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La decana de la facultad de sociología de la Complutense hizo unas declaraciones en las que dejaba claro que era una facultad de izquierdas.
Ya las facultades son de izquierdas o de derechas. No son facultades con apertura de mente que toleren todas las opiniones porque la verdad es poliédrica y cada opinión la enriquece.
No, es una facultad de izquierdas, un centro de adoctrinamiento. Las imágenes sugieren que es una facultad de suciedad física y por desgracia también me imagino que de suciedad mental.
Los alumnos tienen mucha probabilidad de salir adoctrinados.
Todo esto viene a cuento porque creo que la ministra de Igualdad estudió allí y supongo que muchas de las compañeras que le acompañan en esa batalla irresponsable también lo hicieron. Sólo un estercolero puede inspirar a alguien un modelo de mujer tan denigrante como el que ellas proponen, la reducen a una vagina, a una máquina de placer.
Cualquier prostituta tiene más clase , las prostitutas eligen a sus clientes y son conscientes de que su servicio se limita al sexo, no venden sus sentimientos, saben que son mucho más que una vagina; por cierto, yo tengo un gran respeto por ellas, siempre que lo hagan voluntariamente, porque muchas trabajan para poder mantener a sus hijos y para mí merecen más respeto que todas aquellas que se casan por interés.
La mujer es mucho más que una vagina, es el ser más perfecto de la creación, es el ser capaz de dar vida, amor, transmitir valores como la solidaridad, la tolerancia, el respeto, el valor del esfuerzo, la satisfacción del trabajo bien hecho…..Su labor la realiza en la mejor universidad del mundo, la familia, una facultad abierta a todas las ideas donde se respetan todas las opiniones y se apoyan todos los proyectos del vida, donde todos pueden expresar sus sentimientos, compartir penas o alegrías, en resumen, una comunidad de personas que se aman, palabra que ignoran estas feministas, el amor; para ellos solo existe el sexo y los dogmas aprendidos en esas facultades horrorosas donde se las inoculado el neoconunismo que ha modificado la lucha de clases por la lucha de sexos, ahora el enemigo no es el burgués, es el patriarcado cuando el 90 % de la población antes del siglo XX vivía en el campo y el pobre padre era un esclavo de la tierra que sólo salía de ella cuando el señor preparaba una guerra y lo mandaba a morir como si fuese ganado para defender sus intereses y la pobre mujer estaba todo el día en el hogar, intentando entre los dos sacar a su familia adelante; por cierto, la mujer salía menos pero cuando lo hacía era para servir a la mujer del señor que la tenía esclavizada en su mansión e incluso llegaba a robarle la leche de sus hijos para amamantar a los otros con el fin de que no se le cayeran los pechos. Se ha producido una ósmosis entre la facultad basurero y las mentes de algunos de sus alumnos, no hay belleza, ni sentimientos, ni ilusiones, ni proyectos compartidos, ni matices, todo es un cuadro sórdido , una fábrica de sexo con contratos de prestación de servicios firmados, sin aventura, sin ilusiones, sin proyectos de vida compartidos, sin amor; que pena, la felicidad consiste en llegar sola y borracha a casa.
Madame Butterfly de Puccini ya no estará esperando que llegue su amor, no subirá al monte cuando vea llegar al barco entrando en el puerto, no observará con ilusión emocionada anhelando ver aquel hombre blanco, marinero extranjero, con el que tanto tiempo estuvo soñando, tendrá preparado un contrato de consentimiento para el uso y disfrute de su vagina, nunca más escucharemos extasiados a la Callas en su sublime aria, veremos a un notario dando fe de un contrato. No sufriremos con la Regenta de Clarín, esa mujer infeliz por tener un marido que no la amaba, palabra maldita para estas progres, que teniendo belleza, bienestrar material y estatus social arriesga todo para encontrar algo de cariño equivocándose al entregarse al Magistral de la catedral de Vetusta, un hipócrita que utiliza su rango superior en la iglesia no para hacer el bien sino para obtener poder y prestigio; no podremos deleitarnos con la técnica refinada del autor capaz de describir con palabras ambientes, paisajes y sentimientos, no podremos sentir la decepción de la pobre Ana Ozores que nos invita a sufrir con ella para acompañarla en su dolor. No sentiremos las pasiones de Romeo y Julieta de Shakespeare capaces de enfrentarse a los odios familiares pensando que su amor los vencería, ni sufriremos con su destino.
No podremos deleitarnos con los protagonistas de Orgullo y Prejucio que luchan por amor contra una sociedad clasista e injusta.No acompañaremos a la Catherine de Cumbres Borrascosas en su romance secreto ni podremos percibir los efectos dañinos de los celos. No podremos sentir como una joven enferma de cáncer se contagia de la vitalidad y energia de un muchacho que por amor la ayuda a recobar la ilusión de vivir, John Greene nunca escribiría Bajo la misma estrella ya que si el chico sólo buscara placer nunca lo haría con alguien enfermo.
No acompañaríamos al joven Watanabe de Murakami que quedó prendado de Naoko siguiéndola cuando fue ingresada en un sanatorio especial para acompañarla en un viaje al subsconsciente magistralmente descrito por el autor con sus atmósferas densas, surrealistas y descripciones oníricas con poderes de calmar y extasiar. No podremos deleitarnos con la cultura japonesa magistralmente descrita por Baricco donde podemos sentir el amor sencillo y delicado de sus protagonistas y descubrir sus nobles sentimientos.
Nuestro mundo será un basurero gigante inspirado en la facultad, suciedad material, mental y moral, un mundo de penes y vaginas, sin sentimientos, sin ilusiones, sin proyectos de vida compartidos, sin amor donde sólo se buscará el placer sexual.Un mundo de seres enfrentados en el que todos los que discrepen serán reprimidos.
Para construir ese horror les estorba la familia, en ella las personas aprender que lo más importante es amar, que hay que tolerar todas las opiniones, que hay que apoyar todos los proyectos de vida, que lo importante no es tener sino ser; por eso toda una ministra tiene la poca vergüenza de decir que los hijos no son de los padres, quieren arrebatarles a su familia para que no sientan su amor, por eso ponen todo tipo de trabas a las mujeres para que no sean madres, por eso se escandalizan si alguien propone a una embarazada que oiga el latido de su bebé, por eso potencian en las escuelas el sexo a niños que todavía no están maduros, por eso inventan 40 géneros, por eso demonizan al hombre….. hay que destruir a la familia como sea, hay que destruir el amor.
No lo conseguirán; en la URSS, su modelo, quisieron hacerlo, intentaron extirpar el instinto materno mediante comunas y reprimir la religiosidad quemando iglesias o convirtiéndolas en mercados. Tuvieron todo el poder durante 70 años y no lo consiguieron ya que como escribió San Pablo : “Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia (…), si no tengo amor, no soy nada”
El amor no pasará jamás
José Maseda García
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