La columna es Amador G. Ayora, director de elEconomista y no deja títere con cabeza:
El precipitado desmoronamiento de la economía arrastró al tejido industrial, sobre todo en el ámbito de la construcción. Hay grupos que después de debatirse entre la vida o la muerte, como Colonial, Reyal Urbis o Quabit, han logrado sobrevivir; otros a los que todos daban por muertos, que están a punto de resucitar, como Martinsa-Fadesa, gracias al tesón y la perseverancia de Fernando Martín.
Y luego están los buques insignia, otrora considerados inmortales, que van camino del cementerio.
Es el caso del grupo Fomento de Construcciones y Contratas (FCC). Es difícil encontrar dueñas más permisivas con los gestores encargados de dilapidar su patrimonio personal como Esther Koplowitz y su hija, Esther Alcocer Koplowitz.
En enero del año pasado aceptaron el nombramiento de Juan Béjar como consejero delegado. El nuevo número uno de FCC (la presidenta Esther Koplowitz hija es un cargo honorífico) venía para arreglar el desaguisado causado por su antecesor, Baldomero Falcones.
Un directivo procedente del sector financiero, que se enamoró de las renovables justo en el momento álgido de la burbuja, lo que acarreó miles de millones en pérdidas a su dueñas.
NOTA.- Pinchar para leer el artículo completo en El Economista.
Más información
Esther Koplowitz, dispuesta a bajar hasta el 30% su posición de control en FCC para resolver su deuda
La bella Esther Koplowitz vende un 3,8% de FCC por 72,56 millones
Esther Koplowitz logra salvar por los pelos su ingente patrimonio
Bill Gates se convierte en la ‘sombra’ de Esther Koplowitz al adquirir el 6% de FCC
Las herederas más ricas de España son… Sandra y Marta Ortega, las Koplowitz y Ana P. Botín
Más en Empresas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home