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Cada semana muere una persona haciéndose un selfie.
Aunque hacerse sea una práctica aparentemente inocente que no puede hacer daño a nadie, lo cierto es que muchas personas cometen imprudencias para conseguir la mejor foto.
Todo tipo de temeridades que a menudo acaban en sustos o, en el peor de los casos, en una tragedia.
- Origen del término: La palabra «selfie» se originó en Australia en 2002. Fue utilizada por primera vez en un foro en línea, pero no se popularizó hasta años más tarde con la llegada de las redes sociales.
- Primera selfie conocida: La primera selfie conocida fue tomada en 1839 por Robert Cornelius, un fotógrafo estadounidense. Cornelius se tomó una fotografía de sí mismo frente a su estudio en Filadelfia.
- El selfie más famoso: La selfie más famosa del mundo se tomó durante la ceremonia de los Premios Óscar en 2014. Fue tomada por Ellen DeGeneres y presentaba a varias estrellas de Hollywood, incluidas Meryl Streep, Jennifer Lawrence, Bradley Cooper y Brad Pitt, entre otros.
- Fenómeno cultural: Los selfies se han convertido en un fenómeno cultural importante en todo el mundo, especialmente con el auge de las redes sociales como Instagram, Snapchat y TikTok.
- Récords de selfies: En 2015, un grupo de estudiantes de secundaria en Estados Unidos estableció un récord mundial al tomar 10,000 selfies en un lapso de dos horas.
- Impacto en la psicología: Los estudios han demostrado que tomar selfies puede tener un impacto en la autoestima y la percepción de uno mismo. Algunas personas pueden sentirse más seguras de sí mismas al compartir imágenes de sí mismas en línea, mientras que otras pueden experimentar presión para cumplir con ciertos estándares de belleza.
- Selfies extremos: Algunas personas han llevado los selfies al extremo, tomándolos en lugares peligrosos o inusuales. Esto ha llevado a incidentes trágicos en los que las personas han perdido la vida mientras intentaban tomar la selfie perfecta.
- Selfies en el espacio: En 2013, el astronauta de la NASA, Akihiko Hoshide, tomó un selfie durante una caminata espacial en la Estación Espacial Internacional. Esta imagen se convirtió en una de las selfies más impresionantes jamás tomadas.
- Selfie Stick: La popularidad de los selfies llevó al desarrollo del «selfie stick» o palo de selfie, un accesorio que permite a las personas tomar fotos de sí mismas desde ángulos más amplios.
- Cultura selfie en redes sociales: Las redes sociales están llenas de selfies, desde los típicos autorretratos hasta los «delfies» (selfies con mascotas) y los «usies» (selfies de grupo). Esta práctica se ha convertido en una forma común de expresión personal en línea.
Los selfies son la opción más recurrente cuando uno se va de viaje, sobre todo si viaja solo, de este modo puede hacerse fotografías sin la necesidad de que haya nadie por la zona que se las haga.
El problema llega cuando uno quiere tener el mejor selfie a toda costa y esto implica muchas veces acercarse demasiado a situaciones de riesgo: animales salvajes, acantilados, terrenos inestables o zonas peligrosas, entre muchas otras.
Intentar hacerse el selfie de nuestra vida puede llevar a la muerte. De hecho, más de 1,000 personas han fallecido desde 2013 en busca de la foto perfecta.
Lo confirma un estudio llevado a cabo por investigadores de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, quienes incluso recomiendan crear «zonas prohibidas para selfies» en lugares más peligrosos del planeta para estas prácticas, como cumbres de montañas, rascacielos o lagos.
No en vano, en estos sitios se produjeron muchas de las muertes reflejadas en el informe.
Desde el Gran Cañón del Colorado a un volcán en erupción, las vías de un tren, la torre más alta de Kuala Lumpur o el Púlpito, el mirador más espectacular (y peligroso) de Noruega, en el que ya han fallecido varias personas, entre ellas un joven español que se precipitó al vacío inmortalizar las vistas en 2013.
Las caídas mortales son algunas de las consecuencias de estas prácticas, a las que también se suman ahogamientos y accidentes de tránsito con resultados fatales.
El fallecimiento por ataques de animales, el morir electrocutado, quemado o herido por armas de fuego también aparece con frecuencia en informes de todo el mundo.
Más hombres que mujeres
Entre las últimas personas muertas por intentar hacerse un selfie está Gavin Zimmerman, un joven de 19 años que falleció en julio de este año al caer de un acantilado en Nueva Gales del Sur, Australia. Tomer Frankfurter, por su parte, murió en el Parque Nacional Yosemite de Estados Unidos hace apenas unas semanas, en septiembre, después de precipitarse más de 250 metros.
La investigación llevada a cabo en la Biblioteca Nacional de Medicina también descubrió que la mayoría de las ‘muertes por selfie’ suceden en países como India, Rusia, Estados Unidos y Pakistán. Además, el 72% de las víctimas eran hombres. Remontándose en el tiempo, los responsables del estudio averiguaron que en 2011 se registraron sólo tres casos, mientras que en 2016 fueron 98 y 93 en 2017.
Sin embargo, el informe asegura que el número real de decesos puede ser mucho mayor, ya que no se suele registrar como causa el intentar tomar una fotografía.
«Se estima que las muertes por selfie no se reportan lo suficiente y se trata de un problema que debe ser tratado».
El estudio también señala que muchas veces la causa que aparece es la de un accidente.
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