¿Por qué a ti, no?
¿Por qué a ti, sí?
Lo bueno y lo malo; lo malo y lo bueno.
Llevas media vida preguntándote y sigues sin respuestas; sigues sin entender nada de lo que te pasa o de lo que te deja de pasar, como si de un juego azar se tratase, en el que unas veces se pierde y en otras se gana.
Te santificas a ti mismo y no entiendes por qué la vida no te honra y corresponde como mereces, ascendiéndote a los altares de la gloria humana, vanidad de vanidades; mundana caricatura de felicidad vana.
Y seguirás sin respuestas, y seguirás sin entender nada. Y es que nunca te percataste que esos premios y castigos, azotes y medallas, que jalonan y estigmatizan nuestra existencia, no son solo consecuencia directa de lo que hacemos, sino también de lo que no hacemos; porque no sabemos o simplemente, porque no nos da la gana.
PENSAMIENTO DEL DÍA: ´Una rana jodió a un pez, pero no lo joderá otra vez´