Una artista vienesa con 84 años cumplidos y cinco décadas de estancia y trabajo en España expone simultáneamente en dos de los espacios más emblemáticos de Madrid dedicados al arte contemporáneo. Apenas tres kilómetros separan las dos propuestas -¿pugna ayuso-almeida?-, unidas por un trabajo conceptual muy serio. Arte experimental de alto nivel intelectual aunado con depurada sensibilidad estética.
En Alcalá, 31, el magnífico espacio expositivo de la Comunidad de Madrid, se presentó el mes pasado ‘Si aún quieres ver algo’, una propuesta en dos partes: instalación gigante y compleja en la planta baja, en la que piezas diversas se articulan con un sorprendente efecto de confusión mágica, y ‘dibujos que piensan’ en el corredor ovalado del piso superior, 27 conjuntos de cientos de ilustraciones con lápices y ceras de colores en cuartillas din a-4, cuyo examen detallado llevaría una semana.
Las siete ‘esculturas’ -por llamarlas de alguna manera- de la planta baja, son trabajos muy recientes: Fresqueras (2009-2024, Fresqueras tradicionales, hierro, pintura fluorescente y luz negra); Chains of Generations (2023-2024, Relleno sintético y malla de plástico); Pirámide de minerales (2024, Minerales bioluminiscentes, madera y luz negra); Agua es el nombre futuro de la sed (2024, Metacrilato); Polvo de huesos (2024, Polvo de huesos, madera, tela y luz negra); Columnas de sangre (2024, Dos columnas, sangre en polvo y luz negra) y Columnas parlantes (2024, Tres columnas y sistema de amplificación por vibración). Los siete en torno a la instalación más imponente (6×4 metros) y que da título a la exposición, ‘Si aún quieres ver algo, date prisa: todo está desapareciendo’ (2020-2024, Metacrilato de espejo y sistema de vibración interactivo).
‘No todo es aparente a simple vista… lo real es esquivo, siempre cambiante; no siempre es visible. Por otra parte, en el reverso de lo invisible, nos topamos con esa cascada de extinciones que presenciamos cada día: animales, lenguas, oficios y materias primas, entre otras cosas. Desapariciones e invisibilidades que resuenan entre sí, y que no se muestran a la luz del día, o bajo los focos’. Para ver y escuchar más allá de lo habitualmente audible y visible, Eva Lootz ensaya sobre la resonancia, sobre la desaparición del mundo tal y como lo conocíamos, sobre la interacción entre materia y lenguaje, y trabaja con frecuencias lumínicas y sonoras que se encuentran más allá del rango perceptivo humano. Y con todo propone este paisaje expositivo, primero sorprendente, luego exhaustivo y finalmente paradójico.
Mientras al lado de la Cibeles expone su producción reciente, en la Glorieta de Atocha reflexiona sobre toda su carrera. ‘Hacer como quien dice: ¿y esto qué es?’ reúne un centenar de obras cuyo eje es su reciente donación al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), que le dedica extensos espacios en su primera planta a su proceso vital de reflexión y experimentación. La artista vienesa presentaba este martes su trabajo con una disertación clara y precisa como pocas veces se escucha a los artistas contemporáneos, que suelen naufragar a la hora de explicarse con palabras.
El original título de la exposición alude a una cierta manera de entender la actividad del arte: la de -haciendo- permitirse interrogar al mundo desde cero. Están presentes una selección de las 36 obras donadas y otras, procedentes de préstamos, algunas de ellas no vistas hasta la fecha o que se han reconstruido específicamente para la ocasión. Acompañan en el resplandor blanco del espacio expositivo, fragmentos de textos escritos por la artista en diferentes momentos que ahondan en sus particulares modos de hacer. Son trece salas, con un recorrido no cronológico, pero sí panorámico, a través de una obra diversa y multimedia: pinturas, esculturas, instalaciones, vídeos, series fotográficas y obras sonoras representativas de su trayectoria, con una atención especial a sus dibujos, una suerte de escritura paralela que acompaña sus investigaciones y funcionan, por momentos, como un verdadero diario gráfico. En conjunto, una obra coherente, actual y profunda.
Imposible detallar el contenido de esta exposición larga, variada, compleja, buen reflejo de su formación intelectual, de su curiosidad sin limites. En ese sentido nos parece expresar los nuevos horizontes que se abrieron el siglo pasado en lo que ella llama ‘la brecha cartesiana’, el intento -solo intento- de acabar con la era dualista, la separación de materia y espíritu, las clasificaciones estrechas, el foso entre arte y ciencia. Cita a científicos y poetas, buscar romper con el dualismo, y deconstruye, deconstruye conceptos y objetos para acoplarse al cambio de paradigma. No la gustará que diga que se expresa mejor profundizando en el significado de su obra que en el resultado material de muchos de sus trabajos, pero es lógico: intuimos lo que pasa pero no podemos darlo forma.
Destaquemos la instalación ‘A Farewell to Isaac Newton, Un adiós a Isaac Newton’ (1994/2016) de la segunda sala, en alusión a la ruptura de la visión mecanicista del mundo que propugnaba el científico. Consiste en una habitación blanca con el suelo cubierto por arena de mármol atravesado por una pasarela que invita a un viaje solitario entre quillas y muebles. Con ella, la artista se pregunta cómo aprender a ver de nuevo en un mundo donde la sobreexposición a imágenes nos introduce en una nueva ceguera: ‘Es un escenario sin actores, un paisaje desplegado en el interior de una sala. Un lugar para un paseo solitario. Un apunte para una meteorología de lo blanco, que envuelve al espectador por todas partes, a punto de producirle la ceguera que produce la nieve’. Ejemplo de lo que hace y de lo que pretende.
Y apreciemos que recientemente ha declarado: ‘Estoy muy agradecida a este país maravilloso y lleno de talento y gente generosa, porque he podido hacer lo que he querido’. Ah, y no le desagrada que se califique su obra como ‘minimalismo cálido’.
Aproximación a las propuestas (del 1 al 10)
Interés: 8
Despliegues: 9
Comisariado: 8
Catálogo: n/v
Programa de mano: n/v
Documentación a los medios: 8
Alcalá 31
Si aún quieres ver algo…Eva Lootz
Del 8 de mayo al 21 de julio de 2024
Comisaria: Claudia Rodríguez-Ponga Linares
Organiza: Consejería de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid.
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
Edificio Sabatini 1ª Planta (Madrid)
‘Eva Lootz. Hacer como quien dice: ¿y esto qué es?’
Del 12 de junio al 2 de septiembre de 2024
Comisariado: Fernando López, coordinador de exposiciones temporales del Museo
En colaboración con el Ayuntamiento de Madrid.
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6 a 11 años, que será impartido en la primera quincena del mes de julio.
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extinción y la invisibilidad de los idiomas originarios amerindios.