Más información
El ministro Ángel Víctor Torres defiende con firmeza la urgencia de «educar en democracia» a los jóvenes españoles.
Esta afirmación surge en medio del crecimiento de apoyos hacia formaciones como Vox, que se ha consolidado entre los menores de 25 años.
La campaña, iniciada en septiembre de 2025 por el Ministerio de Memoria Democrática, ha costado hasta ahora 13 millones de euros de fondos públicos y se prorroga seis meses más, enfocándose en jóvenes de hasta 35 años. Desde el Gobierno, citan investigaciones del CIS que advierten sobre una radicalización juvenil, pero las cifras electorales parecen indicar lo contrario: VOX está ganando cada vez más seguidores entre la generación Z.
Torres sostiene que un 25% de los jóvenes considera que el franquismo era «bueno» o preferible a la democracia actual. Durante un evento organizado por Atresmedia, subrayó la necesidad de contrarrestar la desinformación que circula en las redes sociales, donde proliferan falsedades sobre la dictadura.
«Debemos educar en valores democráticos», afirmó, recordando las hambrunas y migraciones masivas que se vivieron bajo el régimen franquista. Sin embargo, hay quienes critican esta asignación presupuestaria como un despilfarro ideológico. El Ejecutivo aboga por una educación en las escuelas para prevenir el «totalitarismo», aunque algunas comunidades gobernadas por partidos de derecha han eliminado cursos similares por sospechas de adoctrinamiento.
La prórroga se produce en un contexto complicado. Los barómetros del CIS son utilizados por los socialistas para justificar esta medida: jóvenes con desinterés hacia la democracia y añoranza por épocas pasadas. Recientes encuestas confirman que VOX se posiciona como líder entre votantes de 18 a 24 años. Santiago Abascal, hace unos días, llenó plazas como la de Ponferrada reclamando un cambio real. Mientras tanto, el Gobierno sigue invirtiendo sin evaluar su impacto: ¿serán suficientes 13 millones para revertir estas tendencias?
Datos electorales que desafían la narrativa oficial
Las cifras no engañan y ofrecen un panorama incómodo para el Ejecutivo. En las elecciones más recientes:
- VOX logra hasta el 40% de apoyo entre los menores de 25 años según sondeos.
- El CIS indica que un 25% de los jóvenes prefiere el franquismo, aunque no menciona el contexto actual de precariedad: con paro juvenil al 27%, alquileres desorbitados y una emigración masiva.
- Iniciativas como esta, que se extienden hasta marzo, buscan «enfrentar información», según dice Torres, pero VOX ha crecido un 15% interanual entre nuevos votantes.
Los socialistas emplean el estudio del CIS para hablar sobre radicalización, pero pasan por alto que este descontento proviene de políticas concretas: una deuda pública asfixiante y precios inaccesibles en vivienda. Torres se permite ironizar sobre presidentes autonómicos que llegaron al poder mediante sufragio universal y ahora cuestionan estos cursos educativos. Los críticos responden señalando que el verdadero adoctrinamiento radica en utilizar fondos públicos para intentar moldear votos.
Antecedentes y posibles consecuencias
La iniciativa comenzó en septiembre con el objetivo de «defender valores democráticos». Torres relaciona esta campaña con su historia familiar: su abuelo estuvo en campos de concentración. Ahora, con esta prórroga, se ampliará a más actos y materiales educativos. Las posibles consecuencias son evidentes. Si VOX continúa avanzando –como lo demuestra la multitudinaria presencia de Abascal–, es probable que este gasto público haya sido en vano. Comunidades como Castilla y León resisten estas iniciativas apelando al Gobierno central.
No se descartan recursos judiciales al respecto. Y aquí podría haber lugar para una broma: ¿qué pasaría si los jóvenes, tras tanta «educación democrática», decidieran votar masivamente contra quienes intentan educarles? La presión presupuestaria suma críticas sobre exhumaciones –9.000 ya realizadas y otras 11.000 pendientes– así como sobre una ley de Memoria cuya continuidad está en juego.
Para concluir con algunas curiosidades: aunque el 25% nostálgico es inferior al 75% favorable a la democracia, VOX logra captar ese malestar con un mensaje directo y claro. Recientemente, Abascal congregó miles en Ponferrada. Y aunque el CIS, bastión socialista, señala una supuesta radicalización… no explica cómo es posible que desde 2024, VOX haya incrementado su apoyo un 20% entre universitarios.
Más en Partidos Políticos
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home