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Ibiza ya no es solo sinónimo de fiesta. Detrás de los carteles de DJs y las discotecas, late una isla que ha aprendido a contar su historia a través de los fogones. La prueba está en sus cinco restaurantes con estrella Michelin, todos conquistados entre 2021 y 2024. Entre ellos, Unic —en Platja d’en Bossa— brilla con luz propia. No solo por su estrella (conseguida en 2023), sino por cómo su chef, David Grussaute, ha convertido la cocina en un relato íntimo de Ibiza.
Una noche para guardar en la memoria
La velada prometía: un «cuatro manos» entre Grussaute y el chef ibicenco Vicente Roig (Es Tast), organizado por Fomento del Turismo de Ibiza y Eating in Ibiza. El escenario, el Hotel Migjorn Ibiza Suites & Spa, un remanso de calma donde las suites imitan las casitas payesas y el restaurante despliega una decoración marina que anticipa el viaje sensorial.
Grussaute, francés de nacimiento pero ibicenco de adopción, no cocina: narra. Su menú es un mapa de sabores donde el cordero rojo mallorquín, la gamba roja de Ibiza o el porc negre son los protagonistas.
«No se trata solo de comer bien, sino de entender una tierra»
Comenzamos con el brioche tibio de sobrasada de pato con piel de sandía encurtida. A su lado, una royal de cangrejo rojo y el fromage de cerdo negro con mayonesa de ostras y caviar limón. Tres bocados que resumían su filosofía: tradición revisitada con técnica impecable.
Del mar a la montaña, sin prisa
Lo mejor de Unic es que no tiene prisa. Cada plato llega con su propia historia. El atún con mostaza de campo y pan de posidonia —sí, pan hecho con la planta marina— era un guiño al Mediterráneo más salvaje. Le siguió un pulpo ibicenco con salicornia y mojo de tamarindo, donde la textura y el contraste ácido-dulce dejaban claro por qué Grussaute merece esa estrella.
Pero la sorpresa vino de la mano de Roig: una morena con verdinas, un pescado poco habitual que demostró cómo lo «arriesgado» puede seducir. Después, el calamar de potera con caracoles y clorofila —un mar y montaña delicado— y un aguachile morado de gamba blanca, remolacha y frambuesas que era pura poesía visual.
El plato que lo cambió todo
Grussaute guardaba un as en la manga: la ensaimada de porc negre y cabello de ángel. «Es nuestro homenaje a lo dulce y lo salado de la isla». El resultado era sublime: la masa esponjosa de la ensaimada, la intensidad del cerdo negro y el toque dulce del cabello de ángel creaban un umami que justificaría, por sí solo, una segunda estrella. El pato con higos nos sorprendió con diferentes elaboraciones que le acompañaban
Tras eso, el arroz de matanzas de Roig —un clásico payés con cerdo, pollo y setas— casi pasó desapercibido. Casi. Porque en Unic, hasta lo «simple» tiene matices.
Postres que son odas a Ibiza
El final fue un crescendo: miel fermentada con flores frescas (un equilibrio perfecto), un tributo a Tanit —la diosa fenicia de la fertilidad— en forma de postre floral, y las Pitiusas, islas de pinos, un guiño al nombre griego de Ibiza.
Los petit fours (con flaó, greixonera y un financier de fresas) cerraron una cena de 18 pasos que duró cuatro horas y se sintieron como un suspiro.
Ibiza, más allá de la fiesta
Unic es la prueba de que Ibiza quiere ser recordada por algo más que por sus discotecas.
«Aquí hay productores, pescadores y chefs que aman su tierra»
Y se nota. En cada plato, en cada detalle del Migjorn —ese hotel donde el viento del sur («migjorn«) trae aromas a sal y romero—, en la elegancia discreta del servicio.
Si viajas a la isla, reserva mesa. No solo por la estrella, sino por la emoción de descubrir Ibiza a través de sus sabores.
Restaurante Unic
ð Hotel Migjorn Ibiza Suites & Spa, Carrer de les Begònies, 18 (Platja d’en Bossa).
ð *971 393 573* | ✉ reservas@migjornibiza.com
ð¡ *Menú degustación: ~150-180€ (según temporada). Recomendable reservar con semanas de antelación en verano.*
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