Una obra que tiene cincuenta años de vida y se conserva fresca e interesante. Cítennos otras, porque escasean. ‘American Buffalo’ coronó a su autor y aún sigue coronado. Un montaje muy bueno y muy bien interpretado acierta de lleno.
Tres personajes abocados a la marginalidad planean un robo. Ese tan simple es el argumento y su clave radica en las complejas relaciones entre ellos, ya de por sí bien complejos. Don tiene una chamarilería, un local donde vende toda clase de objetos de segunda mano y organiza buenas timbas. Bob es su asistente para todo, un chaval algo deficiente y adicto a la heroína. Teach es un pequeño delincuente con aires de grandeza. Entre ellos se teje una madeja de complicidades y desconfianzas en torno al plan de robar a un vecino la que suponen valiosa colección de monedas antiguas. No conviene rebelar nada más, porque la pieza es un dechado de arte dramático que se va explicando por sí sola en su momento y que deja todas las dudas que la vida real deja siempre.
El director, Ignasi Vidal, se siente fascinado por el teatro de Mamet, ‘siempre conectado con los instintos más básicos de sus personajes, retrata un universo psicológico que todos compartimos. Su fino bisturí para diseccionar la psique más simple, y lo que no se dice, lo que se calla, era lo que más me atraía. Mamet es maestro en esconder y mostrar solo lo justo, como si viéramos a dos personas charlando en una cafetería. Ese mundo de reacciones constituye su fascinante obra. En este sentido, American Buffalo es, para mí, su mayor exponente: el caos emocional, los problemas y ocurrencias de los personajes se transforman en entretenimiento puro. Un único espacio, tiempo real, tres personajes que luchan por sobrevivir a través de teorías y sueños de salir del ostracismo… puro teatro’.
Sobre una traducción cuidada, ha sabido sacar de los tres intérpretes lo mejor que tenían. Israel Elejalde se encarga del protagonista, ‘Teach’ (el profe), en un papel que le va como anillo al dedo, hasta el punto que parece no costarle esfuerzo. Pero David Lorente le arrebata el lugar más alto del podio con una interpretación verdaderamente impresionante de ese tendero fracasado que quiere salir por un rato de pobre. Su gesto torcido y su cuerpo doblado resultan el foco mudo alrededor del que gira una acción premeditadamente lenta y asfixiante. Y el trío lo completa de forma también sobresaliente Roberto Hoyo como ese chaval desgraciado a la vera de su protector, que parece escabullirse de toda atención del espectador hasta absorberla entera en el tramo final. Son personajes inestables cuyas conversaciones reflejan manías, cortedades, obsesiones, esos ‘diálogos para besugos’ que recuerdan a Samuel Beckett y Thomas Berhard. Los tres dan un gran recital actoral, pleno de colorido verbal y gestual casi siempre bien administrado, que no decae en ningún momento, que deja huella profunda, de las que no se basan en grandilocuencias sino en la conexión psicológica misteriosa del espectáculo teatral.
Hay que destacar la escenografía de David Pizarro y Roberto del Campo, un clásico interior con ventanales al fondo, pero con una utilería de cientos de objetos fascinante en su complejidad. Bien acompañada por la iluminación de Felipe Ramos y el vestuario de Sandra Espinosa, goza de una música de Marc Álvarez que quizás no supimos atender y de una dirección creativa que no sabemos muy bien a qué se refiere y que ejerce Ángel Viejo. Perfecta producción con audiovisuales de luces de automóviles que van y vienen, con la noche y la lluvia llegando a la cita, con todos los detalles de un realismo eficaz.
Lo dicho basta para apuntar que estamos ante un estreno de primera categoría. Que sirva de acicate. En cuanto al autor, Mamet tiene 78 años y ha escrito otras obras teatrales aclamadas, incluyendo Glengarry Glen Ross (ver nuestra reseña) y Oleanna (ver nuestra reseña), estando considerado como uno de los dramaturgos más influyentes de su generación. De 2019 fue su última entrega, ‘La culpa’ (ver nuestra reseña) y tres años antes se vio por aquí la excelente ‘Muñeca de porcelana’ (ver nuestra reseña). De American Buffalo ya hubo otra versión en 2011 en el teatro de la Abadía.
Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 9
Original, 9
Puesta en escena, 9
Dirección, 9
Interpretación, 9
Producción, 9
Documentación a los medios, 7
Teatro Fernán Gómez
American Buffalo, de David Mamet
Del 16 de septiembre al 26 de octubre de 2025
Reparto:
Israel Elejalde – Teach
David Lorente – Don
Roberto Hoyo – Bob
Dirección: Ignasi Vidal
Traducción: Borja Ortiz de Gondra
Productor ejecutivo: Maxi Martínez
Escenografía y utilería: David Pizarro y Roberto del Campo
Iluminación: Felipe Ramos
Vestuario: Sandra Espinosa
Música: Marc Álvarez
Director Creativo: Ángel Viejo
Directora de producción: Nuria Chinchilla
Audiovisuales: Stefano di Luca
Producción: Showprime
Distribución: Karma Distribución
Duración 90-100′
Horario: de jueves a sábado: 20 h. – Domingo: 19 h.
Entrada general – 22€
Tarifa reducida: 18€ (Todos los días): Carné joven, mayores de 65, familia numerosa, discapacidad y acompañante, desempleados.
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