Quizá se haya acordado el gran Paul McCartney de una mítica frase de su viejo colega en los Beatles.
Es aquella de John Lennon, que decía: «La vida es lo que te sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes».
Porque la triste realidad es que a él y a millones de artistas no tan geniales, la vida les ha entrado por la ventana, primero en forma de Internet y después de IA.
En un giro irónico digno de una canción de los Beatles, el legendario músico que una vez cantó «All You Need Is Love«, ahora advierte que lo que realmente necesitamos es protección contra la inteligencia artificial (IA).
Paul McCartney alza su voz para defender a los artistas frente a la creciente y aparentemente imparable amenaza que supone la IA para sus ingresos y creatividad.
McCartney, quien recientemente utilizó la IA para «reunir» a los Beatles en su última canción «Now and Then«, se encuentra en la paradójica posición de advertir sobre los peligros de esta misma tecnología.
«Hemos descubierto un trabajo que amamos y que también paga las facturas«, subraya Sir Paul, «pero estas nuevas propuestas podrían disminuir la motivación para los escritores y artistas«.
El llamado de atención de McCartney no es un grito en el desierto.
Un reciente estudio económico global -que la industria intentan mantener ‘secreto’- revela un panorama sombrío para los creadores en la era de la IA.
Según el informe, mientras las empresas de IA se frotan las manos ante la perspectiva de ingresos millonarios, los artistas podrían ver cómo sus ganancias se evaporan más rápido que un solo de Ringo Starr.
La IA: ¿El quinto Beatle o el villano de la industria?
El estudio, encargado por la CISAC (Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores), proyecta que para 2028:
- Los creadores musicales podrían perder el 24% de sus ingresos.
- Los creadores audiovisuales se enfrentan a una pérdida del 21% de sus ganancias.
- El mercado de contenido generado por IA en música y audiovisual crecerá de 3.000 millones de euros actuales a 64.000 millones de euros.
Estas cifras son suficientes para hacer que cualquier artista quiera componer una balada triste.
Pero la historia no termina ahí.
Mientras los creadores humanos ven menguar sus ingresos, se espera que los proveedores de IA generen 9.000 millones de euros anuales en 2028, partiendo de los modestos 300 millones actuales.
Es como si la IA fuera el nuevo Ed Sheeran, acaparando todas las reproducciones en streaming.
¿Quién teme al lobo feroz de la IA?
La preocupación no se limita al mundo de la música.
Traductores, guionistas y directores podrían ver sus ingresos «canibalizados» entre un 15% y un 20%.
Incluso los adaptadores de doblaje y subtitulado podrían perder hasta el 56% de sus ingresos.
Es como si la IA fuera un Thanos digital, chasqueando los dedos y haciendo desaparecer la mitad de los ingresos de los creadores.
Gadi Oron, director general de la CISAC, advierte: «Hay un mensaje crítico aquí para los legisladores: deben actuar con urgencia para salvaguardar a los creadores humanos, la cultura y la creatividad«.
Es un llamado a la acción que suena más urgente que el último single de Taylor Swift.
No todo está perdido: Los trabajos que sobreviven a la IA
Pero no todo son malas noticias en este futuro dominado por algoritmos.
Algunos trabajos parecen ser inmunes a la invasión de la IA, al menos por ahora.
Entre los afortunados supervivientes se encuentran:
- Profesionales sanitarios: enfermeros, médicos, terapeutas y consejeros.
- Docentes y educadores.
- Trabajadores creativos y artísticos.
- Oficios especializados y construcción.
Parece que la IA aún no ha aprendido a poner una inyección o a consolar a un paciente.
Y por mucho que avance, dudo que veamos pronto a un robot dando una clase magistral sobre Shakespeare o reparando una tubería rota.
El futuro es ahora: La IA ya está aquí
Mientras debatimos sobre un futuro distópico, la realidad es que la IA ya está influyendo en nuestras vidas de formas que quizás no percibimos.
Desde los algoritmos que deciden qué series nos recomienda Netflix hasta los que influyen en nuestras decisiones de compra, la IA ya es parte de nuestro día a día.
Phil Ranta, veterano de la economía de creadores, advierte: «Cualquiera que esté haciendo contenido que la IA pueda hacer de manera competente y bien, probablemente debería cambiar rápidamente«. Es un consejo que suena tan aterrador como práctico.
La IA en nuestras vidas
- La IA ya puede crear música al estilo de los Beatles. Imagina una canción titulada «Artificial Strawberry Fields Forever».
- En China, existe un presentador de noticias virtual que trabaja 24/7 sin quejarse ni pedir aumento de sueldo.
- Un algoritmo de IA escribió un guion de película titulado «Sunspring». El resultado fue tan absurdo que se convirtió en un fenómeno de culto.
- La IA puede generar obras de arte, pero aún no puede explicar por qué Picasso decidió pintar narices en las mejillas.
- Existe un chatbot terapéutico llamado Woebot que ofrece terapia cognitivo-conductual. Aún no sabemos si puede recetar helado para curar un corazón roto.