Ignacio Escolar es un periodista, pero antes que periodista es un lacayo de Sánchez. No pasa nada, en España periodistas lacayos los hay a espuertas; son los que hablan y escriben tan solo lo que le dictan sus amos. Hay tantos y tan miserables que hoy y desde hace años cuando compartimos la lectura de un diario con algún amigo bien podemos decir lo de aquel diálogo
¿Qué noticias hay?
He leído varios periódicos, pero no logro saber que noticias hay,
¿Y eso?
Es muy difícil leer la verdad entre líneas repletas de falacias y mentiras.
Ignacio Escolar busca pasar a la historia, busca la posteridad. Ignacio acaba de encontrar la forma de hacer su “Sic transit gloria mundo”. Ha dicho una de las frases más miserables ruines y mezquinas que ha registrado la historia del periodismo y que va a registrar: “ETA fue subcampeona en matar gente, el campeón fue Franco” Una frase que le ha llenado de gloria, de gloria espesa y húmeda, vamos, de mierda, de estiércol, de residuos de letrina. Puede que Ignacio se viera afectado por una tormenta solar. Ya sabemos que las tormentas solares, no solo nos pueden hacer caer todo el sistema eléctrico y de Internet, sino, y de acuerdo con los científicos, hacer perder la cabeza a los seres humanos, incluso llevarlos al suicidio. Lo cierto es que no hay ya duda de que las tormentas solares pueden hacer de un hombre o una mujer mentalmente sano, un gilipollas integral. Puede que este haya sido el caso de Ignacio…o puede que no haya sido el caso, sino que Ignacio es así porque su tarjeta perforada de su ADN lo lleva impreso desde su tierna infancia. Y si la frase que salió de sus labios es consecuencia de su naturaleza, Ignacio debería desparecer en un país nórdico, lugar donde no hay tormentas solares y pueda disfrutar de las auroras boleares que, parece ser, no te hacen decir frases míseras.
MAROGA