos. Solo la familia real o personalidades extranjeras como Mijaíl Gorbachov o Helmut Kohl habían disfrutado antes del complejo con tal nivel de privacidad y despliegue logístico.
El “amo” del PSOE blindado entre escándalos
No solo es el contexto vacacional lo que irrita a parte de la opinión pública. El presidente socialista opta por este retiro dorado justo cuando su partido atraviesa una tormenta política: casos abiertos contra figuras clave como Ábalos o Cerdán; investigaciones sobre su entorno familiar; protestas públicas —especialmente desde Canarias— pidiendo que busque otro destino menos oneroso para las arcas estatales; e incluso algún que otro reproche interno desde filas socialistas.
El propio Sánchez apenas ha abandonado el recinto durante estas semanas. Solo una fugaz visita relámpago a las zonas afectadas por incendios forestales en Galicia y Castilla y León interrumpió su retiro insular antes de volver raudo a Lanzarote. El mensaje parece claro: descanso familiar blindado frente al ruido exterior.
¿Vacaciones presidenciales o exhibición patrimonial?
El debate sobre la legitimidad del uso privado —o semicerrado— de bienes públicos como La Mareta sigue abierto. Presidencia defiende motivos logísticos y de seguridad; la oposición denuncia ostentación e insensibilidad social; mientras tanto, el palacio suma otro capítulo más a su historia como escenario preferido de las élites políticas nacionales.
Curiosidades que rodean el caso
- El nombre “La Mareta” proviene de una antigua cisterna excavada en el terreno donde se erige hoy el palacio.
- Aunque fue construido por orden del rey Hussein, este nunca llegó a dormir allí.
- En esta residencia falleció doña María de las Mercedes, madre del rey Juan Carlos I.
- La boda del cuñado presidencial fue motivo de polémica no solo por la asistencia vía helicóptero oficial sino también porque fue celebrada en Aldeanueva de Cameros (La Rioja), lejos de cualquier sede institucional.
- Las instalaciones cuentan incluso con un bar privado apodado “La Cueva”, reminiscencia isleña al “bodeguilla” monclovita.
En definitiva, mientras muchos ciudadanos cuentan los días para regresar al trabajo tras las vacaciones —o sueñan con poder permitirse unas—, hay quien puede presumir no solo de desconexión absoluta sino también de hacerlo rodeado de toda la familia… y bajo techo institucional.
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